En 2008, Aníbal frenó proyectos para castigar el tráfico de efedrina - Mendoza Post
Por: Mendoza PostLunes 20 Jun 2016

No bien estalló el escándalo por el triple crimen de General Rodríguez, en agosto de 2008, Aníbal Fernández tuvo una obsesión: trabar cualquier intento de sancionar una ley que castigara la venta ilegal de precursores químicos.

La norma había sido aprobada ese mismo año por el Senado de la Nación, a partir de un proyecto de la senadora del PJ disidente Sonia Escudero.

A su vez, Aníbal era ministro de Justicia y Derechos Humanos y no tardó en reaccionar ante el proyecto de Escudero: envió una nota al bloque de Diputados para ordenar que planchen el tema. Y así fue.

La senadora salteña volvió a presentar el proyecto en 2010, pero Fernández esta vez estuvo más atento y lo hizo morir en el Senado.

Aníbal jura que no conoce a Pérez Corradi

Su proyecto proponía reprimir con entre 2 y 8 años de prisión e inhabilitación especial de cuatro a doce a quien, “por cualquier medio, desviare precursores químicos o sustancias químicas esenciales hacia la producción ilegal de estupefacientes”.

En caso de personas jurídicas fijaba una multa “de entre 10 a 500 mil pesos” y preveía una sanción de entre 6 meses y 2 años para quien haya facilitado el desvío de precursores químicos por negligencia. Además, creaba un registro de precursores químicos en el país, inexistente hasta la fecha.

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El otrora jefe de Gabinete se mostró particularmente interesado en que esta ley no se sancionara, con la excusa de que vulneraba derechos constitucionales. Su exégeta en Diputados fue Diana Conti.

“Los delitos que se crean en la ley Escudero ya están en la legislación vigente. La ley ya castiga a quien desvía sustancias para producir estupefacientes”, remarcó por Conti en esos días.

Diana Conti fue la "ladera" de Fernández en Dipupados

Al igual que Aníbal, no terminó de aclarar porqué, en este caso y no en otros, lo que supuestamente abunda tanto daño hace.

Sobre todo porque el proyecto abría la puerta a una búsqueda más intensa de cocinas de droga, cuya existencia el Gobierno siempre negó.

“Hoy los precursores químicos circulan libremente por la Argentina y vuelven de Bolivia transformados en cocaína”, se lamentó Escudero, en una entrevista que concedió al diario El Tribuno antes de abandonar el Congreso.

La salteña marcaba la preocupación por la efedrina, que definía como “el principal precursor químico para sintetizar metanfetamina, a partir de la cual se producen drogas sintéticas de última generación (tipo éxtasis)”.

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“Parece claro entonces que las sustancias químicas utilizadas en la preparación de las drogas sintéticas nunca podrían ser consideradas como materias primas sino como materias ya elaboradas, pero que son precursores o sustancias químicas necesarias para la producción de estupefacientes”, aclaró en su proyecto.

A Granero de la Sedronar, Aníbal le quiso birlar el registro de precursores químicos

La descripción se adaptaba a la denuncia que investiga la justicia sobre tráfico de efedrina que involucra al exjefe de Gabinete.

Congelada la ley, Aníbal tampoco dejó pasar proyectos para detallar cómo está el registro de Precursores químicos, que debía crearse por la ley 26045, sancionada en 2005 pero nunca reglamentada.

El senador Jaime Linares reclamó su reglamentación, pero su proyecto durmió en la Comisión de Asuntos Constitucionales, que casualmente presidía Aníbal Fernández.

Otros proyectos, como el de senadora de la Coalición Cívica Magdalena Odarda o el de los diputados radicales Mario Faid y Mario Negri, quien exigió trasladar el registro desde el Sedronar al Ministerio de Seguridad. Ninguno fue tratado.

Aníbal frenó todos los proyectos para regular los precursores químicos

La anécdota, que podría parecer trivial, cobra relevancia por la captura del narco Ibar Pérez Corradi, acusado por el triple crimen del 2008.

Por las dudas, Aníbal ya salió a decir que no lo conoce. El tiempo demostrará lo contrario.