La cuarentena en los barrios privados es más estricta - Mendoza Post
Domingo 12 Abr 2020Domingo, 12/04/20 atrás
porAna Paula Negri
Periodista

Los vecinos de los barrios privados cumplen con el aislamiento social preventivo y obligatorio dictado por el gobierno de una forma incluso más estricta que los demás. Aunque, en algunos casos, con mayores comodidades.

Así sucede en el barrio Dalvian, el country más conocido de la provincia, donde a través de correos electrónicos se informan las medidas y herramientas que el barrio ha puesto a disposición de los residentes. Entre las primeras medidas que se tomaron, se encuentra la posibilidad de que guardias de seguridad individualicen a los vecinos que viajaron al exterior para un estricto control de la cuarentena como así también prohibir las visitas y la entrada del personal doméstico a las casas en general. Ante cualquier incumplimiento, el personal de seguridad podrá alertar a las autoridades provinciales y/o nacionales.

Pero también se comunicó a los residentes que se realizarían charlas informativas sobre el coronavirus, los horarios de los locales comerciales y contactos de delivery, el recorrido de personal especializado para desinfecciones y un nuevo servicio médico.

El Centro Médico "Cerros Salud" que se ubica dentro del complejo, dispuso de un espacio especial para la atención de afecciones respiratorias estacionales para lo cual los pacientes deben comunicarse telefónicamente ya que los casos sospechosos de COVID-19 se atenderán únicamente en el domicilio. También se realizan recetas y envíos de medicación a domicilio para que los residentes no tengan que salir de sus casas.

Los residentes del barrio entran con un sistema táctil que fue suspendido como una de las primeras medidas luego de declarada la pandemia. Unos días después, las visitas se limitaron a las personas exceptuadas por el decreto del presidente sin posibilidad de que entren jardineros ni personal doméstico a menos que sea de modalidad "cama adentro" y no podrá volver a salir. También se prohibieron las actividades en el club y en los espacios compartidos del barrio.

En el barrio La Bastilla las medidas de seguridad son parecidas, aunque según el testimonio de una vecina que habló con el Post, los propios residentes están muy atentos a quienes llegan de viaje y se comunican a través de un grupo de WhatsApp. En ese grupo pasan información y también se han producido pequeños emprendimientos que permiten que salgan lo menos posible del barrio: "algunas vecinas venden budines, otras artículos de mercería y hay algunos negocios de verduras, farmacia y tecnología adentro del propio barrio".

Plaza del barrio La Bastilla

"Antes se veía gente caminando, en bicicleta, cochecitos, pero desde que se declaró la cuarentena se ha respetado mucho y los guardias tienen la potestad de llamar a la policía si lo creen necesario", dijo y comentó el caso de una familia que llegó de viaje a la que muchos vecinos se ofrecieron a asistir haciendo compras o mandados para que no tengan que salir de su casa.

Calles del barrio La Bastilla.

Destacó que los vecinos juntaron mercadería para los recolectores de basura y dinero para los guardias de seguridad de manera voluntaria en agradecimiento por su labor.

Barrio La Bastilla.

Por su parte, una vecina del barrio Palmares relató que no han tomado medidas estrictas, sin embargo los guardias también tienen la potestad de enviar a los residentes a sus casas. Según comentó, no se detectan personas circulando por el barrio y son los mismos vecinos los que denuncian cuando alguien no cumple la cuarentena.

Han decidido cerrar los juegos de la plaza del barrio y prohibir la permanencia en la misma. El ingreso y egreso con una tarjeta se suspendió y a partir de ahora los guardias abren las puertas. También comentó que se cuidan con alcohol en gel entre ellos pero no hay muchas más medidas.