Ayer el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) con asiento en Mendoza anunció la inestabilidad para esta noche. No descartaron precipitaciones de granizo.
La tormenta que castigó a San Luis se acerca a Mendoza
El frente de aire cálido y muy húmero que ingresó al continente desde el Atlántico desde primeras horas de la mañana del viernes se hizo presente en casi toda la provincia de Buenos Aires y desde allí comenzó su avance hacia el centro del interior nacional.
Hoy viernes bajará la máxima pero el domingo vuelve la ola de calor.
Por ello es que las precipitaciones anunciadas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) con asiento en Mendoza para esta noche en Mendoza están a punto de llegar en las próximas horas.
La evidencia es el cambio en el estado del tiempo observado desde esta mañana cuando comenzaron a correr leves ráfagas de viento que durante la tarde noche del jueves estaban totalmente ausentes lo que provocó que el 25 de diciembre resultara sofocante.
Y tan cerca está el frente cálido y húmedo de Mendoza que si desde la Zona Este se observa hacia donde se localiza San Luis (donde cerca del mediodía diluvió y granizó en algunos sectores) se podrá ver que la nubosidad que viene avanzando en dirección Oeste es más que importante. No tanto como la que afecta a Buenos Aires y a todo el Sur de Córdoba pero sí en término de inestabilidad que provocará precipitaciones esta noche en gran parte del territorio provincial y en especial en la Zona Este, donde pueden haber tormentas de granizo aisladas.
La súper celda granicera, cuando se forma, es casi imposible atacarla.
Pero el fenómeno no es casual. Los técnicos del SMN ayer recordaron que en esta época es frecuente y normal que la inestabilidad del estado del tiempo resulte en tormentas, algunas severas con actividad eléctrica, y con presencia de granizo o piedra. "En Mendoza es donde más granizo cae en el mundo", recordaron por dar un ejemplo.
Y la inestabilidad además de generar una alerta en términos agrícolas significará una leve baja en las temperaturas máximas del viernes y del sábado, día en el que el pronóstico del tiempo anuncia tormentas aisladas para toda esa jornada.
Las precipitaciones serán entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.
Es que el frente que ahora se avecina no es ni parecido al último que fue polar y que hizo que las temperaturas bajaran notablemente.
Este es un frente cálido y por la nubosidad la máxima podría rondar los 31 o 30 grados. Sí se notará un suave alivio y más si la lluvia llega con aliciente a una jornada que, en el caso de ayer jueves, se sintió con escasa humedad.
¿El domingo? Volverá el sol soplete mendocino.



