La mugre de Mendoza está a la vista y sepulta el prestigio que supo tener la Ciudad como una de las más limpias de todos los tiempos.
Barrenderos acusan: "El mendocino es sucio"
En un recorrido por la ciudad de Mendoza, El Post pudo comprobar las deficiencias de los ciudadanos a la hora de mantener los espacios públicos en condiciones.
Las causas de este comportamiento son varias. "Lo hacen por “fiaca”. Es más fácil tirarlo al piso que en el cesto", dice una empleada de limpieza municipal que trabaja recogiendo basura de la Peatonal.
"Lo que no respetan mucho en la Peatonal son los chicos de los restaurantes. En vez de tirar las bolsas de basura dentro del contenedor que pone la municipalidad, las colocan al lado y los perros rompen todo", concluye.
A la hora de preguntar acerca de la conducta de los vecinos que viven en los departamentos admite que "son más limpios, a diferencia de transeúntes. La gente grande ensucia más que los jóvenes".
Este dato es sorprendente. Cualquier persona pensaría que alguien con más edad y sabiduría debería dar el ejemplo y colaborar con la limpieza, pero no es así para esta empleada que recorre las calles céntricas limpiando desperdicios que dejamos los mendocinos.
"Estamos permanente limpiando, tres veces al día, y la gente se queja de la hora en que lo hacemos. No entiende que es para ellos", concluye contrariada por la situación.
Es un tema cultural
"Yo hace un tiempo opto por guardarme en los bolsillos los papeles de lo que consumo o algún botella y tirarla en los canastos. La gente no lo hace, tira todo en la calle, en el centro es común.", nos cuenta Leandro, un empleado de comercio del microcentro.
El circuito de la basura es muy estricto en Capital y tiene horarios específicos para el correcto funcionamiento.
"La basura la podes sacar dos veces al día, al mediodía o a la noche. Sin embargo, los vecinos dejan las bolsas de basura a cualquier hora. Yo no lo puedo hacer porque si no me ponen multa.", nos cuenta.
Es que Leandro no duda de la eficiencia de los empleados municipales, sino de la cultura de los personas: "Es un tema cultural. La sociedad tiene toda la facilidad y no cumple. Les da lo mismo tirar la basura donde no corresponde".
Carlos, el portero de un edificio de departamentos está de acuerdo con los testimonios anteriores. "La Municipalidad pasa limpiando seguido, la mugre de las acequias y la orilla de la calle, pero la gente es cochina igualmente."
Depende de todos
La suciedad es moneda corriente en cualquier lugar del mundo, pero ya la solución no pasa por el Estado (en parte es el encargado) sino que cada ciudadano debe poner de si para lograr mantener el equilibrio y la correcta limpieza de los espacios públicos.
Mendoza siempre destacó a nivel nacional por su orden y limpieza. ¿Qué paso entonces en estos últimos años?.
"La gente no tiene la cultura de reciclar. Todo va a para al suelo o la acequia. Hay que tomar conciencia", concluye Carlos, el portero que todos los días levanta la mugre acumulada de la jornada anterior.



