Conocé a los cinco cruceros más extraños del mundo - Mendoza Post
Viernes 6 Feb 2015

 Quienes tienen la posibilidad de programar vacaciones caras siempre piensan en la posibilidad de subirse a un crucero y tener una experiencia distinta.

Por ello es que las opciones van creciendo y se multiplican a tal punto de que las excentricidades están a la hora del día.

Es que algunos tópicos como los fantasmas, las mascotas o los chicos que deben estar entretenidos todo el tiempo son los conceptos sobre los que se han desarrollado algunas propuestas que no en todos los casos resultan divertidas.

La posibilidad de sentirse único en una experiencia distinta es el objetivo de quienes han creado las opciones que existen en un mercado muy selecto y cada vez más exigente.

Tal vez nunca imaginaste lo que estás a punto de conocer.

5- Para los amantes de los gatos

 Los individuos privados de vacaciones que aman a los gatos más de lo que aman a otras personas pueden reservar boletos para 4 noches de relajación a bordo del Meow Meow Cruise, un viaje para personas que se refieren a sus mascotas como sus “hijos” mientras spamean sus cuentas en las redes sociales con fotos de animales atrapados en bondage, informa el sitio web Foro Jóvenes

La primera indicación de que el Meow Meow Cruise puede no ser el viaje de una vida para los amantes de los gatos es el hecho que no se permiten gatos en el barco. Es correcto: la vacación/evento para solteros diseñada explícitamente para que dueños de gatos se conozcan y hablen de sus amigos peludos con las expectativas de vida de una trilogía deLa Guerra de las Galaxias en realidad no los deja traer sus mascotas con ellos. No obstante, el Meow Meow Cruise te anima a enviar postales de tu viaje a tu(s) gato(s) en casa, porque una vez que has alcanzado el estado donde enviar suvenires de tu crucero de una semana de duración a tu gato parece como una opción atractiva, no hay nadie más en tu vida a quien puedas enviarle una postal. Es como poner a tu hijo en una guardería por 4 días específicamente para que puedas ir a alguna otra parte a hablarle a extraños sobre cuanto amas ser padre. 

4- SteamPunk

 El steampunk es un género de ciencia-ficción para gente que desea que la Revolución Industrial nunca hubiese terminado y gente que realmente disfrutó la experiencia de ver Wild Wild West en el cine. Ahora, fans del género pueden firmar para “8 noches de moda, literatura y música steampunk” a bordo del barco Steampunk Cruise, aunque con toda justicia debería ser un dirigible (aparentemente los dirigibles crucero son difíciles de reservar).

Si eso no atrae al nihilista socialmente oprimido en ti, agárrate de tus pantalones bombachos, porque hay más. Las actividades en las que puedes participar incluyen tales gemas como la “Unbirthday Party for All”, el “Mermaid Costume Contest” y las “Mind-Bending Steampunk Confabulations on Everything From Steampunk History to the Future of Our Past”, una serie de palabras que suena como una oración generada aleatoriamente chillada por un robot moribundo.

También hay un Festival de Cine Steampunk, que presumiblemente consistirá de proyecciones repetidas de The League of Extraordinary Gentlemen y Treasure Planet, porque la biblioteca de filmes steampunk no es particularmente profunda.

También hay un cambio de ropas steampunk (que seguro estarán perturbadoramente sudadas), una maldita cosa llamada la Tea Bag Swap (que sólo podemos asumir también estará perturbadoramente sudada) y el Swimming of the Mermaids, que esperamos sea la parte del crucero en la que los perdedores del concurso de disfraces de sirena son lanzados por la borda por ser filisteos.

Al igual que el Meow Meow Cruise, el Steampunk Cruise no ocupa el barco entero: es un crucero Royal Caribbean estándar, con los chicos steampunk habiendo reservado ciertos cuartos para sus actividades caprichosas en varios puntos durante el viaje. De hecho, el año pasado (sí, el Steampunk Cruise ha sido desatado antes), muchos de los otros invitados confundieron a los pasajeros steampunk por empleados disfrazados mientras desfilaban por el barco, aunque uno se pregunta cómo alguien pudo haber cometido ese error.

3- Cazafantasmas

 Ghost Hunters es un show sobre hombres adultos que andan por allí con cámaras de visión nocturna mientras gritan a los susurros afirmaciones frenéticamente insistentes, tales como “¡Escuché algo, hermano! ¡Escuché algo! ¡Algo acaba de tocarme, hermano! ¡Hermano! ¡Hermaaaaaaano!” Para la improbable imbricación de gente que disfruta ese show y gente que está lo bastante segura financieramente para gastar 1000 dólares buscando fantasmas en el océano, está el Ghost Hunter Cruise, que, afortunadamente, es exactamente lo que suena.

A cambio de los antes mencionados 1000 dólares, puedes abordar el Norwegian Epic con Barry Fitzgerald y Karl Pfeiffer, 2 miembros del elenco de Ghost Hunters International, y Sarah Lemos, una médium psíquica certificada, para navegar por el Caribe occidental en busca de actividad paranormal. (No te emociones demasiado por esa alineación, porque el talento está sujeto a cambios en cualquier momento). Por razones que no pueden ser explicadas, el Blue Man Group estará allí también. Así que aun si no ves ningún fantasma, al menos puedes esperar con ansias 7 días de performance esotéricas.

