Por qué Cristina Kirchner podría ir presa - Mendoza Post
Viernes 17 Jun 2016
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

En la carta abierta que Cristina Kirchner escribió anoche, referida al caso de José López, sugiere que ella no le dio al “enterrador” el dinero que este intentaba ocultar. Es curioso, porque no dice que no es plata proveniente de su gobierno, solo advierte que ella no lo entregó.

También asegura que esos dólares no surgen de “ninguno de los miles de militantes que integran este espacio político”. ¿De dónde provenían entonces? ¿Por qué la expresidenta habla del tema con tanta seguridad, pero sin dar precisiones?

“Cuando alguien recibe dinero en la función pública es porque otro se lo dio desde la parte privada”, sostuvo en la misma misiva, con lo cual da por hecho que el dinero que tenía López consigo provino de allí. De nuevo: ¿Qué es lo que sabe y prefiere callar?

Cristina se defendió tarde y mal, amparándose en la militancia y mencionando al “enterrador” solo en dos oportunidades, con un calificativo harto sugestivo: “Ing. López”.

Cristina habló de "Ing. López"

Sus palabras no alcanzan. No sirven para explicar nada, ni siquiera lo básico: cómo es que ante las insistentes denuncias, no solo contra López sino también Julio De Vido y otros funcionarios de Planificación Federal, solo hubo desinterés oficial. ¿O acaso Cristina dirá que desconocía el descomunal sistema de corrupción a través de la obra pública, que involucró a media docena de funcionarios de primera línea del kirchnerismo?

Es interminable el caso López, con aristas que se van conociendo al paso de las horas. Sin embargo, el culebrón ofició como una suerte de encorsetamiento que no permite ir más allá y hablar de otras cuestiones, como por ejemplo el enriquecimiento de la propia Cristina.

Por caso, ¿cómo hizo para que su patrimonio creciera 3.540% en apenas ocho años, a razón de 26 mil pesos por día? Es un tópico sobre el cual la expresidenta prefiere callar.

Al dato, que es elocuente —e inexplicable— per se, se suma una inquietante cuestión: Cristina se inscribió en el año 1994 como autónoma en la categoría más baja. Así estuvo registrada hasta 2008, declarando ganar hasta 15 mil pesos por año.

En el mismo lapso, pasó de tener poco más de 2 millones de pesos a superar los 80. Eso sin contar el dinero que podría encontrarse fuera del circuito legal o en manos de “testaferros” o “socios”, de la talla de Lázaro Báez, Cristóbal López u otros.

En concreto, en mayo de 2003, antes de que Néstor Kirchner llegara a la presidencia, el matrimonio informó que su patrimonio era de $ 2.239.515. Siete años más tarde, en 2010, Cristina declaró tener $ 79.438.856. Es decir que hubo un incremento del 3.540 % en menos de ocho años.

En esos días, la jefa de Estado declaró ser dueña de 27 propiedades: seis casas, doce departamentos, seis terrenos y tres locales. Además, es la accionista mayoritaria en tres sociedades anónimas: Los Sauces SA, dueña del hotel boutique Los Sauces; CO.MA SA; y Hotesur SA, a través de la cual explota el hotel Alto Calafate.

Como se dijo, se trata de la declaración jurada del año 2010.

El documento que ilustra esta nota es irrefutable y muestra que, hasta 2008, la otrora presidenta tenía un ingreso mensual de $1.250. En contraste a ello, declaró ganar cerca de $26 mil por día. ¿Cómo hizo entonces para amasar su fortuna?

Cristina se siente incómoda hablado de López

Ciertamente, es un oportuno disparador para preguntarse hasta dónde llegará la justicia federal a la hora de investigar la corrupción del kirchnerismo. ¿Se animarán los jueces a avanzar sobre la figura de Cristina? Es la gran duda.

Más aún: si José López se decidiera a quemar las naves y revelar los alcances del conglomerado de negociados que pergeñaron Néstor y Cristina, ¿acompañarán esa inercia los magistrados de Comodoro Py?

Si existiera voluntad real por parte de los jueces, está claro que la exjefa de Estado terminaría presa, ya que no tiene manera de justificar su descomunal crecimiento patrimonial, lavado de dinero mediante. No obstante, ello no ocurrirá en el corto/mediano plazo.

Entretanto, solo habrá que conformarse con las revelaciones del periodismo de investigación. El mismo que, dicho sea de paso, permitió que se conociera lo que recién ahora “encontraron” puntuales jueces y fiscales.

Los jueces federales, tibios y temerosos

La lección es clara: el kirchnerismo mintió de manera recurrente. Negó valijas, bolsos, dólares y bóvedas, y todo ello era real y concreto. ¿Por qué no habló de ello la exmandataria en su carta de ayer?

Como sea, a esta altura a Cristina le vendría bien recordar una célebre frase de Friedrich Nietzsche: "Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti".