El IPV de Mendoza se "guarda" los gastos de escrituración - Mendoza Post
Jueves 16 Jun 2016
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

La historia de Jorge Casas podría parecer menor, banal, poco relevante frente a cuestiones como el escándalo que involucró al exfuncionario K José López. Sin embargo, no lo es, ya que involucra un tópico que es de enorme importancia para los mendocinos: la pelea por tener una vivienda propia.

Lo que le ocurrió a Jorge es parte de una historia que empezó en el año 1989 cuando logró que el Instituto Provincial de Vivienda (IPV) de Mendoza le adjudicara un inmueble a través de la resolución 1/1989.

Se trata de una modesta casa categoría C con dos dormitorios y una superficie cubierta de 52 metros cuadrados.

Desde ese día, Jorge viene pagando religiosamente cada mes la cuota que le llega por parte del instituto de vivienda, con una importante salvedad: en la misma cuota se incluye la correspondiente cuota por la escritura. Como muestra el siguiente documento, aparece remarcado expresamente.

Pasaron los años, casi 27 para ser más exactos, y a Jorge le llegó la grata noticia: su vivienda estaba lista para ser entregada. La ubicación no podía ser mejor: Manzana K Casa 18 del barrio República de Brasil del Departamento de Godoy Cruz.

La cancelación de la deuda quedó refrendada en el recibo oficial Nro 14897003.

Con esa seguridad, y los papeles ad hoc, el hombre se dirigió hace pocas semanas al IPV a efectos de ingresar en el tramo final del trámite: la escrituración del inmueble.

La alegría le duraría bastante poco, ya que al llegar al organismo provincial le fue informado que debía abonar ese trámite por su cuenta.

“Me dijeron que yo tenía que pagar la escrituración por las mías, a pesar de que ya estaba cubierto en cada uno de los pagos que ya hice”, reveló al Post.

-¿Quién fue la persona que lo atendió?

-Un tal Facundo Pérez, que está en atención al cliente.

-¿Qué le dijo específicamente?

-Me dijo que, como pagaba una cuota muy baja, yo me tenía que hacer cargo de ese gasto. “¡Por lo que pagás por la casa!”, me dijo.

-¿Y usted qué respondió?

-Yo le dije textual: “El problema no es ese, sino que ustedes se comprometieron a algo que ahora no quieren hacer”. Si a mí me decían que tenía que pagar más, pagaba más. Pero, insisto, el gasto estaba cubierto en cada pago que hice.

-¿Y ahora qué va a hacer al respecto?

-Voy a presentar una denuncia en la Justicia, porque en los papeles consta que ya pagué eso mismo que me quieren cobrar. Me cansé de discutir algo que es indiscutible, ya fui dos veces al IPV y me toman por tonto.

Voces oficiales

A la hora de explicar lo ocurrido, el IPV aseguró que, "de ninguna manera se guarda nada": "Todo lo pagado por cada adjudicatario es reconocido al momento de la cancelación de su vivienda. El caso en el cual se basa la nota de Mendoza Post la vivienda ya está escriturada y el adjudicatario debe pagar el levantamiento de Hipoteca como cualquier otro adjudicatario”, sostuvieron desde allí.

Sin embargo, al beneficiario le fue dicho algo totalmente diferente, y en dos oportunidades. Ello le consta a este diario.

Las contradicciones llegan también hasta el extitular de ese organismo, Jorge Parisi, quien aseguró que, luego de consultar “por su lado” entendía que el cobro surgía del hecho de que el beneficiario intentaba escriturar su vivienda a nombre de una tercera persona.

“Eso es falso, si ves los papeles que he presentado te darás cuenta que la escritura siempre la quise hacer a mi nombre”, dijo Jorge al Post adjuntando los documentos que lo respaldan.

El sueño de la casa propia

Frente a lo ocurrido, resta preguntarse: ¿Dónde fue a parar el dinero que el IPV viene cobrando en concepto de cuota de escrituración? ¿A cuánto asciende hoy en día? ¿De quién depende?

Independientemente de las respuestas a esas preguntas, este diario pudo saber que el de Jorge no sería el único caso. Ello vuelve toda esta trama más espesa, con más premura aún por las explicaciones oficiales.

No es algo trivial, como dijo alguna vez el bengalí Sri Chinmoy, “la aceptación de la responsabilidad no es la aceptación de una carga sino la multiplicación de la oportunidad”.