Seminarios y talleres de caza de fantasmas serán realizados, y tu cuota también cubre todas las investigaciones paranormales y expediciones cazafantasmas por la duración del viaje. Las excursiones a la orilla no han sido anunciadas aun, posiblemente por la dificultad de encontrar lugares “embrujados” con la atmósfera correcta para investigar en el Caribe occidental, pero hey, tal vez el barco esté embrujado y pasarás un montón de tiempo en la sala de calderas con una linterna y un libro en rústica de R.L. Stine.

2- Para niños

 ¡Hey, niños! ¿Quieren cepillar, coser y tejer canastas en lugar de todas esas otras cosas divertidas que la gente usualmente hace en los cruceros? Si eres la suerte de maldito lunático retorcido que diría sí a tal pregunta obviamente ridícula, entonces Craft Cruises for Kids es para ti, porque no es como que vas a hacer amigos este verano de cualquier modo.

Descrito como “totalmente cool”, Craft Cruises habla en serio sobre llevar a niños de edades de entre 5 y 15 de vacaciones y después ponerlos a trabajar tejiendo, pintando, cosiendo y bordando, mientras también “[les] dan aplicaciones prácticas a habilidades matemáticas en la edad que más importa: mientras aun están en la escuela”. Porque todos sabemos que la única cosa que los niños han estado anhelando es una oportunidad de ir a la escuela de verano en mitad del océano.

Craft Cruises presume de las actividades estándares de crucero (surfear, nadar, ir a la orilla y comprar un collar de conchas de un hombre con un cuchillo para ostras oxidado) así que puedes imaginar los alegres recuerdos que tus hijos crearán mientras se sientan en un barco tejiendo un suéter, viendo a través de una estrecha portilla como todos los demás van en jet esquí a través de las aguas cristalinas del Caribe.

Ahora, puedes reconocer a las clases de manualidades como una cosa que muchos centros comunitarios (y hasta el puto Lowe’s) ofrecen gratis, lo que significa que no hay ninguna razón en lo absoluto para que este crucero exista excepto como un barco prisión para duras venganzas contra niños irritantes. Gracias a la grotesca sugerencia “¡trae un niño, cualquier niño!” de Craft Cruise, ese niño irritante ni siquiera tiene que pertenecerte. Amigos de la familia, tías, tíos y secuestradores pueden sentirse libres de arrastrar un niño de su elección a bordo de este gulag de bordados gigante para balancear diversión real en frente de sus caras mientras hacen dinosaurios de limpiapipas y resuelven problemas matemáticos.

1- Fred Durst

El A.V. Club recientemente organizó un concurso para un crucero de 4 días de “música, mutilación, actividades nudosas y noches temáticas” presentados por Fred Durst, que luce como el retrato de Dorian Gray de Brett Favre. Llamar a tal cosa un “concurso” es como referirse al evento titular en “La Lotería” de Shirley Jackson como una “rifa”.

A pesar de la reputación de Durst como el Brett Ratner de la música, el crucero ha logrado reunir una alineación que no es enteramente terrible, con actos como Andrew W.K. suavizando el impacto de lo que en otras circunstancias sería un trabajo de Hércules de una semana de duración. El hecho que el crucero de Durst no pueda ser totalmente solicitado por escrito refleja a su banda, Limp Bizkit, un traje completamente de mierda con un músico legítimamente bueno (Wes Borland) atrapado dentro de este. Esta es posiblemente la razón por la que Borland está usando perpetuamente disfraces que oscurecen su identidad.

Durst, claramente excitado por la oportunidad de juntarse con gente que aun piensa que es relevante, tuvo esto para decir:

¿Limp Bizkit? ¿Álbum nuevo? ¿Sol? ¿Fiesta metalera? ¿Phil Anselmo? ¿Langostas ilimitadas? ¿Mujeres semidesnudas? ¿Nada de reglas? ¿Música ruidosa? ¿Cada día? ¿Cada noche? ¿Repetidas 5 veces seguidas? No tienes que preguntarme 2 veces. ¡Estoy a bordo!!! ¡Nos vemos allí, fans de Bizkit!A pesar de contener demasiadas preguntas, la declaración de Durst de algún modo no preguntó lo que un crucero con langostas y cervezas ilimitadas y Limp Bizkit tienen en común. La respuesta, claro, es que ambos te harán vomitar hasta que te reduzcas a una marchita cáscara de piercings labiales y tatuajes de caracteres orientales.

Como decíamos: con toda justicia, el resto de la alineación del crucero no es malo. Probablemente sería divertido juntarte con cualquiera de esas bandas (excepto Chevelle, que aceptaron tocar sólo en la pre-fiesta del crucero, posiblemente porque no querían pasar una semana en un barco con Limp Bizkit). Compraríamos un boleto sólo para ir en un crucero con Andrew W.K. si no fuese por 2 disuasivos clave: Fred Durst y los fans de Fred Durst.

Porque hay aproximadamente 0 imbricación entre la gente que querría pasar una semana atrapada en el mar con Durst y la gente que puede pagar ir en un crucero, el concurso de A.V. Club en realidad fue la única oportunidad que cualquier fan de Limp Bizkit tuvo para ir. También, el concurso era sólo por los boletos: el ganador también tuvo que desembolsar por la tarifa del viaje a Miami, el alcohol y los impuestos, y escuchar a Limp Bizkit sobrio es como recibir un dibujo de un pastel para tu cumpleaños. Podrías comerlo, pero mierda, ¿cuál es el punto?