Cómo se puede acabar con el juego clandestino en Mendoza - Mendoza Post
Martes 22 Nov 2016Martes, 22/11/16 atrás
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción

Parecía que el gobierno de Mendoza iba a ir con todo contra el juego clandestino. Al menos es lo que sostenían sus funcionarios.

No parecía una tarea complicada: desde el Post se logró determinar cómo, quiénes y, lo más importante, desde dónde lucran algunos con ese negocio ilegal.

La primera de las notas sobre este tópico se publicó el 8 de enero de 2015, a poco de haber nacido este diario. Allí se trazó la primera radiografía sobre la quiniela “trucha” y se arrojó un dato elocuente, hasta ese momento desconocido: que mueve más de dos millones de pesos por día.

El 28 de enero del mismo año, se explicó el mecanismo de los “levantadores” de apuestas y los lugares en los que se mueven.

La quiniela clandestina mueve 70 millones de pesos al mes

Más tarde se publicaron los documentos que prueban cómo opera la quiniela clandestina en la provincia, incluyendo los vínculos entre las agencias oficiales y los levantadores “truchos”.

No fue todo: este diario fue aún más allá y reveló los nombres y apellidos de quienes regentean el juego ilegal en Las Heras, incluyendo a los denominados “banqueros”.

Sin embargo, a pesar de ello, desde el Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC) nada se ha hecho hasta ahora. Se insiste: no hace falta una gran investigación, solamente imprimir las notas del Post y dirigirse a los lugares mencionados allí.

No es un tema menor: amén del delito en sí que configura la quiniela clandestina, hay unos 70 millones al mes que se mueven en ese circuito ilegal y que son “lavados” ante la atónita mirada de ese organismo de control.

Marcelo Rubio presentó sendos proyectos de ley

El único atisbo de querer avanzar contra este flagelo, proviene del senador radical Marcelo Rubio, a la sazón presidente de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales, quien presentó sendos proyectos de ley al respecto en abril pasado y recién hoy serán tratados en la Legislatura.

“Uno de ellos tiene que ver con la creación de la unidad de Prevención, Detección y Erradicación del Juego Clandestino dentro del propio Instituto”, contó el propio legislador a este diario.

En el mismo sentido, Rubio explicó que busca que se modifique el Código de Faltas a efectos de “ajustar” las sanciones previstas para aquellos que cometen este tipo de delitos.

-¿Cuenta con la mayoría necesaria para que salgan aprobadas las normas?

-En general han tenido despacho favorable.

-¿Qué es lo que busca en el fondo con estos proyectos?

-A mí me interesa que se ataque el juego clandestino, que se cree un 0800 y que el Instituto se comprometa en el tema, así como las fuerzas de seguridad y los jueces.

Uno de los proyectos de Rubio

-O sea que hoy no están muy comprometidos...

-Podrían comprometerse un poco más.

-Es mucho dinero el que está en juego.

-Y, sí. Esto es lo que no permite que el Estado canalice recursos a programas sociales. Por eso, hay que analizar cuáles son las consecuencias del juego clandestino, sobre todo por la evasión que genera.

-También hay todo un tema con el blanqueo de dinero...

-Sí, el problema es que no sabés de dónde proviene ese dinero. Encima hay todo un debate sobre si es falta o delito el que comete esta gente. Lo que tenemos que buscar acá son los cabecillas.

En proyecto de Rubio, que fue anticipado por el Post el 3 de septiembre pasado, busca endurecer las penas que el Código de Faltas prevé en su apartado referido a los juegos de azar, elevando la multa que hoy asciende a $1.000 para llevarla a $5.000 y duplicando los días de arresto a quienes se involucren en este tópico ilegal.

Uno de los documentos que prueba la participación de las agencias

Es probable que las nomas —una o la otra, o las dos— sean aprobadas finalmente este martes. Será una gran paso para avanzar contra la quiniela clandestina.

Sin embargo, no será suficiente para terminar con el flagelo del juego ilegal. Ello solo se logrará atacando el corazón del sistema. Avanzando sobre los banqueros y clausurando los centros de operaciones. No es nada complicado si se tiene voluntad política.

Muchos de los lugares donde hay que hurgar ya fueron publicados por este diario. Y hay muchos otros aún que persisten en permanecer escondidos. Uno de ellos está en el barrio Unimev, específicamente en la agencia ubicada en Manuel Molina y Adolfo Calle. Solo hay que preguntar por el “Pitufo” Munafo. 

Así de simple.