Por ñoquis y contratos, habrá más imputaciones en el Caso Lobos - Mendoza Post
Miércoles 16 Mar 2016Miércoles, 16/03/16 atrás
porRicardo Montacuto
Director Periodístico

Cristian Núñez (39) es un empresario y desarrollador inmobiliario que empezó a aparecer en las “mesas de negocios” de Guaymallén, con buena cartera política de clientes. De contactos muy fuertes con Luis Lobos y propietario de emprendimientos donde “la cooperativa” política local tiene inversiones, Núñez es hijo de un jubilado llamado Rodolfo Núñez, que le alquiló a la municipalidad de Guaymallén una máquina asfaltadora por el doble del valor de mercado, para hacer la décima parte de lo que podría haber hecho. Por este caso, Núñez padre se negó a declarar esta semana ante el fiscal Juan Manuel Bancalari, quien tendría próxima la imputación de este hombre, y de algunos ex funcionarios de la Municipalidad, por el alquiler “trucho” de la máquina en nombre de la firma Wanka SA. “Es así, las imputaciones están próximas a salir” confirmó una fuente del caso, en el que estaban pedidas las acusaciones del propio Lobos y de su ex secretario de obras públicas Federico Sampieri.

El “caso Wanka” forma parte de la megacausa de corrupción en la que se investiga al ex intendente Luis Lobos, su entorno, su esposa Claudia Sgró y a varios ex funcionarios por una cantidad importante de delitos que van desde la evasión al lavado, el enriquecimiento ilícito, y “ñoquis” con los que se financiaron. La investigación fue publicada por este diario en diciembre de 2014, y la denuncia fue realizada por el FIT con el concejal Federico Telera a la cabeza, y un grupo de abogados. Además, Lobos y su ex secretario de obras públicas Sampieri fueron imputados el año pasado por fraude al Estado en su modalidad de administración fraudulenta, por contrataciones truchas de camiones. Lo advirtió una auditoría del Tribunal de Cuentas el año pasado después de las elecciones. “Las cosas que hemos descubierto son tremendas. Es un escándalo cómo fraguaron facturas y documentación” contó una fuente del Tribunal.

Cristian Núñez. Su padre "alquiló" la asfaltadora.

Rodolfo Núñez no será el único nuevo imputado del caso Lobos. También lo será María Elena Fernández (77), “Mamá Sgró” a los efectos del caso. Es la suegra de Luis Lobos y madre de Claudia Sgró. Tuvo a su cargo una empleada doméstica que a la vez era “ñoqui” de la Municipalidad, y que hizo la denuncia cuando se enteró de lo que ocurría. María Elena, a la vez, fue “ñoqui” de la Legislatura, información que publicó este diario semanas atrás.

El fiscal Juan Manuel Bancalari pidió y obtuvo la filmación de extracciones bancarias hechas con la tarjeta de débito de la empleada doméstica de papá y mamá Sgró, llamada Laura Fara. Y la que aparece retirando el dinero por los cajeros automáticos es, justamente, María Elena Fernández. Se ve que le enseñaron el circuito de cómo financiarse con “ñoquis”.

El caso Wanka y el de los ñoquis son derivaciones de la “megacausa” Lobos que Bancalari ha decidido tratar, por ahora, en expedientes separados.

Fiscal Juan Manuel Bancalari.

(Foto: Gentileza El Sol)

Asfaltando el pueblo

Aunque otros intendentes peronistas del Gran Mendoza alquilaron una planta de asfalto que había comprado el intendente Roberto Righi en China, a precio bajo, a Luis Lobos le pareció mejor contratar una planta de asfalto a Wanka SA, cuyo presidente es Rodolfo Roque Núñez (67), jubilado y padre del desarrollador inmobiliario Cristian Núñez, propietario de MCL Group y de proyectos como “Sol Andino”. Núñez fue citado a declarar por el fiscal Bancalari y aunque se presentó, se acogió al derecho de negarse a hablar. La danza de abogados de renombre en el Caso Lobos es importante. El letrado Carlos de Casas es el representante de Rodolfo Núñez.

Wanka SA fue creada en el año 2006 para alquiler de maquinarias sin operarios, en obras civiles, y otros objetos relacionados a la construcción. Y no tuvo ni un solo empleado a su cargo ni experiencia en asfaltado en los departamentos desde 2010, antes de ser contratada por Lobos para el pavimento de Guaymallén. Otro dato llamativo. Posee 16 vehículos entre camionetas y camiones, todos adquiridos entre 2013 y 2015. La mayoría de ellos fueron comprados el año pasado.

La empresa asfaltadora de los Núñez facturó 2,14 millones de pesos en 2012; 3,2 millones de pesos en 2013; 3,6 millones de pesos en 2014, y en la mitad de 2015 con el contrato de alquiler de la maquinaria a Guaymallén facturó 12,3 millones de pesos.

