"Lo de Nisman fue un homicidio", dice ex jefe de la SIDE - Mendoza Post
Por: Mendoza PostMiércoles 28 Ene 2015

Mientras la justicia argentina avanza en una veintena de medidas que intentarán esclarecer la muerte de Alberto Nisman sigue su curso, el ex jefe de la Secretaría de Inteligencia, Miguel Ángel Toma, dejó una rimbombante declaración en el marco de una entrevista a diario El País de Uruguay.

Allí, aseguró sin dudar: "Lo de Nisman fue un homicidio. No importa si el gatillo lo apretó un sicario, un yihadista o la propia víctima".

Toma no es cualquier persona: es alguien que conoce al detalle el funcionamiento de los servicios de inteligencia porque presidió la ex SIDE durante la presidencia de Eduardo Duhalde.

Para el ex legislador del PJ, el fiscal murió porque alguien "no quería que se expresara frente al Congreso mostrando las pruebas que tenía de la brutal denuncia que había hecho. Las responsabilidades recaían sobre el Gobierno argentino. También sobre el Gobierno iraní. Fue un homicidio".

Para Toma no hay dudas: Nisman fue asesinado

"La exposición de Nisman hubiera sido un escándalo de mayúsculas proporciones. Su muerte, de hecho, va a congelar esa misma denuncia", consideró Toma y para quien de todos modos hay una pequeña esperanza por el nombre del magistrado que tomó la presentación del fiscal fallecido: "Por suerte al juez de la causa, Ariel Lijo, no se lo va a condicionar así nomás".

Pese a la contundencia de sus apreciaciones, Toma optó por ser cauteloso cuando le preguntaron quién está detrás del supuesto asesinato: "No tengo la certeza. En virtud de lo que yo estoy viendo del desarrollo de la investigación, no descarto que haya una participación iraní en este hecho. Una operación de un sicario profesional sale cinco mil dólares. Hace el trabajo y enseguida se toma el avión. No deja pistas".

¿Nisman fue asesinado por lo que iba a revelar?

Finalmente, el ex titular de la SIDE analizó la propuesta de la presidente Cristina Kirchner para disolver la Secretaria de Inteligencia: 

"Conformar una nueva agencia es cambiar el collar pero dejando al mismo perro. El problema y la responsabilidad no son de las instituciones sino de quienes la conducen".

En ese sentido, Toma advirtió que en ese anuncio se encubren dos trampas: "Una es pasar las escuchas a la Procuración conducida por la fiscal (Alejandra) Gils Carbó lo cual es garantía de parcialidad. No estamos frente a una funcionaria independiente sino ante una militante kirchnerista. La segunda, al prever que las nuevas autoridades de la Agencia Federal de Inteligencia tendrán que tener aprobación del Senado, lo cual implica estabilidad en el cargo, significa ponerle un caballo de Troya en las tareas de inteligencia a las autoridades que asuman 10 de diciembre".