Emergencia y ganancias, dos proyectos peronistas que le dicen jaque al gobierno - Mendoza Post
Martes 22 Nov 2016Martes, 22/11/16 atrás
porHugo E. Grimaldi (*)

Al gobierno nacional lo corrieron por izquierda con el proyecto de ley de Emergencia Social y ahora, lo primerean algo más hacia la derecha con una iniciativa que busca imponer un ajuste bien importante de los mínimos del impuesto a las Ganancias que se le aplica a los salarios. Algunas dilaciones en las que incurrió el Gobierno le han dado aire a ambas cuestiones.

Si bien el primero de ellos, hoy con media sanción del Senado y en el comienzo del debate en comisiones de los Diputados con un tema no menor como es el de los recursos, resulta ser una gran expresión de deseos, la iniciativa del Frente Renovador de Sergio Massa resulta ser algo más seria porque al menos dice de dónde van a salir los recursos.

Por la Emergencia se pretende crear por ley la ilusoria cantidad de un millón de puestos de trabajo, mientras que le suma 500 por ciento en un año a la Asignación Universal por Hijo. En tanto, el proyecto massista redondea mucho mejor las cuentas porque busca equilibrar la pérdida estimada de ingresos con el cobro de impuestos al juego, a las mineras y a las imposiciones financieras de importancia, incluidas las LEBAC.

Desde lo político, se trata de dos cuestiones que tienen el denominador común de haber salido de facciones diferentes del peronismo, por lo que no es de extrañar que también esté presente allí la interna partidaria. Además, para la oposición siempre es fácil proponer cosas con recursos que administran los demás. Los renovadores quieren tratar el proyecto este mismo jueves sin tener el habitual dictamen de las comisiones y aseguran que tienen el número especial (dos tercios) para hacerlo, lo que probablemente consagre luego la media sanción, ya que aseguran que los nuevos impuestos son coparticipables y no se desfinanciarían las provincias. De conseguir la aprobación, luego viene la estación del Senado y eso podría ser un trámite.

Más allá del gravamen a las rentas financieras, que naturalmente espanta a los inversores, para éstos existe un reparo mucho más grande como es la posibilidad de retorno del peronismo al poder, por lo que no se puede descartar una eventual parálisis inversora de largo plazo. El economista Javier González Fraga lo expuso con crudeza la semana anterior.

Ambos proyectos parecen ser, además, el comienzo del año electoral, espacio dónde cada uno busca posicionarse. El de la Emergencia porque es ayuda para millones de desocupados y gente con trabajos precarios y el del impuesto a las Ganancias porque apunta a gratificar nada menos que a seis millones de personas que sacrifican ingresos todos los meses y a quienes el Gobierno aún no le supo dar soluciones.

En ambos casos, los fondos irán al consumo, pero el aire que tendrá el Gobierno en materia de nivel de actividad, se compensará con una situación política de debilidad manifiesta.

Está claro que todo lo que viene sucediendo se inscribe en la objetiva debilidad política del Gobierno en materia legislativa que recién ahora se expone en toda su crudeza, cuestión que el presidente Mauricio Macri no se puede dar el lujo de convalidar.

Otro capítulo de lo que el Gobierno cree que es una celada opositora podría ser llevar al Presidente al veto total o parcial de ambos proyectos, para capitalizar políticamente ese recurso de última instancia.

Durante el primer año de gestión, Cambiemos sacó una excelente nota y supo afinar la muñeca en el Congreso, pero hoy se encuentra acosado y cada día más expuesto a un nuevo tironeo. Hay cuestiones, como en el caso de Ganancias, que Macri tuvo que dejar para mejor oportunidad, incumpliendo una promesa de campaña. Pero, es verdad también que el peronismo se siente mucho más cómodo cuando es oposición y, sobre todo, cuando huele sangre y sigue apretando.

(*) Especial para Mendoza Post