Por qué Carrió le pide a Paolo Rocca que abandone a Massa - Mendoza Post
Viernes 27 Feb 2015Viernes, 27/02/15 atrás
porDiego Genoud
Periodista

 Mientras dibuja la Argentina política que avizora, Elisa Carrió alumbra teorías más o menos incomprobables que alterna con verdades irrefutables. Descifrar el núcleo informativo de sus homilías es tarea para criptógrafos desprejuiciados. Para un sector de la cofradía opositora, Lilita es una especie de oráculo que anuncia catástrofes que tarde o temprano se convertirán en realidad. Para el séquito oficialista, es simplemente una mujer que enloqueció y vendió su alma al diablo con un crucifijo como coartada.

La jefa de la Coalición Cívica reapareció esta semana con un reportaje en el programa de Mariano Grondona y Pablo Rossi, por Canal 26. Su declaración más estruendosa fue la advertencia del autogolpe que –según dijo- planea Cristina Fernández de Kirchner junto al general César Milani, denunciado por su rol durante la última dictadura militar. Lilita ya venía anunciando un autogolpe pero -como es su costumbre- esta vez fue un paso más allá: le puso fecha a la intentona y anunció que el ataque contra la democracia será este mismo domingo, en el inicio del 133 período de sesiones ordinarias y en sincronía con el último discurso de la Presidenta ante la Asamblea Legislativa, cuando en las afueras del Congreso se congregue la feligresía kirchnerista. 

Faltan pocas horas para saber si el presagio de Carrió se cumple o queda desautorizado en forma letal.

Sin embargo, la diputada chaqueña dijo algo más, apenas inició su intervención en televisión, que no tuvo eco periodístico. Le habló a Paolo Rocca, el CEO de la multinacional Techint, una de las empresas más grandes de la Argentina. “Se lo digo al establishment, porque Paolo Rocca… el peor error estratégico ha sido construir a Massa como candidato”.

En el arranque del año electoral, Carrió incorporó una alianza de peso electoral a su sinergia discursiva con el Grupo Clarín. Dejó de ser únicamente una figura mediática, consideró que el barco del Frente Amplio UNEN no tenía destino y caminó hacia los brazos de Mauricio Macri, al que antes denostaba por su vínculo con el constructor Nicolás Caputo y su generosidad con Cristóbal López, el patagónico que invierte en tragamonedas, medios e hidrocarburos.

 Carrió y Mauricio Macri.

Clarín y/o Techint

Carrió era una diputada que cuestionaba a los bancos que lavaban dinero en los tiempos en que el Grupo Clarín prefería que sus periodistas no escribieran contra los hermanos Carlos y José Rohm, dueños del Banco General de Negocios. Le hizo la cruz al multimedios cuando –ella, no tiene dudas- volcó la elección a favor de Néstor Kirchner en el balotaje de 2003, hace 12 años. En la campaña de aquella elección bisagra, el holding inventó la consigna del “voto útil” que terminó con Lilita fuera de competencia. 

Todo cambió con el kirchnerismo. La causa judicial en la que se investigó si los hijos adoptados por Ernestina Herrera de Noble durante la última dictadura militar eran hijos de desaparecidos puso a Carrió del lado de Clarín y la enfrentó hasta hoy con Sandra Arroyo Salgado. La ex mujer de Nisman, que tenía a su cargo la investigación, ordenó el ADN compulsivo que dio resultados negativos en su cotejo con el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Ahora, como parte de un viraje que se profundiza siempre con el mismo norte, la jefa de la Coalición Cívica le reclama a Paolo Rocca que deje de alimentar al monstruo de Sergio Massa a través del nexo en común que tienen el candidato y el empresario: José Ignacio De Mendiguren. El diputado del Frente Renovador que fue titular de la UIA e interlocutor privilegiado de Cristina Kirchner hasta 2013 aprovecha cada oportunidad que tiene para hablarle a Rocca de las bondades de Massa.

Se reunieron todos por primera vez unos meses antes de las elecciones legislativas de 2013 que ganó el ex intendente de Tigre y las charlas no se interrumpieron. Más allá de algunas diferencias, De Mendiguren fue un aliado histórico de Techint en la batalla intestina de la UIA.

Techint es un jugador de peso difícil de comparar: tiene casi 60 mil empleados y reconoce ingresos anuales que superan los 25.000 millones de dólares. Con su apelación pública a uno de los empresarios más importantes de la Argentina –de relación ambigua con el kirchnerismo-, Carrió ejecuta un doble movimiento. Por un lado, le pide al CEO de la siderúrgica que se encolumne con el Grupo Clarín detrás de la candidatura de Mauricio Macri y deje de fantasear con el pejotista Massa. Por el otro lado, galvaniza al mendocino Ernesto Sanz, que cargó con el sayo de ser “el candidato de Techint” en las presidenciales de 2011 y se tuvo que bajar de la contienda. Carrió y Sanz son la pata de la extinta alianza UNEN que apura un entendimiento con el jefe de Gobierno porteño. Lilita es la versión fundamentalista de esa concepción: creen que es imposible rescatar al PJ para construir una alternativa de futuro. Por eso, la diputada se reenamoró de Carlos “Lole” Reutemann esta semana, cuando el ex corredor de Fórmula 1 anunció su pase al macrismo, ya con las encuestas en la mano que certificaban la inexistencia del massismo como opción electoral en Santa Fe.

