Testimonio: “Me salvó el cinturón de seguridad” - Mendoza Post
Por: Mendoza PostLunes 20 Feb 2017

Mónica Cantillana, una mujer chilena que vive en Mendoza desde hace 29 años, contó al medio “Las últimas Noticias” del vecino país, cómo logró sobrevivir a la tragedia de Horcones gracias al cinturón de seguridad.

MónIca, de 47 años, iba en el asiento número 22, del lado izquierdo del ómnibus de Turbus, justamente el lado hacia donde volcó el ómnibus en el que murieron 19 personas y otras 22 resultaron con heridas graves el sábado a la madrugada. Aún hay siete personas internadas, entre ellos tres niños en el Hospital Notti. Mónica nunca usa el cinturón de seguridad. Pero el sábado, se lo puso.

“Has último minuto, mi hijo menor, de 19 años, iba a viajar conmigo, pero no pudo hacerlo porque renovó su cédula de identidad y no alcanzó a estar lista a tiempo” contó. “Llegué casi una hora antes a la terminal de Mendoza pero me subí al bus tres minutos antes de partir. Me senté en el asiento 22 en el lado izquierdo, al pasillo. Ese fue el lado que volcó. Me até el cinturón porque la pasajera que iba en la ventana me dijo “Yo me lo abrocho por si acaso”. Fue por la inercia… antes nunca me lo abrochaba” dijo en un reportaje concedido a la periodista chilena Valentina Espejo.

La imagen que dio la vuelta al mundo.

“Pusieron la película ‘Como si fuera la primera vez’, me puse los auriculares y me quedé dormida…” relató, y dijo que cuando la película acabó y apagaron el TV, el único ruido a bordo del colectivo era el del llanto de un bebé.

Luego, el viaje de terror

Cómo fue

“Los pasajeros le gritaban al chofer que bajase la velocidad y él no hacía caso. El micro salió fuerte desde la Terminal. De vez en cuando nos sacudíamos en los asientos y yo me agarraba del brazo del asiento, porque íbamos tan rápido que algunos bolsos se caían al piso” contó.

“Al rato hubo un estallido y gritos. ¡Volcamos, agárrense que volcamos! Gritó el chofer. El micro se arrastró y giró en la ruta. En algún momento estuve inconsciente. Después me incorporé, saqué el teléfono y puse la linterna. No se escuchaba el bebé. Sólo vi una de sus zapatillitas en mi pie.

Familiares de víctimas, llegando a la morge.

“Me saqué el cinturón y ayudé a mi compañera de asiento. Salimos por las ventanillas rotas. La gente gritaba que saliéramos, porque el colectivo se podía incendiar. Varios micros, camiones y autos se detenían en la ruta para ayudar”

“Me miré, me toqué, sólo tenía moretones y vidrios en la piel. Tratábamos de tranquilizarnos y llamar a las familias” dijo la pasajera.

“Cuando estábamos sentados en la orilla de la ruta esperando las ambulancias vi al chofer y al auxiliar afuera del micro en la parte delantera. Estaban shockeados, llorando… el auxiliar trataba de contener al chofer”.

“Los equipos de emergencia llegaron inmediatamente. Empezaron a contar la gente que había… nos llevaron en un transfer al hospital de Uspallata. Todos los heridos trataban de llamar a sus familiares”

La mujer, que sobrevivió casi ilesa, está más que agradecida. “Si no hubiera tenido el cinturón de seguridad probablemente estaría entre los muertos. Yo sabía del peligro de la ruta y las curvas. Hace 29 años que viajo en Turbus y nunca tuve una mala experiencia” contó esta madre de seis hijos, que pasará el resto de su vida agradeciendo el haber salido vida de la tragedia de Horcones.

(Foto de portada: Francisco De León, Las Últimas Noticias, Chile)