José López y una trama desconocida de corrupción, muerte y misterio - Mendoza Post
Miércoles 15 Jun 2016
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

Lo que pasó con José López, quien pasó de todopoderoso funcionario del kirchnerismo a desesperado “enterrador” de dólares, no es casual.

Desde hace varios meses, hay una pesquisa puntual que se centra en los negociados de la obra pública que supieron adjudicar “a dedo” Néstor y Cristina Kirchner desde el año 2003. 

Lo sabe Julio De Vido, quien intenta resistir merced a sus fueros el inminente allanamiento que la justicia busca refrendar a su ostentoso domicilio en la Av. Del Libertador en la Ciudad de Buenos Aires.

Ello explica por qué a principios de mayo su esposa, Alessandra Minnicelli, retiró a las apuradas cinco millones de dólares del banco Macro de Casilda, Santa Fe, tal cual anticipó este cronista por Twitter en esos días.

En estas horas, todo parece cobrar sentido: ¿Será ese parte del dinero que intentaba enterrar López en General Rodríguez? Es probable.

No obstante, lo que nadie aún ha mencionado es lo obvio: la repentina hiperactividad judicial contra De Vido y sus muchachos surgió a raíz de las declaraciones de Leonardo Fariña, otro caído en desgracia.

El arrepentido “valijero” explicó con pelos y señales cómo López y De Vido direccionaron la obra pública en beneficio de ciertos empresarios que luego vehiculizaban jugosos retornos a través de supuestos alquileres que solo oficiaban en los papeles.

Fariña reveló gran parte de la trama que hoy se investiga

Quien podría dar detalles de esa práctica es Juan Carlos Relats, extitular de Rutas del Litoral, otro gran beneficiado por este mecanismo. Sin embargo, falleció poco después de haberse animado a revelar el mecanismo, en diciembre de 2013, casualmente en momentos en los que la justicia empezó a avanzar contra López a través de sus vínculos con la empresa Rovella & Carranza SA.

Se trata de una firma que, por presunta indicación directa de López, adquirió las acciones de la firma Gotti, que a su vez perteneció a Lázaro Báez.

Según explicó Fariña, Rovella, con la directa colaboración de López, fue beneficiada con jugosas obras públicas a través de concursos que se caracterizaron por falta de competencia y arreglos entre contratistas que el propio funcionario “enterrador” se habría encargado de llevar a cabo.

Otro de los que podía dar pelos y señales sobre esta trama es el santacruceño Luis Bontempo, exsubsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, y compañero de tropelías de López durante un gran período. Lamentablemente, falleció un año antes, en 2012. Muy oportuno.

Schoklender trató a López de corrupto en 2013

Lo que reveló Fariña había sido mencionado antes por Sergio Schoklender, complicado en el célebre escándalo de Sueños Compartidos. Uno y otro coincidieron en que desde Buenos Aires se digitaba dónde, cuándo, a qué precio y quién construía en el país.

Tal es así, que hasta armaron una red de funcionarios cercanos que respondían a su indiscutible impronta en todos los fondos nacionales de vivienda provinciales.

Ver además: 10 preguntas y respuestas sobre López y los bolsos de dólares

Según reveló diario La Nación en 2013, “más allá de que los funcionarios de esa dependencia debían ser nombrados por las administraciones distritales, desde las oficinas centrales de Planificación Federal se imponía a los candidatos”.

En el mismo contexto, a López siempre se lo sospechó de haber utilizado la construcción de viviendas como una herramienta para premiar o castigar a gobernadores e intendentes, la misma acusación que debió enfrentar durante años el propio De Vido.

López junto a De Vido, su jefe

Como sea, hay tres cuestiones concretas que terminarán de desnudar con crudeza los desmanejos del kirchnerismo a través de la obra pública. En todas aparece el tándem López-De Vido, con la obvia supervisión de los Kirchner.

1-Los millonarios fondos para la construcción que el entonces oficialismo derivó a la Fundación Madres de Plaza de Mayo y cuyo detonante fue el mismísimo Sergio Schoklender, quien terminó acusando a López de "hijo de remil putas y ladrón".

2-Los desmanejos a través de la firma La Araceliti de Tucumán, empresa que empezó produciendo tabaco y caña de azúcar y se reconvirtió para realizar "construcciones viales y de arquitectura, obras mecánicas y eléctricas, y servicios de inspección, auditoría y supervisión de obras públicas". En esta trama, aparece fuertemente complicado el exgobernador José Alperovich.

3-La fuerte presión que López ejerció sobre las empresas constructoras que perdieron la licitación de las centrales hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en Santa Cruz, cuya adjudicación le correspondió a la firma Electroingeniería, de Gerardo Ferreyra, a la sazón otra de las compañías que creció fuertemente al calor del kirchnerismo.

Pocos saben que López fue uno de los indiscutidos artífices de esta licitación, que representa una de las contrataciones más oscuras e ilegítimas de los años de los Kirchner.

Néstor, ¿el jefe de la banda?

Como se dijo, estos tres hechos son la postal de la matriz de corrupción que el entonces oficialismo pergeñó y que se ha replicado en cientos de hechos similares. Parte de los millones que contaba López provenían de esa suspicaz metodología.

Pero hay mucho más, como la misteriosa muerte de Vittorio Gotti, dueño de la firma mencionada más arriba. Su deceso ocurrió el 6 de abril de 2004 en un sospechoso accidente acaecido en la ruta de Punta Arenas, Chile. 

Su empresa constructora fue adquirida poco después por Lázaro Báez.

Fariña se lo dijo con todas las letras a la periodista Lucía Salinas de diario Clarín: “Te digo una sola frase. Averigua cómo se compró Gotti. Averigua qué le pasó al viejo Gotti y decime si no son capaces de limpiar”.

Como puede verse, la trama ya escapa del mero hecho de corrupción política y empieza a mostrar una trama criminal, digna de la mejor película de Scorsese.

En la cima, se encuentra el kirchnerismo a pleno. Ya lo dijo ayer Eduardo “Chiquito” Arnold, ex vicegobernador de Néstor Kirchner en sus días de mandatario de Santa Cruz: "Cristina estaba al tanto de todo, pero se habrá hecho la que no sabía nada".

Para que no queden dudas, el exfuncionario añadió: "Yo siempre fui optimista, siempre pensé que los íbamos a descubrir. Era el modus operandi de Néstor, y de Cristina, y de sus funcionarios, que fueron casi los mismos".

Más claro, echarle agua Evian. La que toma Cristina, claro.