Otra vez, cambió de fiscal el Caso Lobos - Mendoza Post
Miércoles 15 Mar 2017Miércoles, 15/03/17 atrás
porRicardo Montacuto
Director Periodístico

Cuatro fiscales, cinco expedientes provinciales, uno federal, otros dos en organismos nacionales de investigación, decenas de audiencias y testigos. Varias imputaciones, y una elección perdida en el medio. Dos años, tres meses y cuatro días después de la denuncia y la investigación periodística que reveló la trama, el "Caso Lobos" volvió a cambiar de investigador. Ahora, la fiscal de Delitos Económicos Susana Muscianisi será la encargada de investigar el mayor caso de corrupción política y económica en la Mendoza de los últimos años. Deberá continuar los cinco expedientes en los que el ex intendente de Guaymallén Luis Lobos, su esposa Claudia Sgró, otros miembros de su familia y de su entorno, fueron acusados de varios delitos contra la administración pública, entre ellos fraude y administración fraudulenta.

La doctora Muscianisi deberá dilucidar además si el Clan Lobos tuvo un plan sistemático de saqueo de la Municipalidad, que les permitió enriquecerse con creces. La fiscal recibió los expedientes 48 horas atrás y deberá leer el caso completo desde cero. Antes que ella, pasaron por el caso los fiscales Daniel Carniello, Juan Manuel Bancalari, y Santiago Garay.

El clan Lobos desfilando en la fiscalía.

El cambio de fiscal significa un retroceso en una causa muy compleja que sufrió demoras de más de un año por presiones y negociaciones políticas desde el inicio. 

Sin embargo, la designación de Muscianisi puede ser también una oportunidad para que el caso avance. Al menos, esa es la instrucción que el Procurador Alejandro Gullé le dio a la funcionaria. Gullé quiere terminar pronto la instrucción de los casos que involucran a funcionarios o ex funcionarios públicos. El último "adjudicatario" del expediente había sido Santiago Garay, el mismo que metió preso al ex intendente de Santa Rosa, Sergio Salgado. Y hubo que elegir. Garay no podía llevar -físicamente- ambos casos de modo simultáneo, por la complejidad de las maniobras.

La nueva fiscal

La fiscal Muscianisi tiene fama de correcta. Sus decisiones suelen ser controversiales. Lleva 21 años como fiscal, ya lo era antes del cambio de Código Procesal Penal. Una vez, muchos años atrás, decidió imputar al Fiscal de Estado Aldo Giordano, cuando aquel era el "paladín de la justicia" mendocina. Lo acusó de no haber investigado un desvió de fondos. Después, el entonces juez de instrucción Daniel Carniello lo sobreseyó.

Muscianisi es la misma fiscal que sostuvo, contra la opinión pública, los medios y la familia del rugbier fallecido en un asado con drogas, Cristian Puleo, que no hubo delito respecto de la muerte del chico. Sí hizo una compulsa federal por la venta de droga a los jóvenes. Tres fiscales más le dieron la razón en distintos niveles, pero ahora aquel caso conmocionante está en la Corte. En la Procuración creen que logrará rápidos avances, sobre todo en algunos de los expedientes del Caso Lobos que están listos para ir a juicio.

Contexto

Cuando el POST publicó la investigación -contundente- sobre el enriquecimiento del ex intendente y su familia a través de "ñoquis", alquileres truchos, sobrefacturación, y otros métodos de robo al Estado, Luis Lobos aún era el poderoso intendente peronista de Guaymallén. Y faltaban seis meses para las elecciones. Las presiones sobre nuestro medio fueron indecibles. Lobos perdió las elecciones, arrastrando al peronismo a una derrota tremenda. La nueva gestión municipal, entonces, produjo más prueba y nuevas denuncias.

