Fue víctima de violencia de género junto a su hijo... y la justicia la ignora - Mendoza Post
Jueves 9 Mar 2017
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

Ayer, millones de mujeres salieron a las calles de todo el mundo para reclamar por sus derechos a través de un Paro Internacional de Mujeres que se replicó en más de 41 países.

"Vamos a parar y marchar para reclamar por el fin de la violencia machista”, había anticipado al respecto Marta Dillon, una de las referentes del colectivo Ni Una Menos.

El contexto es claro: los femicidios que no decrecen y el atropello que sufren muchas mujeres por parte de sus parejas y exparejas.

Cuesta creer que, en medio de tanto reclamo para parar la locura, existan casos como el de Sabrina Pandolfino, que reveló el Post el pasado 24 de febrero.

Sabrina con su bebé

Se trata de una mujer que denunció a su expareja, Eduardo Fabián Arancibia por violencia, con pruebas de diversa índole, incluidos varios audios de Whatsapp donde la llega a amenazar de muerte.

En un principio, el expediente de marras avanzó con eficacia y hasta se logró la exclusión del hogar del violento.

Ver además: Ella y su hijo sufrieron violencia

Sin embargo, a poco de transcurrir la investigación, la jueza a cargo de la causa judicial, María Elizabeth Lizán, empezó a virar en su actitud. En un principio, no dudó en recibir a Pandolfino en su despacho y refrendar algunas de las medidas solicitadas por sus abogados.

Esta es la jueza Lizán

Poco después, cortó todo diálogo y trató de inhibirse de seguir al frente de esa indagación. Lo curioso es que los expedientes que quiere sacarse de encima no están en su juzgado, sino en el Cuerpo Médico Forense, de acuerdo a lo que pudo comprobar este diario. Se trata de las causas 501/16/12F y 804/16/12F de Familia.

“La jueza ha hecho todo un embrollo para zafar, pero no es tan sencillo”, dijo la denunciante al Post.

-¿Por qué desconfiás de Lizán?

-Mirá, te lo cuento de esta manera: el 1º de marzo, la jueza citó a los abogados Mario Lúquez Ríos (mi abogado) y Silvia Alba (abogada contraria) para una audiencia. Ese día a primera hora les llega la “notificación electrónica” de la Inhibición de las causas. Si te fijas en las fechas, inventadas, es la misma fecha que tiene la primera denuncia hecha por mí a la Corte. La Corte recibió esta denuncia por mail el día 23 de febrero a la noche. Y el escrito se presentó al día siguiente.

 -¿Entonces?

-En la cédula del día 19 de diciembre, ella, a “modo de solución” Interrumpe provisoriamente las visitas (de Arancibia con su hijo) hasta tanto cuente con el resultado de la pericia psiquiátrica. Ella estuvo al tanto todo el tiempo del levantamiento de la restricción, si miras la ampliación de la denuncia y cotejas con el expediente, “provee” el consejo de la asesora Toro. Después se va de licencia y deja que la jueza subrogante (Ruggieri) termine de decretar el cese de la restricción.

-O sea que te puso en riesgo, aún cuando vos demostraste que tu ex era violento.

-Tal cual. Todo lo que hizo Lizán, al volver de su licencia, conmigo fue teatro ya me pidió/hizo desistir de la apelación para permitirme volver a tener acceso al expediente 501/16/12F. Como las pruebas que le presenté eran contundentes, armaron otro expediente (2do cuerpo) con otro número 804/16/12F para “desglosar la causa”. Este tendría que tener el mismo número que el anterior como 2da. Pieza.

Arancibia, el acusado

El expediente judicial, del cual el Post tiene copia, es un cúmulo de irregularidades: fojas faltantes, fojas refoliadas, etc. A ello se suman audios y fotos que dejan al descubierto todo lo ocurrido.

Mientras la justicia le sigue dando la espalda, Pandolfino insiste en su reclamo, en completa soledad. Nadie la escucha: “Un padre que realmente quiere a sus hijos no maltrata, no los deja sin obra social desde noviembre (abandono de persona), no los deja sin alimento y, sobretodo, no los desaloja de la casa donde estan viviendo”, sostiene entre lágrimas.

Por ahora puede contarlo. Solo por ahora, porque aún sigue viva.

Anexo: un cambio radical (judicial)

En el siguiente audio, puede escucharse a la jueza Lizán hablando con Pandolfino, de manera colaborativa y confirmándole los peritajes que se harían a nivel judicial.

Pocos días más tarde, el cambio es radical. Ya no hay solidaridad para con la víctima. Es más, la jueza minimiza el hecho:

Pandolfino y Arancibia, en el pasado