¿Cómo se las arreglan los futbolistas para entrenar en cuarentena? - Mendoza Post
Domingo 5 Abr 2020
porEmanuel Tristán
Editor de Deportes

 En épocas de aislamiento preventivo obligatorio culpa de la pandemia de coronavirus, los deportistas no son la excepción. La diferencia, claro, es que ellos sí o sí deben seguir moviéndose. Primero porque es a lo que están acostumbrados; segundo porque es su trabajo y su obligación; y tercero porque deben estar preparados y en forma por si la situación se resuelve y la pelota vuelve a rodar.

El fútbol argentino se detuvo a principios de marzo y esa misma semana los clubes suspendieron los entrenamientos. Los planteles, entonces, recibieron planes de trabajo por parte de sus cuerpos técnicos y todos los días deben cumplir una rutina de ejercicios en sus domicilios y enviar "las pruebas" a sus respectivos preparadores físicos. 

En muchos casos además, se realizan entrenamientos en conjunto de forma virtual a través de plataformas como Zoom, o bien tres o cuatro jugadores se "juntan" por videollamada de Whatsapp y comparten la rutina para sentirse acompañados y motivados.

No obstante la situación está lejos de ser la ideal. "La llevamos como podemos. A veces se hace difícil el encierro y entrenamos en los espacios que tenemos", le comentó al POST un futbolista que actualmente juega en un equipo de la Primera Nacional y que reside en un departamento sin patio, ni terraza, ni balcón.

Las rutinas de entrenamiento en casa no sólo son para los planteles superiores. Las Divisiones Inferiores e Infantiles también continúan trabajando.

El mismo futbolista además agregó que "no sabemos que va a pasar y la situación asusta a todos, no sólo desde el aspecto sanitario si no también por la incertidumbre del futuro".

Otro jugador que se desempeña en la vereda de enfrente se mantiene en esa línea. "Entreno en dos turnos, a la mañana y a la tarde. Después trato de llevar la situación, me apoyo mucho en mi familia pero nos mata la incertidumbre", confiesa.

Ver también: El preocupante panorama de los clubes más afectados por el coronavirus

Es que los recursos de los clubes comienzan a agotarse. Sin ingresos por parte de los socios, sin la recaudación de los partidos y además con la reducción en el aporte de los auspiciantes, el futuro comienza a oscurecerse. "Nosotros somos trabajadores igual que cualquier otro y si nos piden que bajemos nuestros sueldos no va a ser sencillo. Nuestros salarios no son tan altos como muchos piensan y hay varios juveniles que tienen contratos mínimos y que no van a poder sobrellevar la situación".

Mirando la historia con ojos optimistas, los planteles podrían volver a entrenar de forma paulatina, en grupos reducidos y con los recaudos necesarios cuando la cuarentena comience a flexibilizarse el 13 de abril. La versión más realista de la película indica que el semestre ya está perdido y que la actividad recién volverá en la segunda mitad del año. 

Ese panorama es mucho más negro y preocupante. No sólo para las instituciones, si no también para los futbolistas, que mientras aguardan novedades y respuestas continúan entrenando en su casa, como pueden, soñando en que la pelota vuelva a rodar lo antes posible.