De qué se trata el modelo de contagio para combatir al coronavirus - Mendoza Post
Domingo 3 May 2020Domingo, 03/05/20 atrás
porEmanuel Tristán
Editor de Deportes

El coronavirus apareció por China a finales del 2019. A principio de este año se cruzó a Europa y atacó con dureza a Italia y España. Luego hizo lo propio con Inglaterra, para finalmente "aterrizar" en el continente americano, siendo Estados Unidos y Brasil los países más afectandos.

Inmediatamente las primeras medidas adoptadas por los gobiernos en general, a partir de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, fueron cerrar las fronteras y disponer del confinamiento obligatorio para la sociedad. La medida pretendía mantener el control del Covid-19 para no colapsar los sistemas de salud generando un escenario apocalíptico. No obstante dicha movida atacó duramente las economías regionales y cumpliendo dos meses de cuarentena la situación se empieza a tornar insostenible en muchos países.

Mientras todo esto ocurría Suecia adoptó un modelo totalmente diferente, arriesgado y polémico. Básicamente el país siguió transitando por la vida como si nada estuviera pasando. No mandaron a la gente a la casa, no cerraron las escuelas ni limitaron la concurrencia masiva de personas en los mismos espacios. 

Suecia nunca adoptó el confinamiento. Tiene las peores cifras de la región escandinava, pero su estrategia es más eficiente a mediano y largo plazo.

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Sí, es controversial. De hecho Suecia es, con casi 3 mil fallecidos y más de 20 mil contagiados, el país escandinavo que peores cifras tiene de coronavirus, muy por encima de Noruega, segundo en la lista.

El planteamiento es el siguiente: si bien al inicio de la táctica el impacto es mayor y los números alertan o incluso asustan, según el epidemiólogo jefe de gobierno, Anders Tegnell, es una estrategia más sostenible a lo largo del tiempo y que las medidas extremas y el aislamiento obligatorio. Tomando los recaudos necesarios y protegiendo a los mayores de 65 años y a personas con enfermedades preexistentes, el resto de la población es expuesta al Covid-19 para buscar con los contagios desarrollar anticuerpos naturales en más de la mitad de la población y de esa forma lograr inmunidad colectiva.

El modelo fue "aceptado" por los habitantes de Suecia y el gobierno oficial no encontró resistencia en los partidos opositores, al contrario. La medida, además de mantener estabilizada la economía, fue tan exitosa que la OMS dio un volantazo con sus primeras recomendaciones y elogió en los últimos días el proceder del país europeo.

Estados Unidos no tomó medidas extremas y es el país del mundo más afectado por el Covid-19.

En Argentina

Pensar en la situación de contagiar a la población para combatir el virus no es descabellada y la conversación ya llegó a nuestro país.

Según el portal El Destape, la infectóloga Carlota Ross, que integra la mesa chica de asesores del presidente Alberto Fernández en esta pandemia, asegura que la solución "no es quedarnos adentro todo el tiempo porque el virus no se va a ir solo. Ya preparamos el sistema de salud y ahora hay que administrar el contagio para más de la mitad de los argentinos se contagien y se inmunicen". Sus palabras detallan el abc del combate de bacterias en el mundo virológico.

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Siguiendo esa misma vereda, el ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Gollan, señaló en el mismo medio que "a este ritmo vamos a tardar 500 años en contagiarnos todos. Hay que subir la velocidad de transmisión, pero manteniendo todo bajo control".

El presidente Alberto Fernández buscaría seguir flexibilizando la cuarentena.

El modelo hace ruido, genera dudas y miedos (generalmente basados en el desconocimiento) y hasta representa ciertos "sacrificios". Pero todo indica que la próxima batalla para seguir luchando contra el coronavirus irá por ese lado.