Quién es Julián Ercolini, el juez que citó a indagatoria a CFK - Mendoza Post
Martes 13 Sep 2016
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

Hace doce años, en octubre de 2004, Elisa Carrió auguró que Néstor Kirchner iba a “terminar en la cárcel". En esos mismos días juraba como juez Julián Ercolini y, lejos del augurio de “Lilita”, lo primero que hizo fue sobreseer a Néstor y Cristina Kirchner en una causa por enriquecimiento ilícito que se había iniciado pocos meses antes.

Cuatro años después, Ercolini tuvo en sus manos otra denuncia, esta vez de Carrió, contra el marido de la expresidenta, algunos de sus ministros, funcionarios y empresarios santacruceños, acusados de integrar una asociación ilícita dedicada a enriquecerse a costa de negocios turbios realizados con dineros públicos. A todos ellos los sobreseyó.

Pero hay más: una de las causas más resonantes que tuvo en sus manos fue una investigación por el robo de datos de una base de la Anses.

Impulsó el caso hasta el juicio, pero no bien su colega Norberto Oyarbide tomó el caso entendió que la violación de secretos era un delito dependiente de instancia privada. Con ese fundamento, lo anuló todo.

En ese contexto, ¿qué hará el magistrado respecto de la expresidenta de la Nación? La respuesta es obvia.

A pesar de ser “kirchnerista”, Ercolini cuenta con sólidos antecedentes como secretario de la Corte y funcionario de la Oficina Anticorrupción, donde estuvo a cargo de la investigación de fraudes contra el Estado. Integra la última camada de jueces federales: ocupó el juzgado que fue de Adolfo Bagnasco.

Ingresó en 1982 en el Poder Judicial y es profesor de grado y posgrado en Derecho Penal en la Facultad de Derecho de la UBA. En su declaración jurada consignó, entre otros bienes, una casa y parte de otra en Hurlingham por 86.612 pesos, según la valuación fiscal. Su patrimonio, de un total de 159.612 pesos, se completa con dos autos (un Peugeot 206 y un Chevrolet Meriva).

Una buena, finalmente: Ercolini fue quien metió preso al exsecretario de Transporte Ricardo Jaime y a su asesor, pero lo hizo en el marco de un expediente que no podía dilatarse más: la escandalosa compra de material ferroviario inservible a España y Portugal.