La trama no investigada a 3 años de la tragedia de Once - Mendoza Post
Domingo 22 Feb 2015Domingo, 22/02/15 atrás
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción

El día que ocurrió la tragedia de Once, Cristina Kirchner estaba en El Calafate. Quedó paralizada por lo ocurrido y, a lo único que atinó, fue a decretar dos días de duelo. Luego, llegó el más doloroso silencio. El mismo que la rodeó en los días sucesivos a la muerte del fiscal Alberto Nisman.

¿Qué pasó por la cabeza de la Presidenta en una y otra oportunidad? Es imposible saberlo, aunque nada de lo que se diga podrá justificar ese mutismo.

¿Cómo entender que la misma persona que supo abusar de la cadena nacional en cuestiones triviales no se haya tomado cinco minutos para referirse a las víctimas de una tragedia que enlutó a toda una sociedad? En realidad, a tres años del 22F parece extemporáneo preguntarlo.

Los familiares de las víctimas del luctuoso hecho, jamás toleraron ese silencio. “Para el Gobierno, la tragedia no existió”, acusaron en plena conferencia de prensa, a horas de haber ocurrido el hecho. Ese dolor sea quizás más elocuente que el de la muerte de sus seres queridos.

A tres años del hecho, los familiares aún esperan justicia

“Nos mataron dos veces a nuestros familiares, la primera con una formación ferroviaria; la segunda con la indiferencia oficial”, dijo uno de ellos para intentar graficar la situación.

Hoy se cumplen tres años de esa tragedia y nada sustancial ha ocurrido. Por caso, no hay ningún funcionario preso por lo sucedido, ni de primera ni de segunda línea. ¿Hace falta mencionar los nombres y apellidos de los que hoy deberían purgar pena por lo sucedido?

No se trata solo de nominarlos e identificarlos, sino también de desnudar el sistema de corrupción que permitió que ocurriera lo que ocurrió. Millones y millones de pesos se destinaron a subsidiar un sistema de transporte que jamás dejó de ser obsoleto. 

Si ese dinero no sirvió siquiera para reemplazar los durmientes de las vías, ¿dónde fueron a parar tantos billetes? 

¿Acaso alguien controló alguna vez qué hacían los hermanos Cirigliano con la palada de plata que recibían por mes por parte del Estado?

A ese respecto, debe mencionarse que, solo entre 2003 y 2011, el holding comandado por Claudio y Mario Cirigliano llegó a percibir la friolera de ¡3 mil millones de pesos!

Sin embargo, la mitad de ese dinero supo regresar a los bolsillos de puntuales funcionarios del kirchnerismo.

El camino de los fondos fue determinado en el expediente judicial que instruye el hoy denostado juez Claudio Bonadío. Allí pudo precisarse cómo alrededor de la firma TBA se conformó un grupo artificial de empresas cuyos reales dueños resultaron ser directivos o accionistas de la primera y su controlante, Cometrans.

El juez Bonadío, en la mira del kirchnerismo

Estas firmas facturaban distintos servicios cuya motivación no era otra que hacerse de los recursos económicos de la empresa prestataria del servicio ferroviario, “de modo de presentarla como deficitaria, a fin de continuar con la obtención de subsidios del Estado Nacional, para cubrir los déficit operativos de TBA, artificialmente creados”.

Esa parte está clara en la voluminosa causa judicial, aunque no así el destino posterior de los fondos que ingresaron a las cuentas bancarias de los Cirigliano. ¿Por qué aún no se hicieron peritajes para determinar cómo siguió el derrotero de ese dinero?

A tres años del #22F aún quedan preguntas sin responder

La responsabilidad de los últimos dos ex secretarios de Transporte de la Nación en la trama descripta, está clara en ese mismo expediente. No es casual que, tanto Ricardo Jaime como Juan Pablo Schiavi aparezcan hoy imputados por Bonadío. No obstante ello, los familiares de las víctimas se preguntan por qué ambos no están tras las rejas a esta altura. ¿No fue condenada por mucho menos la ex ministra Felisa Miceli?

La impunidad de ambos ex funcionarios no es casual teniendo en cuenta la clase de secretos oficiales que guardan uno y otro.

Por caso, Jaime fue quien pergeñó el sistema de “retornos oficiales” en los subsidios al transporte. Quienes caminan los pasillos de Casa de Gobierno aseguran que, al menos una vez a la semana, el ex funcionario cordobés sabía dirigirse al despacho del entonces presidente Néstor Kirchner aferrado a un desvencijado portafolios lleno de billetes. Siempre lo hacía después de haberse reunido con empresarios del transporte.

El juicio oral por la tragedia de Once se prevé que termine en el segundo semestre de este año

Colofón

En estas horas, entró en su etapa final el juicio oral al maquinista de la formación, a los ex funcionarios y a los empresarios que tuvieron la concesión del ferrocarril Sarmiento, aunque el veredicto se aguarda para la segunda mitad del 2015.

Ante el Tribunal Oral Federal 2 ya hablaron 182 testigos desde que el 18 de marzo de 2014 comenzó el juicio a los ex ministros de Transporte Jaime y Schiavi, al dueño de TBA, a la ex cúpula directiva de la firma que controló el ferrocarril Sarmiento y al maquinista Marcos Córdoba.

La única pregunta que persiste en el aire en el tercer aniversario del 22F, es la que sostienen con persistencia los familiares de muertos: ¿Será Justicia?