"Vandenbroele eligió ser una persona sin dignidad", dijo su ex esposa - Mendoza Post
Post: Agencia DyNSábado 21 Feb 2015Sábado, 21/02/15 atrás

La ex esposa de Alejandro Vandenbroele, Laura Muñoz, advirtió hoy que el caso por presunto lavado de dinero en Uruguay por el que permanece detenido el supuesto testaferro del vicepresidente Amado Boudou "tiene que ver" con la investigación de la ex Ciccone Calcográfica porque "es la ruta de la plata de la misma causa".

"Tiene que ver porque es el lavado de dinero y las sociedades que involucran a Ciccone, que involucran a The Old Fund, que controlaba el 70 por ciento de Ciccone. Es la ruta de la plata de la misma causa", alertó en diálogo con radio Mitre.

Laura Muñoz vive en Mendoza desde hace un par de años

Consideró luego que el pedido de captura de Interpol "fue prácticamente decidido por Vandenbroele porque él había tenido la posibilidad dos veces de ir a presentarse a Uruguay para decir lo que supuestamente es su verdad".

"Fue una rebeldía que tuvo la de no presentarse ante la Justicia porque no debe tener qué decirle a la Justicia uruguaya"

"El había tenido la posibilidad de elegir y él eligió ser una persona sin dignidad, ser un ladrón, ser un estafador", acusó.

Vandenbroele fue detenido anoche en Chacras de Coria

El testimonio de Muñoz fue el que dio inicio a la investigación que involucra directamente al vicepresidente. El 6 de febrero de 2012, en la primera emisión del ciclo del periodista Jorge Lanata en radio Mitre, la mujer denunció: "Mi ex esposo es el testaferro de Boudou".

Muñoz estimó que "las pruebas" en contra de su ex marido "son tan contundentes que no tenía una estrategia para zafar"

Se inició luego la causa judicial con la intervención del juez Daniel Rafecas y del fiscal Carlos Rívolo, quien viajó a Mendoza a realizar un procedimiento en la ex casa de Muñoz y Vandenbroele y, después, a realizar un allanamiento en un departamento de Boudou de Puerto Madero.

Laura Muñoz es una figura clave en la denuncia que involucra a Boudou

Eso generó una exposición del vicepresidente, donde terminó acusando al por entonces procurador general de la Nación, Esteban Righi, y a Rafecas de cruzarse mensajes de texto con un abogado allegado al empresario José María Núñez Carmona; y el paso de la causa a manos del juez Ariel Lijo y el fiscal Jorge Di Lello.