La oportuna pandemia para achicar a la Legislatura y elegir mejor - Mendoza Post
Sábado 2 May 2020Sábado, 02/05/20 atrás
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

Hay una afirmación conocida en los espacios políticos mendocinos que es convalidada con una sonrisa de quienes la escuchan. "En Mendoza somos todos gansos: 'perongansos', 'radigansos' y gansos puros... ¡ahh y hasta ¡izquiergansos'!", dice el axioma anónimo que en clave de humor nos denota como seres políticos en este valle.

¿Para qué sirve esta introducción? Lo explica con una anécdota el dirigente demócrata Marcos Niven. Cuando conoció a Rodolfo Suarez, el actual gobernador le dijo sonriendo: "Estás saludando al más ganso de los radicales". Fue evidente que lo dijo para ganarse la confianza del entonces legislador del PD y presidente del partido conservador provincial, pero también habló de su impronta política, y de la mayoría de los mendocinos.

Al parecer desde esta arista austera y conservadora del mandatario es de donde sale su idea reformista que revivió ayer 1 de Mayo, cuando les habló por videoconferencia a senadores y diputados para dar inicio al periodo de sesiones ordinarias del Poder Legislativo de Mendoza.

Una imagen impensada. La Asamblea Legislativa virtual. 

La conservadora

La base de la reforma propuesta por Suarez está también sustentada en la sapiencia de Víctor Ibáñez, quien además de ser el ministro de Gobierno es un constitucionalista de consulta de las últimas dos décadas por parte de los periodistas (y de políticos) cada vez que se produce un impulso reformador a la centenaria Constitución Provincial.

El contexto inédito de la pandemia del coronavirus es un escenario favorable para insistir en la reforma propuesta ya en campaña, como un gesto de austeridad de Suarez cuando era candidato.

El ministro Ibáñez, el mentor de la reforma. 

La crisis financiera del Estado, por el congelamiento de las actividades económicas, que describe asiduamente el ministro de Hacienda Lisandro Nieri, justifica este achique fiscal.

Reducir la cantidad de congresales es una forma de ahorrar recursos. El diputado Jorge Difonso -que tiene su propio de proyecto modificatorio de la CP- saca cuentas y dice que son mil millones de pesos anuales que se ahorrarían.

Pero más allá del interés de acotar el gasto público, la reforma presentada responde a la necesidad de mejorar la representatividad de los diputados.

Basta con la reelección consecutiva

Tiene razón el tándem Suarez-Ibáñez cuando ambos identifican que la idea de introducir en la Constitución la reelección consecutiva del gobernador siempre se ha transformado en un obstáculo para avanzar en una reforma constitucional necesaria y así ha corrido el tiempo y no se ha podido aggionar nuestra Carta Magna.

El jefe de Estado ha comprendido que Mendoza como sociedad es más resistente (conservadora) en unos puntos más que en otros y que nuestra idiosincrasia está emparentada con el arraigo a algunas características propias de este paisaje forjado casi en silencio. Suarez ha transparentado que no hay una aceptación a liderazgos fuertes y perennes, pero a la vez hay un apego al orden institucional. De eso da cuenta la fuerte simbología que aún tiene la figura del gobernador.

Cornejo le pone la banda gubernamental a Suarez. Todo seguirá igual. Al gobernador le sucederá otro.

Entonces el argumento de Ibáñez como mentor de la reforma suarista se robustece, pensando en que ya no hay que discutir sobre la reelección consecutiva del gobernador. Está claro que la ambición política choca de frente con el interés común y ciudadano. Por eso, el "conservador" Suarez propone no tocar este aspecto y que el gobernador deba seguir esperando un periodo intermedio de mandato, si quiere ser electo nuevamente.

La firma de un pequeño dictador

La contracara a la figura del Poder Ejecutivo en Mendoza es el debilitamiento de la imagen los otros poderes del Estado y más aún el Legislativo. Uno de los puntos flojos es que el votante no sabe a quién vota cada dos años y por lo tanto no se siente representado. Y finalmente se indigna con razón cuando lee en algún sitio de noticias un "dietazo" en épocas agrias como las que vivimos.

La mirada ahorrativa de Suarez también es otra característica de la preservación del Estado en épocas pandémicas. Por eso, reducir la cantidad de parlamentarios, de los más vapuleados desde la opinión pública, es la puerta de entrada para reducir el costo económico de la política partidaria dentro la estructura estatal, tan reclamado por sectores empresarios en Mendoza.

Además desde lo institucional se ha dicho que no puede haber republicanismo si no hay aval ciudadano.

Es necesario que recordemos que las secciones electorales las definió un gobernador de facto con un decreto que se lo valida como una ley. Aún no se sabe a ciencia cierta qué criterio siguió Eliseo Vidart Villanueva que gobernaba la provincia de prepo en el último año de la dictadura cívico militar. Este mandamás decidió las cuatro secciones electorales para elegir a los representantes del pueblo en la Legislatura. Firmó el decreto el 27 de julio de 1983 y evidentemente lo hizo porque se acercaban las elecciones de octubre de ese año y debió organizar a su antojo el esquema electoral al cual respetamos por costumbre de todos, ignorancia de muchos y conveniencia de unos pocos.

La Asamblea Legislativa del 9 diciembre cuando asumió Suarez.

Repetimos un ejemplo que expresamos en agosto del año pasado para graficar el planteo:

"La conformación de las secciones electorales es observable ya que no hay razón evidente que la justifique desde el punto de vista territorial y poblacional. Por ejemplo: ¿qué tienen que ver entre sí departamentos tan disímiles como Godoy Cruz con Tupungato, San Carlos o Tunuyán que junto a Luján conforman la Tercera Sección electoral?", dijimos.

"Cuando se trabaja sobre una posible reforma del órgano legislativo, necesariamente se tiene que trabajar sobre el sistema electoral para elegir a esos legisladores y se deben definir los distritos electorales", advierte el ministro de Gobierno.

El camino de la reforma

La misma Constitución de Mendoza establece tres etapas que el proyecto de reforma debe atravesar para concretarse.

El tratamiento del proyecto en la Legislatura para declarar la necesidad de la reforma, el referéndum para legitimarla que se debe hacer con la votación de "medio término" y la creación de convención constituyente.

Una sesión pandémica del Senado presidida por el vicegobernador Abed.

"El gobernador ha sido claro que también quiere que en la reforma se incluyan los derechos de segunda, tercera y cuarta generación, los medios de participación directa en democracia representativa, el equilibrio fiscal como principio constitucional y la autonomía municipal", sintetiza Ibáñez.

En honor a Pancho Hambre

Cerremos este informe con un dato histórico. La última reforma constitucional vigente fue en 1916. El gobernador era Francisco Álvarez representante del conservador Partido Popular, gobernó entre 1914 y 1917. Había una hambruna en nuestra provincia por una profunda recesión que obligó al mandatario a instalar de ollas populares en las calles. Por eso se ganó el mote de "Pancho Hambre"

Francisco "Pancho Hambre" Álvarez, gobernó Mendoza hace 104 años.

Tuvo que contratar a 1800 hombres para canalizar el zanjón Cacique Guaymallén, como una salida a la desocupación. En ese contexto se redactó la Constitución de Mendoza con la cual aún nos regimos.