Hoy en Memo: los datos de la pandemia desenmascaran el relato - Mendoza Post
Domingo 6 Sep 2020
porEdu Gajardo
Periodista de diario Memo

Siempre nos dijeron que la cantidad de testeos no era importante. Sin embargo, con el paso del tiempo y con toda la información de que disponemos y con las experiencias internacionales, sabemos por qué la OMS recomienda un índice de positividad de máximo 10% en los análisis. Simplemente porque considera que si testeamos suficientes casos potenciales, al nivel que sólo uno de diez analizados sea positivo, estamos siendo lo suficientemente abarcativos e identificamos de manera correcta el foco del virus a un nivel que somos capaces de contenerlo.

Por eso, a medida que avanza la pandemia y la Argentina se pone al tope de los países con mayor positividad, con 45 puntos por encima de lo recomendado por la OMS, también nos damos cuenta que la cuarentena por si sola no era la solución, sino que tenía que ir de la mano de otras medidas como -por ejemplo- un mayor número de testeos en los sectores adecuados.

Eso, porque si a 170 días de iniciar los confinamientos tenemos la curva ascendente y la positividad por las nubes, significa que alguna cosa no hicimos bien y que -ojalá que no se así- el camino que sigue en Mendoza es volver al confinamiento.

Entonces, la cuarentena no era el único camino, o por lo menos no de la forma en que se aplicó en la Argentina, porque "datos matan relato" y los números están desnudando una serie de falencias que son preocupantes y aparecen las alternativas que se pudieron tomar o sumar al encierro que se aplicó en el país.

Lo peor de todo, es que hubo muchos especialistas que hicieron hincapié en esta situación y hablaron de alternativas como la necesidad de testear para saber en qué terreno pisamos.

Hoy, si nos guiamos por las palabras de expertos que al principio de la cuarentena nos decían que era la mejor manera de enfrentar la pandemia y que, al mismo tiempo, justificaban la cantidad de testeos que hacía el Estado, estamos muy mal. Ellos señalaban que el índice de positividad era mejor indicador que la cantidad de testeos por millón, porque nos decía claramente si estábamos apuntando bien o estábamos por la dirección equivocada. Hoy el índice nos dice que hicimos las cosas mal.

La positividad de la Argentina hoy es altísima, lo mismo que la de Mendoza, por lo que -en base a los datos- aún tenemos por delante la peor parte de la propagación del virus. Además, nos demuestra que en el camino los relatos se fueron cambiando y acomodando, para encontrar siempre la justificación para cada decisión y extensión del confinamiento.

Menos relatos y más datos, eso es lo que se necesita ya mismo, porque la información clara, precisa y oportuna es la mejor herramienta que tienen los ciudadanos para poder cuidarse y ayudar a evitar que se siga propagando el virus.

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