Policías de Mendoza denuncian explotación laboral - Mendoza Post
Por: Mendoza PostSábado 18 Jun 2016

En los últimos días, comenzó a gestarse un fuerte malestar dentro de la policía de Mendoza. Fue luego de que se diera a conocer la resolución Nº 1.230 del Ministerio de Seguridad de Mendoza —gestión Cornejo—, que reglamentó a su vez el decreto Nº 782 firmado por Francisco Pérez en 2014.

Allí, el exgobernador estableció puntuales modificaciones a la ley Nº 6772, a efectos de que se descuenten los ítems “recargo de servicio” y “adicional convocado” a aquellos efectivos que no cumplan con la recarga horaria de servicio de 60 horas mensuales, a razón de quince horas semanales.

La discusión comenzó a manifestarse en las redes sociales luego de que la mutual Amuppol, que nuclea a los policías retirados, comparara la reglamentación de la cartera que comanda Gianni Venier, con el ítem aula que se les otorga a los docentes. Incluso la bautizaron como “ítem arma”.

Omar Alcalde, de Amuppol

Omar Alcalde, titular de esa entidad, denunció que los uniformados trabajan alrededor de 300 horas al mes, que sumadas a las 60, se transforman en 360.

“El problema central es que la gente está cansada psicofísicamente; no hay otro empleo donde una persona trabaje 300 horas al mes”, sostuvo entonces.

“De una u otra forma quieren que trabajemos 60 horas gratis; si no trabajas gratis las horas que dicen, te descuentan el sueldo”, reveló al Post un uniformado en estricto off the record.

Como se dijo, la norma existe y es la número 1230-S del 23 de mayo de este año, firmada por Gianni Andrés Venier, ministro de Seguridad de Mendoza. Allí se hace referencia a la “recarga horaria de servicio de sesenta (60) horas mensuales, a razón de quince (15) horas semanales prevista en el artículo 44 bis y 46 bis del Decreto Reglamentario 2920/99”.

En ese contexto, de malhumor policial, Pablo Fiore, presidente de la Asociación de ayuda al Policía de Mendoza, hizo una suerte de catarsis-declaración que rápidamente se viralizó entre los uniformados de la provincia. Solo en Facebook ha sido compartida cientos de veces entre los policías y sus familias.

Allí se explica que, en principio, la policía por ley trabaja 48 horas semanales y eso da un total de 192 horas al mes: “Cumplen guardias de 24 x 48 en su mayoría o sea 240 horas al mes, casi 60 horas más de lo que se indica legalmente”.

Ver además: El drama de las viudas de los policías mendocinos

Según Fiore, “ahora se los obligará cumplir 60 hs más de recargo al mes y se llega a las 300, esto es inhumano y fuera de lo legal; vale aclarar que las 60 horas no son las horas de guardia son estando franco de servicio, no se contabilizan las canchas o eventos culturales ya que esos son por servicio extraordinario y sumemos Vendimia que todo lo que se refiere a trabajo policial es gratuito, no se paga un peso y dan una vianda digna de la mayor caradurez”.

El malestar se viralizó en las redes sociales

El titular de la Asociación de ayuda al Policía advierte que a eso hay que sumar “que se le falta el respeto (al uniformado) diciendo que hay que humanizarlo como si fuese un animal, cuando el policía perdió todos sus derechos y siempre tiene las de perder, donde es castigado por el Ministerio y la Justicia antes de poder defenderse, no tiene el derecho de la legítima defensa, como no tiene el derecho de la libre expresión ya que si hace público un malestar o expresa un hecho de abuso laboral en una red social es sancionado y callado”.

Lo que sigue es aún más duro:

El policía no cuenta con ningunas de las obligaciones que el Estado tiene para con él, en la ley 6.722 dice claramente que se le brindarán lugares dignos laborales y herramientas de trabajo, esto no se cumple, con esto se miente, hay comisarías inhabitables, sin baños, sin gas, sin agua corriente, sin un comedor, sin materiales de oficina, sin artículos de limpieza, etc, etc.

Dependencias sin movilidad, como científica, policía rural, Infantería, Canes y más de 50 Subcomisarias y Comisarías. Móviles con llantas gastadas. Que si llueve se mete el agua, sin calefacción. Cualquiera de estos gastos que van desde arreglar una movilidad hasta comprar una goma para borrar sale de sus bolsillos.

La policía, molesta

Se sufre el abandono institucional en asistencia, contención y apoyo, vive coartado de todo derecho y cada acción es motivo de fortunas en abogados y sumarios administrativos.

Móvil que se rompe, aceite, llantas, pinchaduras, roturas edilicias, artículos de limpieza, insumos de trabajo que van desde simples hojas, impresoras, lapiceras, etc, etc, etc deben ser pagados por el bolsillo de cada efectivo provincial.

Son víctimas del abuso de poder, del chapismo, de los personajes públicos y de los medios de comunicación los cuales hacen carne de cañón con el policía porque lo bueno no vende, es mejor contar lo malo y agrandado y falazmente.

Trámites eternos que deben hacer en su reducido tiempo libre donde en vez de solucionarles los problemas se los complican y reciben un vuelva mañana o dentro de un mes o nunca más vuelva.

Cada vez que un policía cae en un acto heroico en vez de ser un héroe su familia se convierte en una "carga" o "molestia" para el estado, años y años deambulan por el Ministerio en busca de una pensión que es obligatoria o de una ayuda económica y de héroe se transforma en número y de número pasa al olvido.

El ministro Venier firmó la resolución que enfureció a los uniformados locales

El Policía usa chalecos antibalas vencidos, el policía usa su auto o moto particular para operativos, el policía que se duerme por cansancio es un delincuente y el que come en la calle es un desubicado o está " al pedo".

El policía es un represor, mientras tantos se lo rocía con nafta y se le tira un tronco prendido fuego. El policía "anda al pedo" cuando hace un patrullaje preventivo. Todos los policías son delincuentes cuando solo uno comete algo malo, es más fácil generalizar que mirar lo bueno.

El Policía tiene que ver, oír y callar sino pasa a sufrir las peores consecuencias políticas.

El policía no se puede enfermar, porque si se enferma es castigado, porque a pesar de trabajar cientos de horas gratis al año si se enferma cobrará la mitad de su sueldo.

El efectivo policial fue el que sufrió el peor aumento por decreto, el más bajo y el más vergonzoso.

Roberto Munives, jefe de la Policía de Mendoza

El Policía que se retira no es un ejemplo sino que para el gobierno es una carga menos y se queda olvidado.

La mujer policía que queda embarazada no es alguien que traerá una vida sino que para el Gobierno es alguien que está enferma. El chofer de policía maneja casi 24 horas continuas y no cobra ni un peso por ser chofer.

El policía que se queja es trasladado al rincón más inhóspito de la provincia a lo cual algunos les llaman destino castigo.

Las cartas están echadas: la bronca policial se ha manifestado con claridad y elocuencia y ya no hay vuelta atrás. Habrá que ver cómo madura el reclamo y, lo más importante, qué responderá —si es que responde— la superioridad mendocina.