Covid-19: los errores nacionales precipitan el fin del encierro en Mendoza - Mendoza Post
Lunes 6 Abr 2020Lunes, 06/04/20 atrás
porJorge Fernández Rojas
Periodista/Analista

"Nosotros paramos todo cuando se decretó la cuarentena, pero al mismo tiempo exigimos ver la evolución y también nos pusimos a establecer normas de trabajo, pero todas las precauciones que estuvimos tomando, ayer (por el viernes 3), se fueron al diablo con la locura que hizo el gobierno nacional mandando al banco el mismo día a todos a los jubilados y los que cobran asignación", le dijo al Post, Marcelino Iglesias, intendente de Guaymallén.

Hoy se sabe que el jefe comunal venía preparando esta salida de la cuarentena desde el miércoles 1, cuando lo anunció hacia dentro del gobierno provincial. Y la realidad es que el municipio con más población de Mendoza es el que más obra pública licitada tiene en marcha. Son unas 25 obras entre grandes y medianas.

Para Iglesias hoy es un día de exposición pública por su decisión que anticipa el final del aislamiento completo en nuestro territorio. Tiene 67 años y se fue de su despacho cerca de las 15,00 para su casa para "resguardarse" del Covid-19.

Bandera de Los Andes y Tiraso de Guaymallén, una de las obras públicas reactivadas por la municipalidad hoy.

Hechos determinantes   

Primero fue el viernes 27 de marzo cuando en Mendoza se rompió la medida preventiva por parte de los jubilados y empleados municipales cuando se agolparon en las puertas de los bancos buscando sus haberes de los cajeros automáticos. 

Y después el vergonzante viernes 3 de abril cuando vimos la oleada de jubilados (nuevamente) y de beneficiarios de la AUH. La diferencia es que en esta última oportunidad fue una convocatoria gubernamental.

Todos tuvimos esta doble percepción: 1- que se rompió la cuarentena; 2- que la provocó una mala decisión del gobierno (Anses, Banco Central, Ministerio de Salud y el gremio bancario).

Imágenes del viernes 3, cuando se rompió la cuarentena.

Esto se tradujo en amargura social y a la vez el resquebrajamiento del ánimo de lucha contra el coronavirus.

Las consecuencias fueron medidas más estrictas para los días siguientes donde intervinieron los municipios, pero resultado negativo puede ser la salud de los adultos mayores que fueron a cobrar y que pueden terminar contagiados por aglomeración.

Paquete nefasto

Un combo de errores no forzados generó un clima proclive a la salida tácita de la cuarentena. Malas decisiones, las declaraciones rupturistas para con los gobernadores de la oposición por parte del presidente, las alabanzas sobreactuadas para el polémico líder camionero Hugo Moyano son el telón de fondo de esta situación.

Aunque Fernández ya tenía prevista la salida de la cuarentena, se pinchó la legitimidad de la medida extrema sostenida por la frase "quedate en casa".

También leé: Iglesias larga la obra pública en Guaymallén

Por eso se afirma que el fin del encierro social está impuesto por esta realidad de los errores del gobierno nacional.

Porque los reclamos de los sectores productivos ahora se han fortalecido para retomar las actividades en un clima de posguerra cuando la pelea contra la pandemia recién se inicia.

Nuevo escenario y nueva vestimenta

Se presume que este fin de semana de Pascua el comercio dará algunas señales de actividad por la demanda propia de la tradicional fecha religiosa como otro guiño del regreso de la vida económica.

También leé: Los errores que no se deben volver a cometer

Ya sabemos que hay que cuidar a la niñez y a la ancianidad. En cada extremo de la sociedad está el riesgo del "contagiante" y del "contagiado", respectivamente. Por eso la reanudación de las clases presenciales se demorará y se estirará el confinamiento para los mayores.

El barbijo será parte de la indumentaria normal desde el aislamiento.

Desde el lunes 13, quedará en manos de cada persona productiva la responsabilidad del distanciamiento social (2 metros con quien esté más próximo), de lavarse las manos frecuentemente, y de protegerse del contagio con máscaras transparentes o barbijos.

Y a prepararse para el choque de frente con el brote real del virus proyectado para mayo.