El repunte del covid-19 en Singapur, país que era ejemplo contra la pandemia - Mendoza Post
Post: Mendoza PostDomingo 12 Abr 2020Domingo, 12/04/20 atrás

 Singapur había estado dando una clase magistral al mundo sobre cómo manejar el brote de covid-19. Antes de que la enfermedad tuviera un nombre, el país ya tenía estrictas restricciones de viaje y una operación eficiente de rastreo de contactos, lo cual mantenía a raya la propagación del virus.

Pero en los últimos días, cuenta la BBC, el número de casos confirmados se ha disparado. El jueves, el día más alto de nuevas infecciones hasta la fecha, sumaron 287 pacientes, en comparación con 142 el día anterior.

La mayoría de los contagios vienen de alojamientos para trabajadores migrantes densamente poblados.

Así que después de evitarlo durante meses, Singapur está ahora bajo una cuarentena parcial, con escuelas y negocios no esenciales cerrados, y un llamado para que las personas se queden en casa.

Los expertos dicen que una de las naciones más ricas del mundo, que parecía estar haciendo todo bien, tiene importantes lecciones para los países más pobres.

Pero el profesor Dale Fisher, presidente de la Red Mundial de Alerta y Respuesta a Brotes de la OMS y profesor de la Universidad Nacional de Singapur, le dijo a la BBC que cada vez que escuchaba a personas decir que Singapur estaba bien, respondía: "Hasta ahora".

El sistema funcionó hasta mediados de marzo, dice el profesor Yik-Ying Teo, decano de la Escuela de Salud Pública Saw Swee Hock en Singapur.

Fue entonces cuando, a medida que la gravedad de la situación se hizo evidente en todo el mundo, los países comenzaron a instar a sus ciudadanos a volver al país.

Miles regresaron a Singapur desde lugares en donde sus gobiernos no habían sido tan proactivos, entre ellos más de 500 personas que involuntariamente trajeron el virus con ellos.

Si bien los casos nuevos iban en aumento, a mediados de marzo ya se contaban por decenas al día. La mayoría fueron importados o vinculados a casos importados, pero por primera vez, no todos los casos nacionales se podían rastrear fácilmente.

Pero el alarmante aumento exponencial en la última semana ha sido en torno a la población de trabajadores migrantes de Singapur: los cientos de miles de hombres de los países más pobres empleados en la construcción, el transporte y el mantenimiento.

Singapur depende por completo de estos trabajadores para mantener su economía en funcionamiento, pero son trabajos en los que el distanciamiento social es casi imposible.