Investigan al comisario "matón" de Mendoza - Mendoza Post
Por: Mendoza PostViernes 3 Mar 2017

La Inspección General de Seguridad de la provincia ha iniciado un expediente "de oficio", para evaluar el violento accionar del comisario Roberto Favaro este miércoles contra un periodista del POST primero y con el propietario del medio después, luego de un hecho lamentable de amenazas y abuso de autoridad, al impedir al periodista hacer su trabajo de modo violento, prepotente, "matón", y citando leyes que no existen. Incluso intentó llevarlo preso. No conforme con ello, fue a una oficina fiscal a denunciar al periodista -Leonardo Otamendi- , y los funcionarios judiciales debieron aclararle al comisario los alcances de la libertad de expresión, y que además, no había delito en la conducta del periodista.

El titular de la Inspección General de Seguridad (IGS), Marcelo Puerta, le confirmó a este diario que en el órgano de asuntos internos de la Policía y del personal penitenciario iniciaron un expediente de oficio. Al ver la nota publicada en el Post, en la que aparecía Favaro impidiendo el desempeño normal del periodista Leonardo Otamendi, esgrimiendo leyes y máximas falsas, los abogados del área decidieron investigar.

Favaro "retando" al periodista del Post porque no tenía actualizado el DNI.

Esa lamentable actuación de Favaro la protagonizó cuando en el local DHL de calle Patricias Mendocinas al 900, una mujer se atrincheró con un arma de fuego, amenazando con disparar a los empleados y luego matarse si no le permitían realizar un giro. El dinero tenía como destino a su hijo que vive en Estados Unidos y está enfermo; según ella, y es para que compre medicamentos.

Ver: Un comisario pidió detener a un periodista del Post por sacar fotos

La cuadra fue encapsulada durante toda la negociación que llevó adelante la fiscal de Homicidios Claudia Ríos. Una vez finalizado el operativo, las calles y las veredas fueron habilitadas. Hacia el local se dirigió Leonardo Otamendi para tomar imágenes, videos y registrar algún testimonio. Allí apareció “súper” Favaro.

El comisario aseguraba de manera prepotente que no se puede tomar fotos a la víctima (¿víctima?). Decía que estaba prohibido, exigía credenciales, aún cuando el periodista se identificó con nombre, apellido, DNI y una tarjeta personal del Post.

Le manoteó el teléfono y lo peor, le pidió a un subordinado que se llevara a Otamendi detenido a la seccional. El motivo, no llevar la credencial (algo que no es necesario) y tomar imágenes en la vía pública, situación que cualquier ciudadano puede realizar. En realidad, a Favaro no le gustó nada que no le hicieran caso aunque no tuviese razón y que lo filmaran de cerca.  Eso expuso su autoritarismo incontrolable.

Luego llegó el dueño de Mendoza Post, el licenciado Carlos Ponce, para saber qué sucedía con el periodista. Cuando el propietario le dijo a Favaro que todo se iba a publicar, el comisario le respondió con tono amenazante: “Ya te voy a ir a visitar a vos”.

Para los técnicos y abogados de la IGS esa frase no es vacía, por el contrario, está cargada de significados. Además, el manotazo al teléfono del periodista, el impedimento de su trabajo y la argumentación de leyes inexistente, obligó a los integrantes del viejo asuntos internos de la Policía a investigar.

Quiso denunciar al periodista y lo mandaron al rincón

El miércoles por la tarde, una vez que había finalizado el bochornoso episodio encarnado por Roberto Favaro, no contento con eso, se trasladó hacia la Oficina Fiscal N° 1, de Capital, para denunciar a Leonardo Otamendi.

Dos fuentes de esta dependencia judicial le confiaron al Post que cuando el comisario pidió radicar la denuncia y contó que quería acusar al periodista, el ayudante fiscal en turno le aclaró que Otamendi no había cometido ningún delito. Entonces, Favaro, se retiró pero nadie sabe si se convenció o no que los delitos o las faltas están configurados en los códigos judiciales y no en su cabeza.

La mujer, imputada

La señora que se atrincheró en DHL fue imputada por tenencia ilegal de arma de guerra, según le indicaron a este diario. También hubo amenazas pero, al parecer, por este delito no fue acusada.