Primer fallo a favor de un nieto recuperado para que mantenga su apellido adoptivo - Mendoza Post
Post: Mendoza PostViernes 6 Ene 2017Viernes, 06/01/17 atrás

Se trata de Hilario Bacca, un hombre de 39 años, hijo de un matrimonio secuestrado durante la dictadura militar. Bacca denunció que fue presionado por la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo para que desistiera de mantener su apellido adoptivo, informó el portal Infobae.

Los padres biológicos de Hilario, Eduardo Cagnola y Liliana Pereyra, fueron secuestrados en octubre de 1977 en una pensión de la ciudad de Mar del Plata. Estuvieron encerrados en una base de buzos tácticos hasta que Liliana fue trasladada al centro de detención de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada). Allí fue alojada en la “pieza de las embarazadas”, donde dio a luz en febrero de 1978.

Bacca denunció "aprietes" de distintas agrupaciones, como H.I.J.O.S y Abuelas de Plaza de Mayo. 

Hilario supo desde los cuatro años que era adoptado. En la adolescencia, sus padres adoptivos, José Bacca y Cristina Mariñelarena, le insistieron en que comenzara con la búsqueda de sus padres biológicos. El matrimonio no tenía vínculos con el terrorismo de Estado, según el propio Hilario. Además, denunció que la agrupación H.I.J.O.S lo persiguió durante varios años. “Me aprietan, me aprietan hasta que un día les digo: hagan lo que tengan que hacer pero yo voluntariamente no tengo interés de ir buscar nada de esto”.

Bacca explicó que manifestó al juez Federal Jorge Ballesteros su decisión de no averiguar quiénes eran sus padres biológicos, sin embargo, el magistrado ordenó que allanaran su casa para tomar una muestra de material biológico. "A las 5 de la mañana me golpearon la puerta, me dijeron que si no les abría la tiraban. Era personal del Ejército armado, la jefa del Hospital Durán y dos testigos. Fue terrible. Se llevaron un par de medias, un cepillo de dientes y el resultado lo sacaron de una maquinita de afeitar".

En el año 2013, los padres adoptivos de Hilario fueron juzgados por Apropiación de Menor y Sustracción de Identidad. El año pasado se confirmó la sentencia y se ordenó que se inscriba a Hilario con el nombre que le había puesto su madre biológica. Fue entonces cuando el hombre acudió a la justica y explicó que no tenía intención de cambiar su nombre, además de solicitar que el Estado le designara un abogado para que lo representara. Durante el trámite judicial, dijo, recibió muchas presiones para que desistiera de su solicitud, fundamentalmente de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo.

"Esto no significa desconocer la realidad de mi historia pero a esta altura de la vida –con casi 39 años– era un delirio que por un fallo judicial me desaparezcan nuevamente en democracia y se apriete un botón y aparezca alguien que para mí no existe, con un nombre y un apellido que no me identifica", dijo Bacca.

Finalmente, el Tribunal Oral Federal Nro. 4 aceptó los argumentos de Hilario y le permitió seguir usando el nombre que le pusieron sus padres adoptivos. La sentencia, sin embargo, puede ser apelada, y en ese caso, será la Cámara Federal la que decidirá si debe cambiar su nombre o mantener el apellido que ha usado toda su vida.