El plan para volver a la montaña en cuarentena - Mendoza Post
Miércoles 20 May 2020Miércoles, 20/05/20 atrás
porRicardo Montacuto
Director Periodístico

Cacheuta parece un pueblo fantasma. Sólo algún comercio atiende las necesidades de las 65 familias que residen de modo permanente. Hace apenas dos meses, recibían a unas 5.000 personas por día, en pleno verano de vendimia. En el grupo de WhatsApp de los prestadores de Colonia Suiza se lamentan por el cierre abrupto de sus negocios desde el 20 de marzo. Hay una media docena de complejos de cabañas. Y algunos emprendimientos informales. Uno de los cabañeros tuvo que devolver el dinero de las reservas de clientes de Buenos Aires, Córdoba, y de Chile. "Algunos, de muchos años..." aclara. La Colonia se alimenta de turismo extra provincial, más que del Gran Mendoza. Todo el corredor turístico de las rutas 82, 89 y de la Ruta 7, está en la lona total. Muchas cabañas informales no estaban en condiciones de acceder a ayuda oficial alguna. "Estamos tratando de llegar al verano, que es nuestra temporada alta, como se pueda" cuenta otro prestador que tiene alojamiento, un pequeño restaurante y una explotación de turismo de aventura.

Ayer, dueños de cabañas, bares y restaurantes de Las Compuertas, Cacheuta, Colonia Suiza, Potrerillos, El Carmelo, El Salto y Las Vegas, se reunieron con el intendente de Luján de Cuyo, Sebastián Bragagnolo. Luján capta el 60 % del turismo que llega al Gran Mendoza en sus villas de montaña. Y empezaron a trabajar en un protocolo de actividad turística, muy restrictiva, para presentarle al gobernador Rodolfo Suarez. Tampoco es la provincia la que tiene la palabra final. Las actividades turísticas están expresamente prohibidas en el decreto nacional de prórroga de la cuarentena hasta el 24 de mayo a las doce de la noche, firmado por el presidente Alberto Fernández y sus ministros hace diez días. No hay muchas chances de que esta situación cambie a partir de la semana que viene, se sinceran fuentes del gobierno provincial. Ven "muy complicado" que pueda haber movimiento de personas, algo que también está prohibido. En el aislamiento no hay previsto paseos familiares. Por lo tanto, para volver a la montaña, hace falta que el sector presente un protocolo, que el gobierno provincial y los expertos locales lo acepten, y luego, convencer al presidente Alberto Fernández que ceda a los conglomerados de más de 500.000 habitantes, el manejo de su turismo interno. Hay provincias que ya empiezan. Como Chubut, que tiene nieve y ballenas en invierno, reservas de fauna todo el año y playa en verano. Anunció hoy la apertura de sus hoteles.

No obstante las dificultades y la serie de autorizaciones que se necesitan, los prestadores y la comuna empezaron por el diseño de los protocolos. "La idea es que una familia que está cumpliendo el aislamiento a lo mejor en Ciudad, pueda trasladarse y hacerlo en Potrerillos, o en Cacheuta. No es tan difícil el control de los accesos" dicen en la comuna, donde piensan en cómo comunicar las reglas sanitarias en las villas de montaña, colocar un Centro Covid, reconvertir los paradores de información y crear una "Policía Ambiental Turística".

El Túnel 1 recuperado. Aún no lo ha recorrido el turismo.

"No abriríamos el perilago, ni trabajarían las Termas de Cacheuta ni los hoteles. Tampoco queremos asados al costado de la ruta, ni del Río Blanco, ni del embalse, ni que la gente esté circulando... pero sí mover un poco el alojamiento... y los restaurantes" explican en la municipalidad.

Se permitiría el alojamiento por terminación de DNI en días determinados, como las compras, se exigiría el tapabocas, una declaración jurada para los turistas para mostrar en el ingreso a las villas, las cabañas sólo podrían alojar a la mitad de las personas para las que están habilitadas, y deberá haber medidas de higiene especiales en cada unidad. Las que siguen, son algunas de las medidas posibles, plasmadas en un borrador de protocolo que se terminó de elaborar anoche, tarde:

- Apertura de cabañas con una ocupación máxima de 5 personas que respondan a un grupo familiar.

- Actividades de senderismo, ciclismo y trekking respetando las disposiciones generales establecidas para la emergencia al igual que en la zona urbanizada del gran Mendoza.

- El resto de las actividades comerciales de la zona continuarán de acuerdo al protocolo de comercio establecido por el municipio.

