El virus mató a Carlos Perlino, el periodista que admiraba las palabras - Mendoza Post
Martes 29 Sep 2020
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

Si lo pudiera  contar él mismo quizá diría que el SARS-CoV-2 lo noqueó después de pelear con él durante una semana. Su voz rasposa y sonora moldeada como chimenea por los Chesterfield y Marlboro que fumaba alternadamente por años, lo hicieron un duro de las redacciones de los diarios de Mendoza.

Carlos Perlino ha muerto y deberíamos largar una bocanada de insultos y palabras con consonantes fuertes como a él le gustaba vociferar como un canto matinal. "¡Flácido! Qué palabra fuerte... porque no es flexible o flojo, es ¡flácido! algo que cae y será difícil de tensar", recuerdo que insistía cuando valoraba un vocablo que había escuchado y merecía ser escrito y pronunciado.

Sé que fue integrante de la generación de periodistas que fueron atravesados por la dictadura. De muy joven fue jefe de Deportes y jefe de redacción en el añorado diario Mendoza. De la década del '90 será recordado como un gran jefe periodístico, como secretario de redacción del diario Uno. Fue un maestro por actitud y por emoción de vivencias laborales. Nos dio la oportunidad a muchos que ahora vamos camino a la veteranía. Nos contuvo a muchos sin darnos cuenta. El Gordo Perlino se hacía querer a la distancia.

El recordado "Gordo" Perlino.

Autor de una de las editoriales más contundentes titulada que he leído como periodista. Fue la que abrió el primer número del disrruptivo Semanario El Sol que él había ideado y había convencido para concretarlo. Allí sentaba las bases de su pensamiento periodístico al frente de un medio que marcó una época que fue tomado como materia de estudio para los estudiantes de periodismo de Mendoza de la prímera década de este siglo 21.

Él sabía que había hecho un importante aporte a la reciente historia de los medios escritos con el Semanario El Sol del cual tuve el privilegio de participar con compañeros y compañeras de esa "primavera periodística", tal como definió a ese periodo su amigo Rafael Morán. 

"De lo único que me puedo jactar como periodista, es haber aprendido a conformar buenos equipos de periodistas. De eso estoy seguro", recuerdo que nos señaló en la redacción de El Sol transmitiendo el aval necesario para escribir y publicar.

Un gesto caraterístico de Perlino captado por el fotoperiodista Miguel Ciccone.

Como señalé se apasionaba, quedaba fascinado por las palabras bien escritas y bien dichas y esa sutileza, casi artística, contrastaba con su apariencia robusta sus bigotes canos y sus risotadas que eran parte de los sonidos de las redaciones que habitó.

Murió Carlos Perlino a los 77 años, esta mañana de este martes 29 de septiembre en el Hospital Español. Con él también se fueron muchas charlas de periodismo y actualidad maceradas en los cafés de Mendoza. Un poco de la Historia de Mendoza tiene su sello.

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