Carta a Laura Montero: ¿Por qué Evita inmortal? - Mendoza Post
Martes 28 Jul 2020Martes, 28/07/20 atrás
porMarcelo Padilla

Estimada Laura:

Por ahí he visto circular un pensamiento de tu autoría en un tuit... ¡Vaya qué formato tenemos por estos tiempos para ofrecer una idea o una reflexión, qué pobreza montada en la tecnología que ahorra las palabras para decir! Las palabras, en esos sitios de circulación están aprisionadadas y la mayoría de las veces hay que sacarles artículos y usar una letra para ahorrar. Ahorrar palabras es tal vez lo único que por estas épocas podemos guardarnos, pero el tema está, en primer lugar, en el formato. Por ello creí oportuno no usar esa tecnología para compartirte algunas ideas y fundamentos conceptuales, pero también emocionales Laura, porque el pensamiento y las ideas no están despegadas del que las piensa y elucubra sin pasar antes por el cuerpo de quien las produce. Entonces, primero el formato escueto (tuit) donde vos expresas tu cansancio con "el mito de evita" y luego el tema del cuerpo por donde pasa ese cansancio. No se me ha pasado un segundo por la cabeza cuando lo leí, escribir desde la reacción y la agresión. Al contrario, no tengo ningún encono contigo porque nos hemos tratado y charlado en más de una oportunidad y, lejos de creer que con eso basta para conocerte, considero sos una persona reflexiva que puede pensar y repensar, pero eso es otro mambo y no cuenta tampoco a lo que viene esta carta. 

El problema está en "el mito de evita", lo que pareciera molestarte porque atrasaría en estos tiempos. No tengo más elementos que tu tuit, por tanto no puedo enrostrarte pensamientos interpretados entre líneas escasas de pensamiento. Sin embargo me parece una buena punta para retomar una discusión sobre el tema más allá de la coyuntura que hace que hoy muchas personas ligadas a la pasión del peronismo, especialmente a la figura de evita, hayan salido a decirte de todo un poco. En primer lugar creo que partís de un lugar equivocado, no por maldad, sino por desconocimiento. Si no es así debería pensar que es por malicia, pero prefiero la opción "desconocimiento" de cómo pensamos la existencia persistente de mitos en la sociedades. Los mitos, estimada Laura, no son lo que en la vulgata remanida se consideran "algo falso o ficcional". Lejos de esa visión positivista que ve al mito como velo que encubre y falsea la realidad, que en definitiva pareciera ser un engaño, "el mito crea sentido" contra el engaño. Esa es una de las primeras condiciones para que haya mito, un "paradigma de creación de sentido" construido en la historia y en el tiempo que cobra vigencia permanente en tanto parte de la sociedad ritualiza con sus prácticas y lleva acciones materiales a cabo. De ahí el motivo de las ofrendas. De ahí la solidaridad como norte para con los que menos tienen y más han padecido. 

Para que haya "mito" entonces debe además haber "rito", es decir, no hay mito que pueda persistir en una sociedad o comunidad sin prácticas (ritos) que lo sostengan. En algún momento fueron los monumentos, los bustos, las flores en la tumba. Si repasas fotos de la época en que evita vivió podes darte cuenta del significado que encuentran muchas personas en la figura de evita, en su obra y legado, en la re-ligazón que estableció el pueblo con ella. Porque es al revés Laura, no se inventan los mitos por acciones de las superestructuras. Los mitos populares lo construyen los pueblos en relación a su experiencia material primero, y luego, con la desaparición del cuerpo, el rito mece permanente al mito presente por necesidad de renovación de la esperanza que implica "esperar" vuelva a suceder. Lo que espera el pueblo "vuelva a suceder" a través de la ritualización de evita, muerta el 26 de julio del 52, es el bienestar social y esos "tramitos de felicidad" que encuentran a modo de hueco en la historia los pueblos que han podido merecer para vivir con dignidad. Volver a una normalidad plebeya donde no falte ni plato de comida ni salud ni educación para los niños y niñas, trabajo para las mujeres y empoderamiento de las mismas para no depender del salario del marido trabajador, como era antes, que ya no es, por eso la ritualización como constitución de la vida para recrear el sentido. Es más, mucho más saludable es el mito cuando una sociedad entera llora la partida de una mujer que nació pobre y por esas circunstancias de la historia entró en ella para deconstruirla y potenciar la palabra del pueblo como parte de La Gran Historia, no la de personas calendarizadas por efemérides, sino la sensación de que esa mujer modificó para siempre la historia. Para finalizar te diría que vos no podrías haber votado, y mucho menos haber logrado entrar de vice gobernadora en pareja de tu ex gobernador, siendo mujer, por ejemplo. Ya con eso te digo lo que pienso y siento. Y aprovecho para mandarte un gran abrazo.