La devaluación de enero disparó los precios en el primer trimestre pero la caída de la actividad económica los desaceleró en la segunda mitad del año. En diciembre la suba fue de 2,26%.
Precios al consumidor en Mendoza, el índice más alto en 8 años
Estadísticas difundidas por la consultora Evaluecon que hoy publica diario Los Andes, demuestran que el Índice de Precios del Consumidor (IPC) fue del 34,44% en todo el año pasado en Mendoza.
Mirando las mediciones de los últimos ocho años queda en evidencia la tendencia creciente de la inflación. En 2007 el IPC fue del 29,70%, en 2008 alcanzó un 26,37% y en 2009 llegó al 14,26% debido a la desaceleración económica por la crisis internacional. A partir de entonces el Índice de Precios al Consumidor no volvió a bajar del 20% en Mendoza.
En 2010 la medición de la misma consultora fue de 24,77%, en 2011 dio 25,65%, en 2012 24,64% y en 2013 superó por primera vez la barrera del 30%, ubicándose en 30,09%. Finalmente, en 2014, se alcanzó el porcentaje récord de 34,44%.
En ese contexto, es dable mencionar que el año pasado estuvo condicionado por la devaluación de enero del 23% que repercutió rápidamente en los precios y marcó índices inflacionarios cercanos al 5% en los dos primeros meses del año pasado.
Una vez pasada la tempestad, el IPC se estabilizó en un valor cercano al 2,5% durante los meses restantes pero esta desaceleración no impidió que el 2014 cerrara con índices inflacionarios altos; incluso para el ritmo alcista que ya traían los precios.
El economista José Vargas, de la consultora Evaluecon, destacó algunas variables macroeconómicas que acompañaron a las subas de precios durante el 2014. En primer lugar, mencionó a la emisión monetaria, que “siguió creciendo y generó presión sobre la inflación y el dólar”.
“Además, continúa agravándose el atraso cambiario que, incluso habiendo devaluado en enero un 23% nominal, este año cerraría con una apreciación real del peso del 11%”, comentó el especialista.
Por último, Vargas señaló como factor determinante la caída de la actividad económica. “La recesión tuvo fuerte impacto en el consumo privado, el deterioro del salario real, la desaceleración del crédito y la pérdida de empleo”, observó; aunque esto último contribuyó a “frenar” la suba en los últimos meses.
Las mediciones de la Federación Económica de Mendoza (FEM) respaldan la lectura del economista. Según muestran las estadísticas, las ventas minoristas cayeron casi 7% en Mendoza en el período comprendido entre enero y diciembre del 2014 en comparación con igual lapso del 2013. Está claro que si el consumo hubiera crecido, la inflación hubiera sido aun mayor.