Paolo Rocca.

Lilita no lo dice, pero ella y Sanz cuentan con un aliado de peso en las entrañas de Techint: Luis Betnaza, director de la compañía y vicepresidente de la UIA. Betnaza tiene una estrecha amistad con De Mendiguren pero disiente con “El Vasco” a la hora de la política.

“Por Massa, no te hagas problema que yo me lo llevo puesto” 

Mientras el ex ministro de la Producción de Eduardo Duhalde juega siempre en el las adyacencias del peronismo, Betnaza simpatiza con el radicalismo, es íntimo amigo de Sanz y cree como Carrió que hace falta un cambio de época que deje atrás el cuarto de siglo del PJ en el poder.

Por eso, en el Frente Renovador, afirman a grabador apagado que Carrió habla en nombre del Grupo Clarín, socio de Techint en la poderosa Asociación Empresaria de la Argentina. Recuerdan además una escena que quedó grabada a fuego para el massismo. Fue el martes 28 de octubre de 2014 en el Yatch Club de Puerto Madero, durante la conferencia del neurocientífico Facundo Manes en la cena anual de la Fundación INECO. Esa noche, las figuras más importantes de la oposición fueron a escuchar a Manes. El encuentro trascendió porque esa noche Carrió y Macri tuvieron su primer acercamiento público. Sin embargo, en las mesas de Puerto Madero también estaban Massa, De Mendiguren, Reutemann -todavía en el massismo-, Felipe Solá, Martín Lousteau, Antonio Bonfatti y el incombustible Daniel Scioli junto a Karina Rabolini. Según dicen cerca del ex jefe de Gabinete de Cristina, esa noche Carrió tomó del brazo al ex motonauta y le dijo en vos más bien alta: “Por Massa, no te hagas problema que yo me lo llevo puesto”.

Mientras la Presidenta renueva su gabinete, el juez federal Daniel Rafecas desestima la denuncia del fiscal Gerardo Pollicita y la causa por la muerte de Nisman sigue sin aportar hipótesis concretas, la sociedad se prepara para votar y el establishment discute quién es el candidato que mejor representará sus intereses. Después de acompañar al kirchnerismo durante alrededor de una década –con quejas silenciosas y sonrisas públicas- el empresariado juega sus fichas para la transición que ya comenzó. Algo despechada porque la abandonan, Cristina Fernández suele reprocharles en sus discursos que con ella se la llevaron en pala.

"Si Massa y Macri no compiten entre ellos, Scioli puede tener la oportunidad de ganar en primera vuelta"

El círculo rojo del que habló alguna vez el líder del PRO discute y debate en público y en privado. Carrió no sólo apuntó contra Paolo Rocca sino que aludió también al politólogo Rosendo Fraga “que está presionando por estos acuerdos”, dijo. El director del Centro de Estudios para una Nueva Mayoría es uno de los que advierte que el oficialismo puede ganar en primera vuelta de la mano de Scioli si Massa y Macri no compiten en las PASO en busca de formar una coalición. 

"Muchos hombres de negocios apoyaron a Massa para frenar al oficialismo en 2013, pero ahora apuestan por Macri".

"Yo creo que la cuestión es que yo opino, que si Massa y Macri no compiten entre ellos en agosto para definir una candidatura opositora, Scioli puede tener la oportunidad de alcanzar 40% y ganar en primera vuelta, si tiene más de 10 puntos de ventaja, por la división del voto opositor. Ella piensa que el camino de la oposición es construir un frente anti-peronista. Ella considera que una alianza con Massa es incompatible. Puede ser,- conjeturo,- que alguien más que yo coincida con mi punto de vista”, responde Fraga ante la consulta para Mendoza Post.

Si Carrió se refiere a lo que dice el consultor, la discusión es quién es el mejor candidato para sepultar al kirchnerismo, en una elección que aparece tan reñida como aquella de hace 12 años, cuando Clarín apostó en contra de Lilita. Muchos hombres de negocios apoyaron a Massa para frenar al oficialismo en 2013, pero ahora apuestan por Macri. Con el líder del Frente Renovador estancado en la mayoría de las encuestas y el ex presidente de Boca en ascenso, hoy las fichas que van al color amarillo cada vez son más. ¿Lo entenderá Paolo Rocca, como le pide Lilita?