La Fase 1, el enojo de Nación y la rebeldía de Suarez - Mendoza Post
Martes 13 Oct 2020Martes, 13/10/20 atrás
porRicardo Montacuto
Director Periodístico

Rodolfo Suarez no tiene vocación de procesado. Buscó todos los vericuetos posibles en el DNU de Alberto Fernández que mandó al Gran Mendoza y dos departamentos del Valle de Uco a Aislamiento Preventivo Obligatorio, para cumplirlo sin cumplirlo. La rebelión de Suarez no es legal, ni jurídica, ni una pelea de decretos. Es política. Dio un gesto de carácter en el peor momento, además, de Alberto Fernández. El presidente está jaqueado por la economía, el dólar, la agenda judicial de Cristina y el creciente descontento por la cuarentena eterna y la crisis. El banderazo, además, señaló el inconformismo de parte de la población respecto del atropello permanente a las libertades, la justicia, las instituciones, y a esta suerte de socialismo populista prepotente que se vislumbra a través de la cuarentena eterna.

Suarez forzó ayer al máximo la interpretación del decreto sanitario del presidente que estableció el ASPO para 18 jurisdicciones del país, y se quedó a la vez con casi todas las actividades abiertas. Lo hizo por convicción. Porque él, sus funcionarios, la mayoría en el gobierno, y por lo que se vio ayer buena parte de los mendocinos, ya no creen en la cuarentena ni en el encierro como remedio ni prevención a la pandemia de coronavirus. Este modo de enfrentar el Covid-19 es diametralmente opuesto al cierre frenético de actividades que hubo desde el 20 de marzo, y que en el AMBA se prolongó semana tras semana durante meses. Alberto dice: el aislamiento es el remedio, y el Estado se va a ocupar de los que sufren con la economía, que son los más desprotegidos. Y es cierto que lo hacen en gran medida. Más de 10 millones de personas cobraron el IFE. Del otro lado, Suarez cree que es importante protegernos del virus, pero con la economía funcionando porque hay que cuidar el empleo. El gobernador agregó un condimento muy subjetivo: la salud psíquica de una población que está desquiciada por el encierro, las restricciones, y la destrucción de la economía por el costo ruinoso de la cuarentena. La falta de escuelas, entretenimiento, e incluso contacto social y afecto, están atormentando a la población. Si el gobierno nacional no autoriza en Mendoza las reuniones familiares por el Día de la Madre, el domingo próximo veremos un buen ejemplo de desobediencia civil.

Suarez, en la conferencia de ayer.

Finalmente, buscando no confrontar pero sosteniendo con firmeza que "...de ninguna manera Mendoza vuelve a Fase 1", Suarez restringió lo mínimo posible de modo de no incumplir de manera flagrante el DNU del presidente, 24 horas antes de reunirse con el ministro del Interior Eduardo "Wado" De Pedro y con el de Economía Martín Guzmán, para conseguir 3.000 millones de pesos de refuerzo a las cuentas provinciales, arrasadas por la caída en los ingresos. No sería un buen momento para romper con Nación.

El peronismo mendocino quedó desacomodado por la jugada de Suarez, que aprovechó la redacción confusa del decreto 792, las zonas grises y contradictorias, y la pésima comunicación del gobierno nacional; para decidir que en Mendoza sigue todo igual. "Nos hizo un golazo" se sinceró uno de los dirigentes más importantes del Frente de Todos. "La verdad, nos agarró mal... estudiando el decreto... y además fueron muy hábiles en instalar lo de la fase 1 y nos hicieron daño..." dijo otro. Un dirigente del PJ más futbolero, lo graficó así. "Ser peronista en Mendoza es más difícil que ser gallina en la tribuna de Boca".

La marcha de ayer en Mendoza fue muy nutrida.

