Estos son los que embarraron la cancha - Mendoza Post
Martes 7 Mar 2017
porRicardo Montacuto
Director Periodístico

Los incidentes que ocurrieron esta tarde en el palco donde la CGT montó el acto, sobre Moreno y Julio Roca (Diagonal Sur) de la Capital Federal, se venían cocinando desde temprano, hoy, y quizá desde hace semanas, cuando las tensiones entre el gremio de Camioneros que conducen los Moyano y el resto de los gremios de la CGT comenzaron a sentirse.

Las imágenes de los incidentes favorecen al gobierno, que podrá mostrar a un “peronismo” que terminó un acto a las trompadas, con gente poco presentable expresándose a botellazos y corridas en el fin de un acto del “movimiento obrero organizado”, que contó con el apoyo de un amplio arco opositor en que confluyeron el peronismo, el massismo, el kirchnerismo, CTA, CGT, e incluso gremios de izquierda que tras los incidentes también se subieron al escenario.

La situación estaba tensa, porque el palco quedó echo un “sándwich”. Hubo un momento, de acuerdo a la reconstrucción que el POST pudo hacer, de acuerdo a testigos que estuvieron en el lugar, en que miembros de Camioneros comenzaron a abrirse paso hasta el palco, donde había incluso agrupaciones sindicales de Mendoza que habían llegado desde temprano. La “corrida” de Camioneros fue para defender a Pablo Moyano, quien estaba recibiendo insultos de ATILRA, un gremio que agrupa a los lecheros, manejado por el kirchnerismo. “Muchos son de SanCor, una empresa que está kirchnerizada” contó una fuente que estuvo esta tarde y vio los incidentes.

Barbarie pura.

Los que atacaban a Moyano empezaron a gritar “¡traidor!” y a exigir a los dirigentes de la CGT que le pusieran fecha al paro, lo que puso muy nervioso a Héctor Daer. Incluso cometió el furcio de decir que “antes de fin de año” le pondrían fecha al paro, lo que enervó más a los que insultaban. Las cosas ya amenazaban con ponerse feas, y algunos manifestantes comenzaron a retirarse.

Detrás del palco, había otro foco. Columnas de organizaciones sociales y piqueteros del municipio de Berazategui habían ocupado la calle hasta la sede del INDEC. También clamaban por el paro general, y reclamaban porque parece que el gobierno nacional aún no ha reglamentado el flujo de dinero que acordó con las organizaciones, de 30.000 millones de pesos hasta el fin del mandato de Macri. Un cóctel de kirchnerismo puro, y enojo.

En ese “sándwich” del palco, del que los dirigentes de la CGT no podían bajar, empezaron a volar palos, sillazos, trompadas, botellazos, insultos, hasta que el gremio K de los lecheros y los piqueteros sencillamente tomaron el lugar, regalando al gobierno nacional las mejores imágenes del día: el sindicalismo peronista, cuando no, terminó a las trompadas, y ahora habrá que ver cómo se las ingenian los dirigentes de la oposición para salir del embrollo, tras haber apoyado a una marcha que terminó de la peor manera, con una imagen violenta de la Argentina.

“Esto fue Camioneros, y kirchnerismo. Pablo Moyano venía amenazando desde hace semanas con romper con la CGT. Y la verdad es que si Camioneros, Lecheros, los gremios que están adentro, lo que tienen que hacer es en el marco de la CGT discutir y proponer la fecha del paro. Y no generar esto que pasó hoy. Hemos sido funcionales al gobierno nacional… La verdad, nos dimos cuenta de que algo iba a pasar cuando apareció Aníbal Fernández, y los gremios K que puteaban a los dirigentes… lo que menos necesitábamos en el acto” se lamentó un dirigente sindical a este diario.

Un “round” político que la oposición tenía regalado, terminó -por ahora- a favor de un gobierno nacional que debe de haber seguido las circunstancias con amplias sonrisas de satisfacción. La TV devolvía imágenes tan, pero tan parecidas a los setenta… que a casi nadie le deben de quedar ganas de volver. Sin embargo, esa Argentina violenta siempre está latente.