Bonpland 1828: la pista que Nisman nunca pudo cerrar - Mendoza Post
Viernes 23 Ene 2015
porLuis Gasulla (*)

Los últimos días del fiscal Alberto Nisman fueron una agotadora carrera contra la muerte. Cuatro días antes de morir, miró fijamente al periodismo Edgardo Alfano y le dijo que podía salir muerto de la investigación. Tenía razón. El lunes 19 de enero, tras conocerse la inesperada noticia –no por todos- el kirchnerismo sincronizó su teoría del “suicidio”. 

48 horas después viraría a la crónica de una muerte anunciada.

Eso sí, Nisman dejó de ser un depresivo mentiroso que no podría sostener su “inconsistente” investigación a transformarse en una marioneta del agente Jaime Stiuso, según se interpreta de la segunda carta de la Presidenta de la Nación. O sea, según el relato oficial, Nisman pasó a ser Chirolita cuando lo habían descripto como un Kurt Cobain, líder de la banda de rock Nirvana que se suicidó cuando tenía el mundo rendido a sus pies.

Cristina intenta despegarse del escándalo

Bonpland 1828

Para CFK el plan macabro de Stiuso no era la denuncia de Nisman sino su repentina muerte. Cabe preguntarse cómo una mente tan brillante que es capaz de llevarse puesto a un gobierno y despojarlo de la poca credibilidad que le quedaba, actuó contra su fiscal preferido durante una década. Si quería derribar al kirchnerismo ¿era necesario sacrificar a su ladero?

Si así fuera, ¿cómo es entendible que el gobierno no pudo proteger a Nisman con lo que significaba vivo? Sea Stiuso, Pinky o Cerebro, o el fantasma de Héctor Magnetto, comenzaron a difundirse las primeras escuchas que comprometen al oficialismo en la supuesta negociación de impunidad con los iraníes para tapar su rol en el atentado a la AMIA. En el corazón de Palermo, a metros de los estudios de televisión de C5N, Nisman buscaba una pista. 

En el chalet de Bonpland 1828 –a metros de la esquina con la calle El Salvador- fue citado Luis D´elia por Yussuf Khalil. En la primera escucha difundida públicamente y que poseía Nisman, el tono de voz del ex piquetero rememora al “amor, amor, amor” y no al D´elia que golpeaba ruralistas y tomaba comisarías.

Luis D'Elía se llamó a silencio en los últimos días

En el audio Luis es Luisito y obedece las órdenes de Khalil que le pide que se calle la boca unos días, incluso en su programa radial en la radio censora, Cooperativa. 

Mencionan el nombre de Oscar Parrilli, el ex secretario de la Presidenta, convertido en jefe de la SI a partir de diciembre del 2014. 

Justamente cuando “jubilaron” a Stiuso y despacharon a Paco Larcher por “jugar en contra”. Es hora de replantearse los reales motivos de los cambios de gabinete y dentro de la secretaría de inteligencia. Ampliaremos.

El sospechoso chalet de la calle Bompland

Mendoza Post estuvo presente en la propiedad en cuestión. Las persianas estaban cerradas. Frente a la misma, una cámara de América TV aguardaba movimientos. Los vecinos recordaron que, hasta noviembre del año pasado, la puerta del garaje se abría para dar paso a una verdulería clandestina en la que se vendían empanadas árabes y fatay. “Eran unos turcos y árabes, se juntaba un montón de gente, muy raros, estuvieron menos de un año y dejaron la casa destruida” recuerda el kiosquero de la cuadra. La dueña de la propiedad dejó de alquilar la casa. En su momento pedía 15 mil pesos mensuales a través de la inmobiliaria “Botto Núñez Propiedades”. Adriana Squeri figura en la guía telefónica como titular de la línea de Bompland pero no habría tenido relación, más allá del desafortunado alquiler anual, con los habitantes. 

“La dueña no estaba contenta, viene de vez en cuando” explicó un vecino. Sería dueña de dos propiedades más en el barrio de Palermo.

En medio de frutas y verduras, D´elia almorzó con Khalil en esa casa convertida en aguantadero. En el día de hoy se conoció que el dirigente islámico designó como abogado defensor a Fernando Burlando. Casualmente, el mismo letrado que Fernando Esteche que habló más de la cuenta y comprometió seriamente al gobierno nacional. 

Burlando suele aparecer en casos resonantes y sus clientes inexplicablemente consiguen dinero para pagarles y abandonar la fluidez de palabras. En su lugar, suele aparecer el silencio cómplice.

Otra fotografía de Bompland

Mientras tanto, la fiscal allana a un periodista de Infobae sospechado de llevarse un sobre de lo de Nisman mientras Diego Lagomarsino, según su propio y extraño relato, ingresó al edificio del fiscal con un arma. De los custodios, ni noticias.

La denuncia de Nisman era una gran investigación periodística con múltiples aristas que el tiempo no le permitió profundizar. Su apuro y temor, ¿era únicamente a perder un trabajo o había algo más? El periodismo militante y operador autoinculpa a su gobierno sin darse cuenta. Como el Chavo del Ocho. Difunde los videos de la llegada de Nisman al país demostrando que lo seguía el aparato estatal. La cámara lo acompaña como si fuese el protagonista de Truman Show. 

A Nisman le siguen exigiendo que demuestre lo que la realidad comprobó: Que existió un pacto entre el gobierno argentino y el de Irán a través de un memorándum que a nadie le sirvió. Obvian recordar que en el durante se murió el líder venezolano Hugo Chávez, el gobierno iraní cambió de signo político y, posiblemente, Cristina fue alertada de que tenía a Nisman y a Stiuso investigándola. 

  Pero el fiscal adelantó la presentación de su investigación y movió el alfil antes que CFK, Berni, Fernández y compañía  

El complot que Nisman pretendía comprobar, a través de escuchas y hechos fácticos, jurídicamente era una ilusión. Los planes macabros o decisiones políticas se confirman en los hechos. Sobran indicios, no pruebas. El kirchnerismo engaña a sus seguidores. ¿Tenía que contar Nisman con un video de la Presidenta coordinando el intercambio comercial con su par iraní? Sólo en las películas infantiles de héroes y villanos ocurren semejantes reuniones. La realidad es más compleja. El convenio nació muerto y, a esta altura, no se entiende para qué existió. O sí: para encubrir un delito y garantizarle a dirigentes de un país, que podrían transitar libremente por el mundo.

Finalmente, mientras la verdulería de Bonpland se esfumó y sus extraños habitantes se mandaron a mudar, Parrilli borró la existencia del agente Bogado. Paso en falso del juez Lijo: Es como pedirle a Al Capone que nos abra los libros contables. 

La SI no puede informar la identidad de sus agentes, internos, externos, en blanco o en negro. 

Es como que un periodista admite que cobra de los servicios o que recibe órdenes para escribir o decir lo que el gobierno de turno quiere. Desaparecía su credibilidad, la tenga o no (nos guste o no siempre alguien cree del más atorrante de los mensajeros).

En la película “Los Infiltrados” cuando el referente policial del personaje protagonizado por Leonardo Di Caprio muere, éste pasa a estar desprotegido. Solo. Tan sólo como estuvo Nisman desde que denunció a la Presidenta de la Nación y como se encuentra su familia tras su asesinato.

(*) Especial para Mendoza Post