La necesidad de consenso para la educación del futuro - Mendoza Post
Martes 29 Sep 2020 20 días atrás
porDiego Costarelli

La propuesta de la nueva Ley Educación es participativa, fomenta la construcción colectiva y los consensos. Estamos viviendo algo inédito: hoy vemos cómo la educación se debate naturalmente en todos los ámbitos. Las decisiones no las toman unos pocos, el tema está puesto en la mesa de cada casa, de cada familia, en los medios y en las redes sociales, como nunca antes. Es por eso que, desde su génesis, esta propuesta es participativa, fomenta la construcción colectiva y los consensos. Esto es muy relevante, porque podría haber sido enviado directamente como un proyecto a la legislatura. Pero la decisión fue otra, y tiene que ver con generar una ley construida por todos.

Dar un salto en la calidad educativa es fundamental, por ello consideramos que una ley tan importante, que regirá el futuro de nuestro sistema educativo, debe ser pensada, debatida y estudiada en conjunto. Para que esto sea legítimo, se requiere dar inicio a un proceso de debate, de diálogo y de escucha permanente, como el que se ha iniciado ahora. Estamanera de encarar el problema tiene que ver con la forma en la que el gobierno de Rodolfo Suarez lleva adelante su gobierno. Un gobierno abierto al diálogo y que busca el consenso permanente.

¿Por qué impulsar esta ley justo ahora, en plena pandemia?

Según datos de la UNESCO, en Latinoamérica cerca de 640 millones de estudiantes dejaron de tener clases presenciales. El sistema educativo en nuestro país y en toda la región está en una situación crítica desde hace años, eso no es una novedad para nadie. Esta es la oportunidad que nos está dejando la crisis actual. Hoy más que nunca tenemos que llevar adelante este debate. ¿Cómo estamos preparando a los estudiantes para el mundo que se viene, ahora que la aceleración de los cambios se ha vuelto exponencial?

La educación es la base de cualquier cambio cualitativo en nuestra sociedad. Siempre tiene que estar puesta como una prioridad en las agendas de gobierno. ¿Por qué negarnos al debate? Sabemos que hay urgencias y que hay problemas en innumerables sectores. Atender una de ellas no deslegitima a las demás. La educación de Mendoza merece ser discutida con celeridad.

Esta ley actuaría como una LEY MARCO.

¿Qué significa esto? Que servirá para regular la educación en Mendoza en general y a, partir de 2021, permitirá que se debatan regulaciones en particular. Podrá, por ejemplo, discutirse una Ley de Educación Superior, una Ley de Nivel Inicial, etc.

El Estado debe garantizar la calidad de la educación y la evaluación eficaz del sistema. Por ese motivo, esta ley ratifica que la inversión educativa debe representar el 35% del Presupuesto general de la Provincia. Sin embargo, es muy importante aclarar que no es una ley de máximos, sino que impone los mínimos, los pisos que deberán garantizarse para todo el sistema educativo.

Asimismo, es necesario tener en cuenta que el marco normativo no elimina las escuelas artísticas vocacionales, por ejemplo. Aunque en el borrador no estén mencionadas directamente, creemos que la educación artística es trascendental. Si hay algo que cualquiera de los sectores de la comunidad educativa considere que no se ha explicitado correctamente, podemos agregarlo y adaptarlo de la mejor manera posible.

Como sociedad se nos plantea el desafío de pensar a la educación como herramienta transformadora y generadora de igualdad de oportunidades.

Uno de los ejes principales de nuestra forma de gestionar ha tenido que ver siempre con garantizar que el Estado brinde los servicios básicos (salud, educación, seguridad y justicia) a toda la sociedad. Algo que puede parecer normal en otros lugares del mundo, lamentablemente, para nosotros no lo es. Y, aunque en Mendoza hemos logrado muchísimo en los últimos años, todavía queda mucho por hacer. La modernización de la educación, una educación que se adapte a esta época y sea capaz de achicar la brecha social existente, es impostergable. Estamos convencidos de esto. La educación es una herramienta que acerca soluciones y resuelve problemas; y, como tal, necesita ser renovada y reconstruida en los aspectos que sean necesarios. Con la ayuda y la voluntad de todos. Con apertura al diálogo, con generosidad y esfuerzo, poniendo en práctica los valores que queremos que aprendan nuestros hijos.

(*) Diego Costarelli es senador provincial por la UCR