EE.UU amenaza a Corea del Norte con una respuesta militar - Mendoza Post
Por: Mendoza PostViernes 17 Mar 2017

El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, advirtió hoy que la paciencia con Corea del Norte "se terminó" y que "todas las opciones están sobre la mesa ", tras reunirse en Seúl con las autoridades surcoreanas en el marco de la segunda etapa de su gira asiática, la primera desde que asumió el cargo, dominada por la amenaza que representa el programa nuclear norcoreano.

"La paciencia estratégica se ha terminado", aseguró Tillerson en una rueda de prensa celebrada con su homólogo surcoreano, Yun Byung-se, aludiendo al enfoque adoptado por la anterior administración en Washington para tratar con el gobierno de Kim Jong-un, informó la agencia de noticias EFE.

Si bien el funcionario buscó enfatizar que Washington no quiere que la tensión desencadene en un conflicto militar, algo que "dejamos claro en nuestras comunicaciones", también subrayó que si Corea del Norte toma medidas que pongan en peligro a Corea del Sur o a las tropas de Estados Unidos allí destacadas, "recibirá una respuesta adecuada".

"La paciencia estratégica se ha terminado".

Preguntado sobre la posibilidad de optar por la vía militar, el jefe de la diplomacia estadounidense apuntó que "si ellos aumentan la amenaza de su programa de armamento a un nivel que creamos que haga necesaria la acción, esa opción está sobre la mesa".

Con estas declaraciones, Tillerson elevó el tono de otras declaraciones hechas ayer al inicio de su gira en Tokio, donde había señalado que el nuevo gobierno estadounidense impulsa "un nuevo enfoque" sobre el tema luego de años de "fracaso".

Corea del Norte amenazó con probar este mismo año un misil de largo alcance que podría alcanzar territorio continental estadounidense, poco después de lanzar en menos de un mes cinco cohetes de alcance intermedio hacia el mar de Japón.

Si Corea del Norte toma medidas agresivas, "recibirá una respuesta adecuada". 

Tres de esos cohetes alcanzaron aguas bajo control nipón, en acciones que los analistas interpretaron como un intento de poner a prueba a la nueva administración estadounidense del republicano Trump.

El lanzamiento fue la respuesta de Pyongyang hacia las maniobras militares anuales que Seúl y Washington realizan en suelo surcoreano y que este año cuentan con el mayor despliegue de activos hasta la fecha, lo que es considerado por Corea del Norte como una provocación y un ensayo para invadir su territorio.