Polémica entre la querella y la defensa por rastros de ADN

"Mi cliente no tiene rasguños", dijo el abogado de Tuzinkevich. Por su parte, el abogado de la familia de Lola, dijo 'se extrajeron muestras genéticas' del cuerpo.

Polémica entre la querella y la defensa por rastros de ADN

 Si hay algo en lo que las partes coinciden es que el crimen de Lola Luna Chomnalez es un caso complejo. El abogado de la familia Chomnalez, Jorge Barrera, aseguró por C5N que "se extrajeron muestras genéticas" del cuerpo de Lola y pidió "esperar a las pericias defnitivas". Antes, el letrado de la madrina negó que existan rastros en las uñas de la menor.

"Se realizaron distintas muestras y no descarto que exista ADN del atacante en el cuerpo de Lola. Prefiero tener reserva en un proceso que está en trámite", advirtió Barrera en una entrevista publicada por el diario El Intrasigente.

Por su parte, Bordes, sostuvo que "La Justicia uruguaya es muy cautelosa y siempre se investiga el entorno familiar, pero mi cliente no tiene rasguños y tampoco se encontró líquido seminal en la zona donde apareció el cuerpo", dijo Bordes.

"Mis clientes van a volver a la Argentina", concluyó el abogado. El otro abogado de la pareja sostuvo que tanto Tuzinkevich como su mujer "tienen libertad absoluta".

La jueza Marcela López decidió liberar a todos los detenidos por el crimen de la adolescente por falta de pruebas. Es que los elementos que tenía hasta ahora para incriminarlos eran insuficientes para procesarlos y es por eso que se decidió liberarlos pero quedaron a disposición de la Justicia.

Sin embargo, la Policía local que lleva adelante la investigación sostiene que se trata de un caso complejo donde está implicado el entorno familiar, pero la Justicia pide nuevas pruebas más contundentes en contra de los que hasta ahora estuvieron detenidos como son la madrina y su marido.

El panorama no es para nada esperanzador. Así lo reconoció, por su parte, el vocero de la Suprema Corte de Justicia uruguaya. "Ahora estamos estancados, por eso es que hay que reorientar el sentido de la investigación", admitió Raúl Oxandabarat al diario El Observador. "No descartamos ninguna hipótesis, incluso la de un robo", agregó. En ese marco, la jueza Marcela López ordenó una serie de medidas en busca de nuevas pistas.

Quizás uno de los puntos más importantes a develar es la data de muerte de la menor, ya que los testigos se contradicen sobre cuándo fue la última vez que la vieron con vida. Este habría sido uno de los puntos menos nítidos de la declaración de los sospechosos y habría incongruencias entre la pareja, el hijo de Fernández, de 14 años, y un amigo de este, oriundo de Valizas.

Hay otros interrogantes abiertos que podrían arrojar un poco luz al expediente en los próximos días. Por ejemplo, se sabe que Lola murió por asfixia, pero no si fue por obstrucción o sofocación. Tampoco se halló la mochila de la adolescente, donde tenía un libro, una botella de agua, ropa y dinero.

Otro misterio es lo que el abogado defensor Chávez definió como un "relato fantástico" sobre cómo hallaron el cadáver semienterrado de la adolescente. "Un testigo dice haber ido cuatro kilómetros o más por la playa rochense, rastreando huellas chiquitas que serían de Lola y que, después, esas huellas se juntan con una más grande, que se detienen frente al lugar donde encontraron el cuerpo", contó. Y aclaró que "Lola no tenía un pie pequeño".

La magistrada espera el análisis de las uñas de la joven y su cotejo con el ADN de los sospechosos, y el resultado de las pesquisas de la Policía Técnica. La jueza a su vez sumó hoy otras medidas de prueba que podrían abrir la investigación: una autopsia psicológica de Lola, una pericia para analizar la personalidad de su madrina y su pareja, y un pedido de informe sobre las llamadas que ingresaron y salieron de los teléfonos celulares de la víctima y Tuzinkevich.

El vocero judicial había dicho en una de sus primeras declaraciones que se trataba de un caso "complejo" y el presente de la investigación lo comprueba. Se espera que mientras no haya alguna novedad la magistrada no cite a un nuevo testigo. Ya declararon doce personas. Y sus palabras, por ahora, no bastaron.