México denunció a Trump ante la OEA - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMiércoles 15 Mar 2017

México denunció ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que, según DF, está causando un verdadero desorden en la vida de las personas indocumentadas, que incluso dejaron de enviar a sus hijos al colegio por temor a las redadas.

La denuncia fue presentada por el embajador de México ante la OEA, Luis Alfonso de Alba, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el diplomático pidió ayuda para frenar los decretos y las normas del gobierno de Trump contra sus compatriotas que viven en Estados Unidos de manera irregular.

Hace unas semanas, el secretario de Seguridad Nacional de Trump, John Kelly, anunció dos memorandos internos de su cartera que habilitaban a aumentar significativamente las deportaciones de inmigrantes sin papeles y ordenaba desplegar a 15.000 guardias más para controlar la frontera sur y la aduana.

La relación entre México y Estados Unidos se deteriora. 

Poco después, organizaciones que defienden inmigrantes en Estados Unidos anunciaron que las deportaciones crecieron con respecto al año pasado.

Tras presentar la denuncia en la OEA, De Alba anticipó que el gobierno mexicano va a recurrir "a todas las instancias regionales e internacionales" disponibles para asegurar "una defensa integral de los derechos humanos de sus connacionales", según la agencia de noticias ANSA.

Las medidas migratorias han dividido al país. 

En ese sentido animó a la OEA y la CIDH en particular a estar "pendientes del desarrollo de los decretos firmados por Trump" y a dar "seguimiento cercano" y "continuo" a estas acciones de las fuerzas de seguridad para evitar que se violen los derechos de los inmigrantes mexicanos que viven en Estados Unidos sin papeles.

Además, el embajador mexicano, que se reunió con el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, y con el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrao, advirtió que los decretos de Trump podrían constituir "tratos discriminatorios y atentar contra de los derechos y libertades fundamentales previstos no sólo en la legislación estadounidense, sino también en instrumentos internacionales".