Condenaron en Mendoza a dos personas a ocho años por tráfico de cocaína - Mendoza Post
Post: Mendoza PostJueves 18 Jun 2020Jueves, 18/06/20 atrás

El Tribunal Oral Criminal Federal N° 2 de Mendoza condenó a ocho años de prisión por el tráfico de más de una tonelada de cocaína a Canadá a dos personas que fueron investigadas en una causa que se inició tras el expediente conocido como "Bobinas Blancas".

Se trata de Orlando Maturano y Alejandro Rigoletti, quienes fueron hallados responsables de exportar el estupefaciente en cargamentos de cuarzo a través de una empresa falsa con una sociedad integrada por "prestanombres", y fueron condenados por el delito de contrabando de estupefacientes en calidad de coautores penalmente responsables.

La causa, según publicó el portal Fiscales.gob.ar, comenzó como una investigación derivada de otra conocida como "Bobinas Blancas", en la que se detuvo a seis personas que exportaban cocaína dentro de bobinas de acero.

En julio de 2017 se iniciaron las actuaciones, luego de que fuese hallada en Montreal, más de una tonelada de clorhidrato de cocaína escondida en un cargamento de cuarzo.La investigación pudo determinar que la firma Tele Exbe SA, establecida en Mendoza, era la encargada de la exportación de este mineral, tanto desbastado como picado en bloques y en placas.

La investigación pudo determinar que la firma Tele Exbe SA, establecida en Mendoza, era la encargada de la exportación de este mineral, tanto desbastado como picado en bloques y en placas.

En la causa también consta, según pudo confirmar la AFIP-DGI, que durante 2015 se registraron 25 operaciones de exportación de cuarzo, 24 de ellas ante la aduana de la ciudad de Mendoza, y una en la de San Rafael.

Al año siguiente, se realizaron otras 25 operaciones en Mendoza, todas con destino a Canadá y facturadas a una misma firma: Starlight FarEast Trading.

Además se constató que la firma se constituyó en 2013, con un domicilio fiscal en San Rafael; y en junio de ese mismo año se realizó una transferencia de acciones y designación de nuevas autoridades, de las que luego se pudo confirmar que ninguna de ellas poseía una solvencia económica que justificase el giro comercial ni los montos operados por la empresa.

El único empleado declarado en blanco era Rigoletti, quien poseía más bienes que los integrantes iniciales, y nunca se pudo identificar quién era el proveedor de la firma, ya que no estaba declarada como empresa productora.