Francisco visitó Amatrice, la ciudad devastada por el terremoto - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMartes 4 Oct 2016

El papa Francisco llegó por sorpresa a Amatrice, la localidad que fue completamente devastada por el terremoto del pasado 24 de agosto en el centro de Italia y que causó 297 muertos.

El pontífice se dirigió primero a los módulos que fueron instalados para que los niños pudieran volver al colegio, donde saludó a las maestras y a los pequeños.

Francisco se dirigió uno a uno a los más de 100 niños de Amatrice y de las localidades cercanas que han podido comenzar este curso escolar gracias a la instalación de estos módulos, ya que su colegio quedó parcialmente destruido.

"Desde el primer momento, sentí la necesidad de estar aquí. De rezar con vosotros. De mostrar mi cercanía y de rezar por vosotros. Esto es lo que os traigo", fueron las palabras del pontífice a su llegada a Amatrice, según recogió el canal de noticias de la televisión pública "Rainews24"

Francisco rezó por las víctimas que dejó el terrible terremoto.

El papa se detuvo unos 20 minutos para saludar a los estudiantes y también se encontró en uno de los módulos con un hombre, visiblemente conmocionado, que perdió a su mujer y a sus dos hijos en el terremoto.

Después el papa se dirigió a la "zona roja", cerrada por seguridad al ser la más afectada por el terremoto, en compañía del obispo de Rieti, Domenico Pompili.

Allí Francisco comprobó la destrucción del pueblo de 2.600 habitantes, pero que en el momento del terremoto había triplicado los habitantes ya que es un lugar donde los romanos pasan sus vacaciones.

Francisco orando junto a los supervivientes.

En Amatrice 1 de cada 3 casas se derrumbó y sólo en esta localidad murieron más de 230 personas, el resto falleció en Accumoli y Arquata del Tronto.

Francisco ya advirtió el pasado domingo, en el vuelo en el que regresaba de Azerbaiyán, que quería realizar esta visita "privadamente" y "solo", "como sacerdote, obispo y papa" para estar más cerca de la gente.

Francisco junto a los bomberos, grandes responsables de salvar vidas en el lugar.

Cerca de 4.000 personas viven aún en las tiendas instaladas tras el seísmo de magnitud 6 en la escala Richter del pasado 24 de agosto ya que sus casas quedaron completamente destruidas o dañadas.