El personal de mayor jerarquía de la Municipalidad deberá realizarse controles trimestrales. Buscan combatir drogadicción, alcoholismo, tabaquismo, ludopatía, nuevas tecnologías, entre otros.
Luján sale a la caza de funcionarios "adictos"
En una medida que promete generar polémica, en Luján se aprobó una ordenanza para detectar "consumos problemáticos" en funcionarios y personal de mayor jerarquía municipal.
"Debe entender por consumo problemático a todo consumo que limita mi libertad de decisión y causa una adicción al mismo", señala los considerandos de la medida impulsada por el presidente del Concejo Deliberante, Eduardo Pérez. En la lista aparecen drogadicción, alcoholismo, tabaquismo, ludopatía, nuevas tecnologías, alimentación, compras "o cualquier otro consumo diagnosticado como compulsivo por un profesional de la salud".
"Si bien algunos de estos consumos problemáticos traen más perjuicios hacia la salud que otros, no significa que se debiera tratar en forma diferenciada", agrega la normativa.
Pérez explicó que el empleado jerárquico, en algunas oportunidades, está afectado por este tipo de consumos problemáticos producto de la presión y estrés provocado por el cargo. "Nadie está exento de caer en adicciones. Somos todos humanos y lo bueno es poder tratar el problema antes que se agudice y no esconderlo debajo de la alfombra", indicó.
La ordenanza determina la creación del programa “Decisiones Libres” para la detección temprana.
De esta manera, se efectuarán controles trimestrales del estado físico, emocional y mental del personal de mayor jerarquía en la Municipalidad. Será Ejecutivo quien deberá realizar esos controles y realizar el "seguimiento de todos los casos que detecte con consumo problemático, asegurando en todo momento el resguardo de la dignidad del personal jerárquico".



