Post: Mendoza PostJueves 15 Sep 2016Jueves, 15/09/16 atrás

“Para explotar el yacimiento de oro más importante de América del Sur, el emprendimiento binacional de Pascua Lama, la minera canadiense Barrick Gold usó la influencia directa de su padrino George Herbert Walker Bush y de un entramado mafioso de funcionarios argentinos y chilenos, banqueros acusados de fraude y académicos comprados para falsear informes de impacto ambiental”.

La frase pertenece al libro “El mal”, de Miguel Bonasso, donde se traza una impecable radiografía sobre la firma minera.

Allí se revela que, gracias a Bush senior, “el entonces presidente de Argentina Carlos Saúl Menem y el de Chile, Eduardo Frei Ruiz Tagle, firmaron en 1997 el Tratado de Integración y Complementación minera, que tenía como objetivo oculto conseguir el agua que ya no podían obtener del lado chileno para la mina de Pascua”.

Y avanza: “Los sucesivos gobiernos argentinos fueron violando otras leyes para permitir que la Barrick, fundada por Peter Munk con dinero del traficante de armas Adnan Khashoggi e involucrada en el escándalo del Irán Contras, pueda erigir un verdadero emporio minero transfronterizo de 260 mil hectáreas de superficie, que comprende a Pascua Lama, a la mina Veladero, que ya está en explotación y a nuevos emprendimientos aún desconocidas”.

Bonasso describe a Pascua Lama como “un territorio sin control alguno, emplazado a 5000 metros de altura sobre la Cordillera de los Andes, en manos del ‘país Barrick’, la empresa acusada de haber sido “fachada” de la CIA en el escándalo de armas por drogas para financiar a los antisandinistas en la década del 80”.

Cristina junto al capo de la Barrick, Peter Munk

El Mal es un verdadero “Yo acuso”, que acumula pruebas irrefutables a lo largo de 450 páginas, donde Bonasso, demuestra –entre muchas otras cosas- que Cristina Fernández de Kirchner y su entonces Secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, violaron normas impositivas centrales (Ganancias, IVA) y algo mucho más grave: para beneficiar a la Barrick declinaron el derecho básico de todo Estado que es fijar impuestos.

También comprueba lo que denunció ante la justicia: que el exsecretario de Minería de Argentina, Jorge Mayoral tiene nexos incompatibles con la minera canadiense, igual que el exgobernador de San Juan, José Luis Gioja y su hermano César Gioja, que presidió la Comisión de Minería del Senado mientras su empresa, Bentonitas Santa gema SA se declaraba orgullosamente “proveedora de la Barrick”.

Entre las diversas leyes violadas sobresalen la Ley de Defensa, la ley del Ambiente y numerosos convenios internacionales, como el de protección de las Reservas de la UNESCO, ya que el emprendimiento minero se encuentra dentro de la Reserva de la Biósfera de San Guillermo.

“Más grave aún, la Barrick legisla en la Argentina: estuvo detrás del veto presidencial a la ley de glaciares y ha impedido que esta ley, reinstaurada en el Congreso, pese a la oposición oficialista, se aplique en la provincia de San Juan”, sostiene Bonasso.