El devenir del caso fue complejo. Desde la denuncia original realizada por el concejal del FIT Federico Telera y un grupo de abogados encabezados por el abogado Carlos Varela, el fiscal Daniel Carniello casi no produjo avances en la investigación, ni imputación alguna, a pesar de la enorme cantidad de prueba y de los testimonios que ya acumulaba la historia. Sólo una pericia del Tribunal de Cuentas le convenció a Carniello de abrir un nuevo expediente e imputar a Lobos, en diciembre de 2015 cuando el caso cumplía un año. El desplazamiento de Carniello (entonces fiscal especial), en medio de una interna feroz entre fiscales, la Corte, y el procurador de entonces Rodolfo González, depositó los expedientes en el escritorio del fiscal Juan Manuel Bancalari. Fue cuando el caso aceleró y generó dos imputaciones más: Una es conocida como el caso Wanka, por el alquiler fraudulento de una planta de asfalto, y otro es por la "mucama ñoqui" de Lobos y su mujer Claudia Sgró. La empleada doméstica de la familia no sabía que era agente municipal y se enteró cuando en la nueva gestión la llamaron para preguntarle por qué no se presentaba a trabajar. La suegra de Lobos, María Elena Fernández, era quien cobraba ese sueldo. Las imágenes tomadas por cámaras del banco en donde cobraba, son tan deliciosas como inapelables.

Gullé quiere apurar el caso.

Cambió el gobierno, cambió el Procurador y asumió Gullé, vinieron las reformas del Ministerio Público, y hubo que barajar y dar de nuevo. Además, el año pasado, las internas judiciales arrastraron a Bancalari, cruzado por pedidos de enjuiciamiento que se cruzaban con el Caso Lobos. Sobre fines de 2016, el caso pasó a la fiscalía de Santiago Garay, quien no produjo más avances que las audiencias, y pasada la feria, fue madurando la decisión de buscar un nuevo fiscal. El jueves de la semana pasada, los abogados querellantes del Caso -Varela, Lucas Fallet y Pablo Moreno- presentaron a Garay un escrito pidiendo medidas y decisiones. Y esta semana, Gullé decidió poner al frente a Susana Muscianisi.

Los expedientes

El caso acumula cinco expedientes. Una "causa madre" con abundante prueba, una pericia forense contable que resultó aplastante y que demostró la denuncia en su integridad, pero sin imputados. Posiblemente esta pericia sea la prueba más importante del caso. De hecho, los abogados pidieron la prisión del ex intendente una vez conocido el resultado de esta evidencia oficial. 

Otro de los expedientes es sobre la contratación trucha de vehículos y facturación de horas inexplicables, por una auditoría del Tribunal de Cuentas, en la que Lobos y algunos ex funcionarios están imputados. La segunda imputación al intendente fue por el caso de la mucama ñoqui, el más avanzado de todos y en el que mayor cantidad de audiencias hubo. Y la tercera, por el alquiler fraudulento de una planta de asfalto a la empresa Wanka SA, propiedad del empresario Cristian Núñez, quien además es dueño de lotes en desarrollos inmobiliarios importantes de Guaymallén. Este diario probó, y forma parte de la investigación, que Lobos, su esposa y otros ex funcionarios tenían terrenos en los barrios "Sol Andino" de Núñez. No hace falta ser perito para hacer la conexión.

El quinto expediente contra Lobos y el resto de los ex funcionarios es más reciente, elaborado a raíz de una denuncia de la propia Municipalidad. Es por el robo literal de combustible, a través de la carga a vehículos que no eran de la comuna, o a vehículos que estaban fuera de servicio o en reparación.

El Caso Lobos es el paradigma de la corrupción y la impunidad. Sólo la valentía de un puñado empujó el caso hasta que la investigación tomó curso.

Lobos no ocultaba su riqueza. De hecho, la mansión, lo autos, los departamentos, los terrenos, forman parte de una denuncia por evasión, lavado, y enriquecimiento ilícito en un juzgado federal, el del juez Bento. Se sabe que produjo prueba, pero no ha hecho imputaciones.

Ahora, habrá que ver si la Justicia logra avanzar con la nueva fiscal del caso, o si marcha hacia la impunidad. Una esperanza que los Lobos-Sgró suelen contarles a sus amigos. Despedidos de la municipalidad, el matrimonio -millonario- no oculta lo que interpretan como avances en su favor. De hecho, cada vez que Claudia Sgró concurre a la sucursal Villanueva del Banco Nación hacer algún trámite, lo cuenta a quien quiera escucharla.

Hasta contó que irían por todos los que se animaron a denunciar. La impunidad, otorga ese tipo de valentía.