"Mendoza es ideal para avanzar en un mecanismo unicameral" - Mendoza Post
Lunes 17 Ago 2020Lunes, 17/08/20 atrás
porChristian Sanz
Secretario Gral. de Redacción (click en autor)

Rodolfo Suarez está decidido a avanzar en la unicameralidad mendocina. Lo ha dicho claramente hace unos días, en el marco de un análisis económico-financiero: "Si llegásemos a tener la mitad de los legisladores bajaría mucho el gasto público, es una señal a la sociedad de que un Estado que tiene que ser eficiente e inteligente y que no puede gastar más de lo que tiene. Si quitamos las elecciones de medio término habrá menos distracción y más trabajo, el gasto del Estado nunca puede ser mayor a los recursos y estoy convencido de esto, lo dije en la campaña".

En ese contexto, el Post decidió consultar a uno de los expertos más reputados al respecto, el constitucionalista santafesino Domingo Rondina:

-¿Unicameralidad o bicameralidad?

-Yo soy partidario de la "unicameralidad" desde hace muchos años, desde muy jovencito, cuando estudié las dinámicas parlamentarias. Siempre he sido partidario de ello, especialmente en las provincias. Distinto es en los Estados nacionales cuando hay fuertes procesos regionales como los había en Argentina en 1853-60, que justificaba la bicameralidad nacional. Pero para mí las bicameralidades provinciales nunca han tenido justificación.

Domingo Rondina, a favor de la unicameralidad

-¿Por qué?

-Puede tener alguna justificación la existencia de dos Cámaras en dos casos: uno, cuando se da la construcción elitista del electorado, en el cual vos separás lo que son la cámara joven, demográfica digamos, que se elige por votos de todo el territorio, que responde más claramente a las mayorías partidarias que hay en el electorado, frente a una Cámara -que le dicen la "cámara alta" o "cámara mayor"- donde hay un proceso más elitista de integrantes. Entonces, en algunos países hay miembros designados por las corporaciones, designados por el rey, designados por aquellos que han sido presidentes con mandatos vencidos. O personas premiadas de algún modo. Se integra el Senado con ciertas personalidades destacadas a los efectos de que haya una revisión "contramayoritaria". Es un esquema elitista que ha ido perdiendo espacio en el mundo de derecho constitucional.

Ver además: Suarez dice que la reforma constitucional es para gastar menos recursos

-¿Por qué?

-Es un sistema que va en decadencia. Hay dos ejemplos muy cercanos que son Chile y España, pero cuyos esquemas van en franco retroceso.

-Usted mencionó dos justificaciones de la bicameralidad, ¿cuál es la otra?

-La otra justificación de la bicameralidad tiene que ver con la territorialidad: cuando hay fuertes procesos constitucionales, como tiene que ver con la territorialidad, cuando hay fuertes procesos regionales como había en Argentina en 1853-60 está bueno que haya una cámara partidaria, demográfica que dependa de las mayorías que atraviesan a todo el país. Y luego otra cámara que responda a los procesos regionales. Que entonces la designaban las legislaturas provinciales, no la votaban los ciudadanos, y duraban 9 años aquellos mandato. Vos acordate que los senadores, antes del 94, duraban 9 años en sus cargos, designados por la legislatura provincial. No eran votados. Entonces eso tenía una lógica, sacarlos del proceso electoral, que sean "contramayoritarios", pero no por elitismo de que sean los "prohombres", sino por una cuestión que representen a los territorios.

Suarez, a favor de la unicameralidad

-Eso luego cambió...

-Claro, después de la reforma del 94, los senadores pasaron a tener 6 años pero son elegidos por voto popular, por lo que también responden a la dinámica partidaria. Entonces, si a tu provincia le toca elegir senadores nacionales un año en el que el partido blanco está fuerte, va a meter más senadores del partido blanco, y si le toca a tu provincia un año que el partido rojo está más fuerte, va a meter más personas del partido rojo, depende mucho de los humores electorales también del Senado. Entonces la Argentina ha ido perdiendo relevancia en la bicameralidad, pero todavía puede tener una importancia porque seguimos teniendo realidades muy distintas, por ejemplo en el norte y en el sur.

-También hay realidades diferentes entre las diferentes provincias...

-Claro... Santa fe es una de las provincias donde se ve más la diferencia territorial, te diría más que Buenos Aires, que tiene ese Conurbano tan porteño y un interior muy agrario. Pero provincias como Mendoza son provincias más integradas territorialmente, su realidad de los departamentos es bastante similar, digamos que tienen sus diferencias -no vamos a negarlo, no es lo mismo San Rafael que Guaymallén-, pero es más homogéneo, igual que Entre Ríos. Son provincias con departamentos más equilibrados. Por eso, yo creo que pierde sentido en esas provincias que haya dos cámaras.

-Por otro lado, aparece el tema de la velocidad de la sanción de las normas, ¿no?

-Sí. la velocidad es indudablemente un atributo de la unicameralidad. Lo que sí hay que enfocar bien es el hecho de que haya un proceso de construcción mixta.

-¿Cómo es eso?

-Que haya una sola Cámara, pero que algunos legisladores sean elegidos por una lista que es igual en todo el territorio y otros sean elegidos por los Departamentos, pero que concluyan todos en una sola Cámara. Entonces, si bien tienen orígenes distintos, después todos valen solo un voto. Hay que enfocarse en un horizonte municipalista. Las provincias van perdiendo importancia, y tienen que ganarle importancia a los municipios. Mendoza es un gran ejemplo de desarrollo municipal, tiene pocos municipios con mucho poder. Santa Fe en cambio es un gran ejemplo de dispersión del poder municipal, nosotros tenemos casi 400 municipios.

La apertura de las sesiones legislativas en Mendoza

-¿Entonces?

-Entonces yo creo que tenemos que pasar a lo siguiente: por ejemplo, a mecanismos donde los intendentes o consejos municipales envíen representantes al Consejo Municipal, entonces aseguramos una mayor representación de los distritos. A mí me gustaría quizás un mecanismo que combine representantes distritales, quizás elegidos por la gente, quizás elegidos por los gobiernos municipales, representantes municipales, votados por todas las provincias, que compitan en la lista del "partido blanco" en toda la provincia y la lista del "partido rojo" en toda la provincia. Después cada Concejo Deliberante manda un representante a esa cámara y después todos formamos una cámara. Me parece que tenemos que buscar algo que empodere más a los municipios y que vaya reduciendo esa idea de "Departamento", que en la mayoría de las provincias son conceptos muy distintos. Mendoza tiene un concepto más cercano entre el departamento y el municipio.

-Volviendo a la unicameralidad...

-Mendoza es ideal para avanzar en un mecanismo unicameral, pero donde no elijas a todos por el partido, porque ahí va a haber mucha representación. O sea, va a ser más importante poner en la lista encabezando a representantes de los distritos más poblados y nadie va a querer poner adelante a los distritos menos poblados. Entonces, si vos hacés concluir en una sola cámara representantes obligados de los distritos más chicos, entonces vos mañana armás una cámara donde elegís 40 o 30 por voto de la gente y 19 con el voto de cada departamento y todos concluyen en la misma, entonces hasta el departamento más chiquito va a tener por lo menos un representante.

-Concluyendo...

-En Mendoza, los departamentos están cada vez más cercanos a los municipios, pero hacelo en una sola Cámara: traete 40 demográficos y 19 territoriales, elegilos si querés por los votantes del Departamento o elegilos -como propongo yo- por los Concejos Deliberantes, pero metelos en una sola Cámara.