Científicos argentinos concluyen que el plasma no beneficia a pacientes graves - Mendoza Post
Por: Mendoza PostSábado 3 Oct 2020Sábado, 03/10/20 atrás

La transfusión de plasma de recuperados de coronavirus, uno de los tratamientos experimentales que más se ha difundido en todo el mundo para luchar contra la enfermedad COVID-19 no viene trayendo buenos resultados por parte de la ciencia. 

Es que desde que se desató la pandemia, la utilización de plasma se usó como un paliativo pese a no tener aún toda evidencia científica necesaria, sostenida y concluyente que asegurara la efectividad de su uso.

Recientemente, y gracias a un estudio científico argentino denominado PlasmAR, realizado a doble ciego y con más de 300 personas con COVID-19 grave como participantes, expertos del Hospital Italiano de Buenos Aires presentaron en una conferencia de prensa virtual los resultados de la primera investigación a nivel mundial en evaluar la eficacia del tratamiento de plasma de convalecientes para la neumonía severa por COVID-19.

El doctor Alejandro Ventura Simonovich, jefe de la sección de Farmacología Clínica del Hospital Italiano de Buenos Aires, aseguró que "el uso de plasma de convalecientes no produjo un beneficio clínico significativo en comparación con el uso de placebo en 222 pacientes de un total de 333". 

"Igualmente, este ensayo marca un hito en las estrategias terapéuticas dado que no se disponía hasta este momento de datos fehacientes respecto de su eficacia. Tanto en Argentina como en el exterior se esperaban resultados de los ensayos clínicos en curso de los cuales PlasmAr ha sido el primero en completar su seguimiento y análisis", añadió.

El doctor Leandro Burgos, subjefe de Medicina Transfusional del Hospital Italiano, explicó que participaron del estudio 334 pacientes, de los cuales 222 recibieron plasma convaleciente, 111 recibieron solución salina y un paciente decidió finalmente no participar.

"Para formar parte del ensayo, los pacientes debían presentar neumonía severa y cumplir con los criterios de inclusión y exclusión previstos en el protocolo. El promedio de edad fue de 62 años, con una mayor proporción de varones (31,8% eran mujeres). Con respecto a los donantes de plasma, estos fueron invitados a participar a través de redes sociales y para poder ser elegidos debieron cumplir con la normativa general de donantes de sangre de la Dirección Nacional de Sangre y Hemoderivados y, a su vez, presentar una cantidad de anticuerpos lo suficientemente alta de acuerdo a las normativas nacionales e internacionales", precisó el especialista.

A cada uno se lo asignó de manera aleatoria a una de las dos ramas del ensayo: plasma de convalecientes o placebo (solución salina). Por cada dos pacientes que recibieron plasma, uno recibió solución salina. 

El estudio fue doble ciego, es decir, ni el equipo médico tratante ni los pacientes sabían en qué rama habían sido asignados. 

Mientras los pacientes estaban internados se les realizó el monitoreo habitual y, una vez dados de alta domiciliaria, se los controló con visitas telefónicas hasta el día 30 posterior a la infusión. En el caso de que el paciente siguiera internado, se realizó su seguimiento dentro de la institución. Adicionalmente, todos los pacientes recibieron el tratamiento estándar para COVID-19 consensuado en la institución donde se encontraban internados y ningún paciente quedó sin tratamiento.

 La conclusión del estudio indicó que los resultados de la investigación demostraron que, entre los pacientes hospitalizados con neumonía por COVID-19 con criterios de gravedad, el uso de plasma de convalecientes no produjo un beneficio clínico significativo a los 7, 14 o 30 días de seguimiento en comparación con el uso de placebo.

  Los especialistas indicaron que los resultados finales se publicarán en una revista internacional para que puedan ser difundidos y revisados por pares.