Grey's Anatomy y la otra cara del coronavirus

La serie de los médicos estrenó su temporada 17 y, más allá del drama, obliga a reflexionar sobre cómo vive la pandemia el personal sanitario. Demasiado cerca de la realidad para ser ficción.

Grey's Anatomy y la otra cara del coronavirus

Por:Ana Montes de Oca
Periodista

La temporada 17 de la serie que trata sobre la vida de médicos enfermeros y pacientes del Seattle Grace Hospital (devenido en Grey - Sloan Memorial) tenía otro guión.  Pero irrumpió la pandemia y la productora Shonda Rhimes no dudó en cambiar todo y enfocarse en mostrar ese otro lado del Covid 19: el del que intenta salvar. 

Desde el primer momento del primer capítulo (se han estrenado cinco hasta ahora en USA), el cansancio físico del personal del hospital, sumado a la desesperación por la incertidumbre y la desmoralización frente a los pacientes que mueren sin cesar, se transmiten de una manera que es imposible de soslayar.

A pesar de trabajar en uno de los hospitales de mayor complejidad y con el mejor equipo médico del país, ninguno de los médicos logra encontrar cómo frenar esa terrible enfermedad que no les da respiro y que, además, les lleva pacientes que deben atender con más certeza de perderlos que de poder salvarlos. 

Meredith Grey pasa de intentar salvar a estar al borde de la muerte 

En medio de todo, ese drama no se ve maximizado ni exagerado, sino que parece más bien el reflejo exacto de una realidad de la que no somos conscientes tal vez porque la magnitud aquí, en Mendoza, no se parece en nada a la de Estados Unidos. Allí no lograron contener el brote y están llegando a los 300 mil muertos y ya pasaron los 15 millones de casos. 

Más de 7 mil contagios de coronavirus en el país en las últimas 24 horas

Mientras hablan de los "camiones frigoríficos donde apilar los muertos" y los "enfermos que deben morir solos", los médicos deben lidiar también con la gravedad del cuadro de Covid que presenta Meredith. El miedo a perderla también nos lleva, indefectiblemente, a preguntarnos por los más de 1800 trabajadores de la salud que murieron en Estados Unidos. 

El último capítulo, el quinto, termina con la lista de esos fallecidos a modo de homenaje. Es interminable, intragable, desesperante. Las lágrimas saltan y también la sensación de agradecimiento a todos los que sanan y el dolor por los que mueren. 

Mendoza registró en una semana solo 550 contagios


  

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