La dura vida de la doctora Polo - Mendoza Post
Por: Mendoza PostViernes 24 Feb 2017

Pocas historias tienen tantas trabas como la de la doctora Ana María Polo, la conductora de "Caso Cerrado", el ciclo que trata casos de judiciales en televisión y la abogada hace de mediadora entre ellos para resolver los problemas.

La doctora superó un cáncer de mama.

Conduce su programa hace 16 años y se transmite en 21 países en cadenas de toda Latinoamérica pero para llegar tan lejos tuvo que superar muchos obstáculos y apelar a su talento y sacrificio.

Nació el 11 de abril de 1959 en La Habana, Cuba, pero se crió en Puerto Rico. Luego viajó a Miami junto a su familia donde se instaló y conoció a su primer amor. A los 19 años se involucró con un hombre 10 años mayor que ella e incluso se casó con él en contra de la voluntad de su familia. Pero ella perdió un bebé y la pareja se disolvió.

Fuerte y emprendedora.

Más tarde se graduó en la escuela de leyes de la Universidad de Miami y ejerció la abogacía por 20 años atendiendo casos de divorcio, adopciones, paternidad, custodia, manutención de menores y casos de violencia de género.

Al poco tiempo comenzó a participar en programas de televisión como experta.

Poco tiempo después decidió adoptar un niño del que poco se sabe. Lo único que ha trascendido es que hoy tiene alrededor de 30 años y está casado. Ellos son muy unidos ya que ella lo crió sola.

Ana María es una excelente cantante.

El 2 de abril de 2001 se emitió por primera vez Caso Cerrado que originalmente se llamó Sala de parejas donde los litigantes intentaban solucionar sus problemas conyugales.

Luego de muchos años de fama y éxito, la abogada de 44 años recibió la peor noticia por parte de su médico: sufría cáncer de mama. "El médico me llamó y me dijo que lo sentía mucho pero que estaba muy enferma. Sentía como si se me moviera el piso y tardé bastante en volver a acomodarme", dijo en una entrevista, según publicó la revista Pronto.

En cuanto a lo sentimental, hace tiempo que circulan rumores que indican que es bisexual; ella no lo niega ni lo afirma. A la doctora no le gusta hablar de su intimidad: "Se opina todo el tiempo de mí. Todos quieren saber sobre mi vida y con quién duermo. Pero no le debería interesar a nadie. Así que dejen de preguntar".