Mitos, muerte y un famoso mendocino: así es la escuela de los espías argentinos - Mendoza Post
Post: Mendoza PostMiércoles 4 Feb 2015Miércoles, 04/02/15 atrás

En el barrio porteño de Recoleta funciona la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI), donde se reclutan y forman los espías argentinos. Depende de la Secretaría de Inteligencia, organismo que tiene las horas contadas ya que será sustituida por la Agencia Federal de Inteligencia tras la muerte del fiscal Alberto Nisman.

La ENI está instalada en una casona centenaria sobre la calle Libertad 1235, entre Juncal y Arenales. Fue propiedad del ex presidente Victorino de la Plaza hasta que el Estado la compró durante la presidencia de Arturo Frondizi.

Según publicó TN, "la fachada aristocrática de la propiedad, de estilo francés, despista a los que buscan espías". Se trata de una vivienda de 3.000 metros cuadrados que cuenta con un amplio jardín detrás y sótanos donde funcionó un gimnasio para dar clases de boxeo a los agentes, a cargo de un profesor de lujo: el ex campeón del mundo mendocino, Nicolino "el intocable" Locche.

"La escuela tiene la tarea de preparar a los analistas que van a hacer inteligencia en la SIDE", explicaba a principios de siglo Pablo Werning, quien estuvo a cargo de la ENI durante la gestión de Fernando de la Rúa.

Se trata de un hombre con muchísimas relaciones en Mendoza: fue en los años 2000 jefe del departamento de matemáticas de la Universidad de Congreso y un reconocido y exigente profesor.

En esa época, las paredes de las aulas de la ENI, en las que los integrantes de la ex SIDE tomaban clases, estaban recubiertas con mapas que señalan zonas conflictivas y algunos otros "datos reservados". Y sobre una gran estufa a leña ubicada en el salón principal de la mansión, colgaba un imponente escudo con una zorra y un tablero de ajedrez, que simbolizan la inteligencia y la estrategia.

Actualmente la Escuela Nacional de Inteligencia dicta una serie de cursos de formación en terrorismo, geopolítica, economía internacional, estrategia militar y espionaje. Están destinados a legisladores, diplomáticos y agentes de otras fuerzas de seguridad, tanto nacionales como extranjeros a través de un sistema de becas, que a su vez sirve para aceitar vínculos con colegas del exterior.

Su directora es Silvia Beatriz Cucovaz, licenciada en ciencias geográficas. Tiene 40 años de servicio y un amplio currículum: fue delegada de inteligencia en la embajada argentina en Bonn (Alemania), directora de Inteligencia Extranjera, jefa de Asuntos Estratégicos de la ex SIDE y docente universitaria.

Muerte y fantasmas

El 26 de febrero de 1998 Sofía Fijman estaba alimentando a los gatos que pululaban por el jardín de la inmensa mansión. Cuando la señora de 76 años estaba acariciando a unos de los animales a través de la reja del frente, un agente accionó el gigantesco portón de la casona sin que en ese momento entrara ni saliera vehículo o persona alguna.

La reja, que pesa 600 kilos, aprisionó la mano de la jubilada y después terminó aplastándole la cabeza. Por el hecho fue condenado a 10 años de prisión por homicidio simple el agente Alberto D´Attoli, quien un año antes del asesinato había amenazado a Fijman: "Te vamos a matar a vos y a los gatos", le gritó.

En la escuela de espías, además, hay un mito que corre por sus pasillos. Sus empleados aseguran que a la noche suben y bajan solos los ascensores de la casa o se mueven lápices y biromes. 

"Algunos lo toman con gracia y otros no tanto. Aseguran que es el fantasma de Victorino La Plaza, que todavía deambula en la que fue su casa", concluye la nota de TN.