El secreto de las etiquetas de una bodega alvearense que la rompe afuera - Mendoza Post
Post: Mendoza PostDomingo 6 Sep 2020Domingo, 06/09/20 atrás

 El enólogo mendocino Jorge Rubio tiene 61 años, desde los 18 trabaja en el mundo del vino. Su madre falleció cuando tenía 7 años, su papá cuando él tenía 18 años. El mayor de cuatro hermanos soñaba con ser médico, pero no pudo. En 2003, se animó y abrió su propia bodega Jorge Rubio. Siempre quiso diferenciarse y lo logró, no sólo a partir de sus premiados vinos, sino también a través de sus curiosas etiquetas que hacen furor en el exterior.

Ubicada en el General Alvear, según publica el portal Ecocuyo, la bodega produce 1,5 millones de litros anuales. Cuenta con siete viñedos propios, arrenda otros y el resto proviene de productores. Tiene una línea de vinos que se llama Finca Gabriel, pero también incursionó en tres que se llevan los laureles, vino Jorge Rubio Privado, Gran Reserva y Jorge Rubio Premiado. Ahora relanzó un Cognac de autor y su línea de vinos licorosos fortificados a los que bautizó Marginal.

Este enólogo mendocino no dejó curso de marketing por hacer, tanto le repitieron que debía diferenciarse que lo logró: "Los vinos de Finca Gabriel tienen una etiqueta que es un cartón con un lacito, junto a mi mujer Piky, los cortábamos uno por uno. Ya cuando lanzamos Privado decidimos ponerle una etiqueta de cuero, como la que tenían los vaqueros cuando yo era chico. No nos imaginábamos que nos iban a distinguir tanto", dijo a Ecocuyo.

Los vinos de la bodega Jorge Rubio se exportan a Dinamarca, Bélgica, México, Brasil, Perú, España, China y Taiwan. Representan el 5% de sus ventas. En Dinamarca pasó algo mágico. "Una chica de Dinamarca nos mandó una foto y nos mostró que había juntado etiquetas del vino Privado y se había hecho una campera de cuero. Estimamos que había reunido 400 etiquetas para poder hacerla. Una inversión redituable, ya que el cuero es muy caro en el exterior y cada botella cuesta más de 20 dólares en promedio allá. Hay gente que nos muestra que usa las etiquetas de posavasos, se creó un fanatismo", explicó Jorge Rubio.

La fama de sus vinos y sus etiquetas fue tal que cuando el jugador de fútbol Carlos Tévez se casó, regaló como souvenirs una botella de Gran Reserva. Pidió una etiqueta especial con su nombre y el de su mujer. Entre las curiosidades que generan sus productos, Jorge Rubio reconoció que en Ushuaia sus vinos son muy codiciados. La gente que va en cruceros siempre los eligen, será por que se lo puede ver en las principales vinotecas de Italia y España.

Las ventas crecieron en la pandemia

Jorge Rubio comparte su trabajo con sus dos hijos. Desde que arrancó la pandemia sus ventas se dispararon. "Estamos vendiendo un 50% más de vinos desde que arrancó la cuarentena. En la industria también los volúmenes aumentaron un 7%", explicó el enólogo.

Cuando se le pregunta cómo se ve a futuro, no anda con vueltas. "Me interesa vender pero no en grandes cantidades. Sí quiero estar presente en todos los países con un producto de calidad, no con cantidad".