- No se permitirá el ingreso al perilago. O a los cauces de ríos. No estarán permitidas las reuniones al aire libre, asados, o acampar.

La Villa de Potrerillos en invierno.

- Se establecerán tres controles de Ruta en los siguientes lugares: Subcomisaria de Blanco Encalada, en Ruta 82. Las Compuertas. Ingreso a Potrerillos en Ruta 7. Subcomisaria de Potrerillos en avenida Los Cóndores.

- Solo se permitirá el acceso a la zona de personas que pertenezcan a un mismo grupo familiar con vínculo directo, que viajen en vehículo con un máximo de 5 ocupantes. No se permitirá el acceso a través de colectivos u otro tipo de transportes.

- Los controles incluirán chequeo de la temperatura a los integrantes del vehículo, control de documentación de los ocupantes en el caso que viajen más de tres personas, completar una declaración jurada donde conste la actividad a desarrollar, acreditación de la reserva en el caso de alojamiento.

- La ocupación de los complejos no excederá el 50 % para mantener el distanciamiento social. Suspender zonas comunes, como salas de juegos o desayunadores (se puede entregar a la cabaña, sin la necesidad de contacto alguno). Suspender servicio de limpieza diario y reemplazarlo por la entrega de un kit de productos y elementos de higiene, para que los mismos huéspedes puedan mantener la limpieza de la cabaña o habitación.

- Ventilar 24 hs entre "check in" y "check out".

- Habrá un Centro Covid Móvil para atención e información, creación de la Policía Turística ambiental asignando un móvil permanente en la zona

- Los alojamientos serán con reserva previa.

La necesidad de trabajar

Los comerciantes de la zona comienzan a ver movimiento en casi toda la provincia, y les crece la ansiedad. Necesitan trabajar. "Si los restaurantes de la zona urbana van a poder trabajar, ya que están autorizados, nosotros queremos tener la oportunidad. Acá no existe el pase y lleve. La gente viene, se sienta, consume en el local" cuenta el dueño de un pequeño restaurante. Cacheuta ha sido la sede de las calamidades. "En los '90, medíamos la tensión y en vez de 220 voltios había 180. Hemos tenido a cada intendente... con Carlos López Puelles estuvimos ocho meses sin que nos recogieran la basura... y nos tuvimos que comprar el ripio para las calles internas..." contó uno de los comerciantes. La zona de las villas de montaña tuvo que soportar en cada temporada aludes, incendios y aluviones. Cacheuta quedó aislada durante la obra del dique de Potrerillos. La gente se acostumbró a llegar al lugar sólo para disfrutar de las actividades y artículos regionales sobre la ruta 82. La apertura del túnel y la ruta nueva al perilago volvieron a transformar la zona en un corredor. "Pero nos dimos cuenta que muchos negocios pequeños sufrieron el sacudón, porque los turistas nos usaban de puerta de entrada a Potrerillos" explicó.

La situación comenzaba a acomodarse cuando empezaron la pandemia de coronavirus, la cuarentena, y el aislamiento obligatorio. La realidad de muchos de los prestadores turísticos es desesperada. Hay cerca de 600 familias que entre sus ingresos formales e informales, viven "de que dejen subir a la gente" desde Las Compuertas y Colonia Suiza hasta Las Vegas, como contó uno de los pequeños empresarios.

Algunos tienen una visión positiva en medio de la tormenta. "Esto va a hacer que revisemos nuestra actividad, cómo le prestamos servicio a la gente, las normas sanitarias... obvio que todos queremos abrir, pero tampoco queremos ser los factores de contagio" especula uno de los consultados.

La situación epidemiológica de Mendoza permite albergar alguna esperanza. Aunque en el gobierno provincial prefieren ser cautos. "Muchos complejos y prestadores nos acercan ideas y protocolos. Pero la verdad es que hay una prohibición expresa nacional, y hasta que Alberto Fernández no la libere, estamos atados... hay que esperar... tal vez, podría favorecerse el traslado entre provincias sin casos, o con escasos contagios, como tenemos en Mendoza desde hace semanas. Pero por ahora, hay que esperar..." insisten en el gobierno. El fin de semana, más precisamente el sábado, el presidente anunciará cómo sigue la cuarentena. Las pistas que dio no hablan de mayores flexibilidades.

La paciencia de los funcionarios, responsables al fin de que Mendoza no se transforme en Buenos Aires con la circulación social del virus, choca con la incertidumbre y el apuro de los pequeños comerciantes que viven del turismo. En la montaña, hace rato que la economía es más importante que la pandemia.