La militancia kirchnerista local reaccionó con furia contra el gobernador, legisladores de Cambia Mendoza, y contra parte del periodismo. Los dirigentes fueron más medidos pero defendieron la cuarentena y el decreto de aislamiento del presidente. Y hubo peleas sostenidas en Twitter. El legislador Germán Gómez hizo un posteo incendiario contra Suarez y hasta el presidente Alberto Fernández le dio un "like":

Algunos peronistas ensayaron medidas de cuarentena estricta. Entre los intendentes peronistas afectados por el decreto presidencial, Martín Aveiro habría ordenado medidas de cierre de la gastronomía en Tunuyán. Así lo confirmó ayer un empresario del departamento -Federico Marín, de un restaurante muy conocido- en "Te digo lo Que pienso". Un funcionario de la municipalidad había dejado un mensaje en un grupo de WhatsApp de empresarios y funcionarios locales, con la orden de "cancelar las reservas" y cerrar por 14 días.

No habrá aislamiento si no hay consenso y "banque" social. El fin de semana del 21 de setiembre, Día del Estudiante, la mini fase 1 de Mendoza funcionó bien. Pero nadie quiere cerrar ni encerarse 14 días luego de siete meses del país en cuarentena. Un país que en estos meses perdió casi cuatro millones de empleos por la crisis de los gobiernos malos de Cristina y de Macri, más el confinamiento.

La libertad, una de las consignas de ayer.

Las diferentes interpretaciones del decreto podrían ser anecdóticas. Pero adquieren relevancia. Suarez consideró tres caminos posibles el domingo por la noche, ya con la certeza del ASPO para el Gran Mendoza, Tunuyán y Tupungato. Lo primero era acatar completamente el decreto, y mandar a buena parte de la provincia a encerrarse y cerrar sus negocios, comercios, restaurantes y hoteles 14 días. Pero habría ido contra sus convicciones. La segunda opción era decir "el decreto no está vigente", resistir, pelear, e incluso convocar alguna movilización en defensa de la autonomía mendocina. La descartó por populista. Y finalmente, eligió el camino del abogado, estirando al máximo con una interpretación algo azarosa y flexible, las posibilidades de los artículos 33 y 12 del decreto 792. ¿Tiene razón? Es opinable. El decreto no hablaba textualmente de fase 1. No es necesario en la técnica jurídica. Las referencias, citas y menciones a las características del ASPO fueron abundantes en la misma norma. Y las peleas domésticas por si Nación nos había enviado a encerrarnos o no, carecieron de sentido porque el golpe político de Suarez fue certero. Utilizó los "grises" para defender una serie de autorizaciones previas a diversas actividades e irá esta semana por las que faltan. Luego, antes del jueves, habrá un decreto provincial ordenando esta etapa.

Ahora, si ahora Nación nos mandase al confinamiento con un escenario adverso al gobierno nacional, el gobernador bien podría recurrir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que determine los límites de la cuarentena. Sería un escándalo. Los posteos enojosos del ministro de Salud de la Nación Ginés González García criticando al gobernador ayer mismo, son más una prueba de la impotencia por la rebeldía del mendocino, que otra cosa. Varias horas antes, en la Casa Rosada habían estallado de indignación y sorpresa por la rebelión mendocina. Y comenzaron un poco discreto operativo de "off the records" en medios locales, anunciando que "no es cierto que Mendoza vuelve a fase 1". Pero el gobierno nacional pasa por un momento de escasa popularidad en nuestra provincia y la gente ya estaba levantisca.

Al gobernador le explotó el teléfono ayer de llamados, adhesiones, felicitaciones. Varios dirigentes radicales de peso arrancado por Alfredo Cornejo le dieron soporte político y apoyo. El round lo ganó bien y por puntos. Habrá que ver qué pasa en Buenos Aires hoy luego de la muestra de rebelión, cuando deba ir a buscar un acuerdo por 3.000 millones de pesos. Parte a las 10:00 acompañado de los ministros Lisandro Nieri y Víctor Ibáñez. Esta mañana, los medios nacionales consideraban la rebeldía de Suarez como uno de los temas centrales del día. No es esperable que lo reciban con cara de buenos amigos en la Casa Rosada hoy.