Ex funcionario mendocino complicado junto a De Vido por investigación en Brasil - Mendoza Post
Por: Mendoza PostDomingo 29 Ene 2017

El mendocino Roberto Dromi, exministro de Obras Públicas del menemismo, está complicado, al igual que su hermano Nicolás, el diputado nacional Julio De Vido y los dueños de la empresa Electroingeniería.

Todos ellos son los primeros blancos del Lava Jato en la Argentina: los fiscales de Curitiba, Brasil, a cargo del mayor caso de corrupción en la región, enviaron formalmente los primeros testimonios de arrepentidos, y los argentinos aparecen involucrados en el supuesto pago de coimas. Así lo informaron a Diario Perfil fuentes judiciales.

Dromi, un mendocino complicado

“La Justicia de Brasil envió copia de los testimonios del ex funcionario de Petrobras Néstor Cuñat Cerveró y del lobbista brasileño Fernando Antonio Falcâo Soares (alias Bahiano), quienes relatan reuniones, negociaciones y supuestas coimas en la venta del 50 % de las acciones de la empresa eléctrica Transener. En los últimos días, los testimonios fueron recibidos por el fiscal Sergio Rodríguez, titular de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), y remitidos al fiscal federal Gerardo Pollicita, a cargo del caso”, sostiene el mismo matutino.

A fines de 2006, Transener estaba en manos de Petrobras y del Estado argentino. La petrolera brasileña quiso vender su 50 % al fondo de inversión estadounidense Eton Park. El gobierno de Néstor Kirchner quería frenar el ingreso de los norteamericanos y lo logró, según los testimonios de los arrepentidos, gracias al pago de coimas al ex presidente de negocios internacionales de Petrobras. Cerveró -que ocupaba ese cargo- y Soares aseguran que recibieron una coima de US$ 300 mil dólares cada uno para que Electroingenía se quedara con el 50 % de las acciones de Transener.

Los encargados de torcer la decisión de la empresa brasileña habrían sido De Vido y los Dromi. Nicolás y Roberto oficiaron como abogados de Petrobras y de Electroingeniería, de Gerardo Ferreyra y Osvaldo Acosta.

El hecho ocurrió en los gobiernos de Néstor y Cristina