Las irregularidades por la contratación de Wanka que habían sido mencionadas por el POST fueron presentadas en noviembre del año pasado por el abogado Alejandro Acosta. En aquel momento pidió la imputación de Lobos y Sampieri, aunque el primer imputado sería Núñez. En el pago de la planta asfaltadora hubo un sobreprecio de por lo menos el 100 %, lo que será comprobado una vez declaren el intendente de Lavalle Roberto Righi y el ex intendente Carlos López Puelles, a modo testimonial. Righi le alquiló la planta a López Puelles para asfaltar Luján, y él mismo asfaltó muchas cuadras en Lavalle.

El día que Lobos le tomó juramento a Sampieri.

La asfaltadora del papá del desarrollador Cristian Núñez sólo funcionó unos meses, antes de las elecciones que perdió Lobos el año pasado, y luego estuvo paralizada. Se pagó una jugosa rescisión del contrato a Wanka SA de 4,5 millones de pesos.

El precio no sería la única irregularidad. No hay un registro de las cuadras exactamente asfaltadas.

Cuatro facturas de junio y cuatro de julio por 4,5 millones de pesos fueron parte de aquella rescisión a favor de Wanka SA. Antes, la comuna pagó 1,8 millones de pesos al mes desde el 23 de enero en adelante. La empresa habría alcanzado a cobrar cerca de 12 millones de pesos por unas pocas cuadras de pavimento. Es casi el total de los 12,95 millones de pesos que facturó en ventas esta firma en el primer semestre del año pasado. Con ese dinero habrían comprado los 16 vehículos. Wanka SA es, además, parte del MCL Group que conduce Cristian Núñez. Está compuesto por varias empresas y emprendimientos de los que su padre Rodolfo Núñez es también miembro de cada directorio.

Por el expediente judicial de Wanka fueron citados a declarar Diego Novillo (empleado de Wanka desde el 1 de febrero de 2015), Hugo Ortubia (empleado de Wanka desde el 1 de febrero de 2015), Mario Luján y Matías Hinojosa.

La empleada de Mamá Sgró

Este diario contó hace un mes la historia de Laura fara (41), una empleada doméstica de la familia de Claudia Sgró que fue “ñoqui” municipal sin saberlo, al igual que su hijo de 22 años, jardinero también de Juan Carlos Sgró y su esposa María Elena Fernández. Ambos eran “ñoquis”, y lo denunciaron en la municipalidad y en la justicia.

Laura Fara fue por años empleada de Sgró y Fernández, padres de Claudia Sgró, la esposa del ex intendente imputado Luis Lobos. Fara Recibía todos los meses un “subsidio” que la mujer de Lobos le había “tramitado”. Empezó siendo de 500 pesos mensuales, aunque “se lo actualizaban” y en diciembre último fue de cerca de 1.600 pesos. Ese “subsidio” –le dijeron a Laura Fara- era una suerte de “plan social”.

María Elena "Mamá Sgró" Fernández.

Pero en noviembre la propia Claudia Sgró le transmitió que había podido “ingresarla a planta permanente” de la Municipalidad, a partir del 23 de noviembre. Aun así Laura Fara decidió hacer una denuncia luego de que su hijo recibiera una intimación para presentarse a trabajar, porque el chico -que era jardinero de papá y mamá Sgró- era “empleado” de la comuna desde 2014, y la nueva gestión estaba tratando de identificar a empleados que cobraban sin aparecer por la comuna.

En la denuncia, Fara contó que para recibir el “subsidio social” que le había tramitado Claudia Sgró debió “firmar una serie de papeles” en una oficina de la comuna que no pudo identificar. Tiempo después la llamaron para cobrar un cheque de 3.500 pesos. “Le explicaron que de ese cheque debían cobrar seis personas más, y le dieron 500 pesos” contó una fuente. Más tarde le llegó una tarjeta de débito, y una persona la acompañó a cobrar y le retuvo el plástico, de la sucursal Villa Nueva del Banco Nación. Desde ese día y durante cuatro años, recibió los 500 pesos que le fueron actualizando. El fiscal Juan Manuel Bancalari envió un oficio al banco, que le mandó los videos. La sorpresa fue mayúscula cuando identificaron a María Elena Fernández retirando dinero con el “plástico” de su empleada doméstica, "ñoqui" municipal, sin saberlo.

En paralelo, en la Municipalidad descubrieron que Fara era empleada desde el 1 de agosto de 2011 y no lo sabía. “En su legajo dice que no había faltado nunca y que jamás había tomado una licencia. Nunca se enfermó ni le pasó nada, pero no firmaba las asistencias y nadie lo hacía por ella. Por diciembre cobraba cerca de 10.000 pesos. Por eso le daban 1.600” decía el relato de una fuente al POST el mes pasado. La municipalidad decidió hacer declarar a Fara en la Unidad Fiscal de Delitos Complejos y se constituyó en querellante en esta nueva causa, que tendrá rápidos movimientos con la pronta imputación de María Elena “Mamá Sgró” Fernández.

Ambos casos podrían sumar una media docena de imputados más al Caso Lobos.

Respecto de Lobos y su esposa, siguen suspendidos. La semana pasada fueron a la comuna acompañados de su abogado defensor Omar Venier, hermano del ministro de seguridad Gianni Venier, para hacer sus descargos.